
El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, acusó este domingo a Rusia de pisotear los derechos humanos en Ucrania, en un día en el que los bombardeos rusos contra poblaciones ucranianas causaron 12 muertos y decenas de heridos, ante lo que avanzó que habrá sanciones europeas.
Según dijo Wadephul en una entrevista con la cadena de televisión pública ARD, el presidente ruso, Vladimir Putin, “pisotea los derechos humanos, lo que constituye una afrenta” que Occidente no puede tolerar.
Para el jefe de la diplomacia alemana, en vista de la evolución del conflicto en Ucrania, que incluye dos jornadas de intensos bombardeos como fueron la noche del viernes al sábado y la del sábado a este domingo, también constituyen una “afrenta contra el presidente estadounidense Donald Trump, quien se ha esforzado en tener al presidente Putin en la mesa de negociaciones”.

“Vemos cómo Putin no quiere la paz” y por eso “vamos a acordar nuevas sanciones en el contexto europeo”, según Wadephul, que prometió una “clara reacción de Occidente” a la intención de Moscú de seguir con la guerra.
En esa reacción occidental, el ministro alemán incluyó también a Estados Unidos, en cuyo “Senado se está preparando un paquete de sanciones”, recordó Wadephul.
“En Estados Unidos están en condiciones de tomar medidas como nosotros en Europa”, aseveró Wadephul, antes de apuntar que las sanciones tendrán por objetivos el sector energético ruso, entre otros.
“Financieramente será doloroso”, apuntó.

Después de la más reciente ola de bombardeos, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, hizo un llamado el domingo para presionar a Rusia y obligarla a detener los ataques y el conflicto en Ucrania.
“Sin una presión realmente fuerte sobre los dirigentes rusos, esta brutalidad no puede detenerse. Las sanciones ciertamente ayudarán”, dijo Zelensky en las redes sociales, pidiendo a Estados Unidos, a los países europeos y “todos aquellos que buscan la paz” que muestren “determinación” para llevar al presidente ruso Vladimir Putin a “terminar la guerra”.
Los servicios de emergencia ucranianos describieron el domingo una “noche de terror en la región de Kiev”, en un mensaje en Telegram. “El ataque nocturno masivo ha dejado cuatro muertos y 16 heridos, incluidos tres niños” en la región.
Los ataques de las últimas 48 horas estuvieron entre los más intensos ataques aéreos rusos sobre Ucrania desde la invasión a gran escala de febrero de 2022. Se esperaba que el último de un intercambio de prisioneros de tres días tuviera lugar más tarde el domingo.
A pesar de los intercambios de prisioneros de guerra, no hay tregua en la guerra.
El intercambio continuo de prisioneros de guerra, el último de docenas de intercambios desde que comenzó la guerra y el más grande que involucra a civiles ucranianos hasta ahora, no supuso un alto en los combates.
Las batallas han continuado a lo largo de la línea del frente de aproximadamente 1.000 kilómetros, donde han muerto decenas de miles de soldados, y ninguno de los países ha cedido en sus ataques de larga distancia.
(Con información de EFE, AP y AFP)
Últimas Noticias
El Parlamento de Israel aprobó el presupuesto de 2026 con un fuerte aumento en el gasto de defensa
La Knesset dio luz verde a las cuentas públicas del año horas antes del plazo constitucional que habría disuelto el parlamento y convocado elecciones anticipadas
El precio del petróleo superó nuevamente los USD 100 por barril por la escalada del conflicto en Medio Oriente
Las cotizaciones internacionales repuntaron más de 3% ante el temor a interrupciones en las rutas clave de abastecimiento

KitKat confirmó el robo de 12 toneladas de chocolate en Europa y enciende la alerta en la industria
La desaparición de un camión con más de 400.000 barritas entre Italia y Polonia, en plena campaña de Pascua, expone la creciente sofisticación de los delitos logísticos que afectan a grandes marcas y transportistas en el Viejo Continente
Netanyahu ordenó habilitar el acceso del patriarca latino Pierbattista Pizzaballa al Santo Sepulcro para celebrar misa
La medida fue adoptada tras un incidente en el que agentes policiales restringieron el paso de representantes eclesiásticos al lugar más sagrado del cristianismo


