Trump convocó a una ceremonia en Davos para lanzar el Consejo de Paz, la alternativa de EEUU para resolver conflictos globales

Será en el Foro Económico Mundial este jueves y marcará la siguiente etapa de la estrategia de la Casa Blanca en su campaña por superar las múltiples tensiones actuales

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Trump convocó la instalación de
Trump convocó la instalación de la Junta de Paz en Davos, la alternativa estadounidense para resolver conflictos globales (REUTERS/ARCHIVO)

El presidente Donald Trump encabezará este jueves en Davos, Suiza, la ceremonia de firma del Consejo de Paz, un nuevo organismo internacional impulsado por Estados Unidos para supervisar la resolución de conflictos a nivel global. El acto, previsto para las 10:30 AM hora local, durante el Foro Económico Mundial, marca la segunda fase del plan estadounidense para Gaza y busca posicionar al organismo como referente alternativo a las Naciones Unidas (ONU), según una invitación cuya autenticidad confirmó un funcionario estadounidense citado por el Times of Israel. Solo un número reducido de los países invitados ha anunciado la participación de sus jefes de Estado, reflejando la incomodidad de varios gobiernos ante lo que perciben como un intento de Washington de desplazar a la ONU.

La propuesta inicial, aprobada en noviembre por el Consejo de Seguridad de la ONU con un mandato de dos años, planteaba que el Consejo de Paz supervisaría exclusivamente la gestión de Gaza tras la guerra. Sin embargo, la carta enviada a los líderes internacionales, obtenida por The Times of Israel, omite cualquier mención a Gaza y critica abiertamente a la ONU, sugiriendo la necesidad de “alejarse de enfoques e instituciones que con demasiada frecuencia han fracasado”.

La tarjeta de invitación a
La tarjeta de invitación a la ceremonia que fue difundida por el Times of Israel

La invitación para integrar la Junta Directiva fue remitida el viernes a decenas de mandatarios. Desde entonces, los gobiernos de Albania, Australia, Bielorrusia, Canadá, Chipre, Egipto, Alemania, Grecia, India, Israel, Jordania, Pakistán, Paraguay, Polonia, Rusia, Singapur, Tailandia, Turquía y Uzbekistán han reconocido la recepción del documento, mientras que solo Argentina, Hungría, Marruecos y Vietnam han confirmado su intención de sumarse al panel.

La delegación de Israel estará representada por el presidente Isaac Herzog en Davos, mientras que el primer ministro Benjamin Netanyahu descartó su asistencia. Netanyahu confirmó haber recibido la invitación para sumarse a la Junta, pero criticó la inclusión de altos representantes de Turquía y Qatar en el brazo operativo denominado Junta Ejecutiva de Gaza, señalando ante el Canal 12 su desacuerdo y sorpresa por la decisión estadounidense. El lunes, Netanyahu transmitió directamente su malestar al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y reiteró la oposición de Israel a la presencia de Qatar y Turquía en la Junta Ejecutiva, aunque reconoció que la decisión ya estaba tomada por la Casa Blanca.

Durante una intervención en la Knéset, Netanyahu restó relevancia a la presencia de Qatar y Turquía, calificándolos de “miembros de un comité asesor de una de las tres comisiones, en las que no tienen ninguna autoridad ni influencia ni soldados”. Aun así, la Junta Ejecutiva será responsable de la gestión de Gaza tras el conflicto.

El Consejo de Paz impulsado
El Consejo de Paz impulsado por Estados Unidos genera tensión entre Trump y Macron

La frustración israelí por la composición de la Junta Ejecutiva se vio reflejada también en la decisión de un grupo reducido del gabinete de no reabrir el cruce de Rafah entre Gaza y Egipto, desoyendo la exigencia estadounidense de retomar las operaciones según el plan de 20 puntos presentado por Trump. Israel argumenta que la reapertura solo debería producirse cuando Hamas acepte desarmarse y entregue el cuerpo del rehén israelí Ran Gvili.

Por otra parte, la propuesta de la Junta de Paz incluye una cláusula polémica que exige un pago de USD1.000 millones para obtener un asiento permanente en el panel tras un período inicial de tres años. El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, rechazó el lunes la condición, afirmando ante la Asamblea Nacional que el estatuto de la Junta excede el mandato aprobado por la ONU y resulta “incompatible con los compromisos internacionales de Francia y en particular con su pertenencia a las Naciones Unidas, que evidentemente no puede ser puesta en duda bajo ninguna circunstancia”. Francia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, reiteró así su distanciamiento de la iniciativa.

Consultado sobre la negativa francesa, Trump respondió: “Bueno, nadie lo quiere porque dejará el cargo muy pronto”.