
Estados Unidos anunció que alcanzó acuerdos separados con Ucrania y Rusia para reducir tensiones en el mar Negro y establecer una prohibición de ataques contra instalaciones energéticas. Sin embargo, el Kremlin aclaró que estos compromisos solo entrarán en vigor si se levantan las sanciones occidentales contra su sector agrícola.
La Casa Blanca detalló en dos comunicados que los contactos con Moscú y Kiev se llevaron a cabo entre el 23 y el 25 de marzo en Riad, Arabia Saudita. En ellos, Washington aseguró haber acordado con ambas partes garantizar la navegación segura en el mar Negro, evitar el uso de buques comerciales con fines militares y eliminar el uso de la fuerza en esa zona estratégica.
PUBLICIDAD
Además, se convino en desarrollar medidas para prohibir ataques contra las infraestructuras energéticas de ambos países.
El Kremlin comunicó que Rusia y Estados Unidos acordaron que la tregua energética de 30 días se aplique a oleoductos, centrales eléctricas y refinerías. Las “infraestructuras de generación y transmisión de electricidad” tampoco se verán afectadas, precisó Moscú.
PUBLICIDAD
Según un comunicado de la presidencia rusa, la lista de instalaciones afectadas fue “acordada entre Moscú y Washington”. Entre las infraestructuras también figuran las centrales nucleares y las represas hidroeléctricas, infraestructuras especialmente sensibles, que Kiev y Moscú se han acusado repetidamente de atacar en los últimos tres años.
La presidencia rusa precisó que “en caso de violación de la moratoria por una de las partes, la otra podrá considerarse liberada de la obligación de respetarla”.
PUBLICIDAD

Estados Unidos se comprometió a facilitar el retorno de las exportaciones agrícolas y de fertilizantes de Rusia al mercado global, así como el acceso a puertos y sistemas de pago necesarios para esas operaciones.
Con respecto a Ucrania, la administración de Donald Trump expresó su apoyo al intercambio de prisioneros de guerra, la liberación de civiles y el regreso de niños ucranianos trasladados a la fuerza.
PUBLICIDAD
Tras el anuncio de Washington, Rusia advirtió que no aplicará el acuerdo sin garantías concretas. El Kremlin exige el levantamiento de las sanciones que pesan sobre su comercio de cereales y fertilizantes, incluyendo la reconexión al sistema SWIFT del banco agrícola Rosseljozbank, el acceso a repuestos para maquinaria agrícola, y el desbloqueo de servicios portuarios para barcos mercantes rusos.
Asimismo, demanda que se eliminen las restricciones a operaciones financieras vinculadas a empresas del sector alimentario y a las aseguradoras marítimas que operan en ese ámbito. Solo cuando se cumplan esas condiciones, Rusia pondrá en marcha el acuerdo sellado hace una semana en una conversación telefónica entre Vladimir Putin y Donald Trump.
PUBLICIDAD

En esa conversación, Moscú y Washington también acordaron implementar una tregua de 30 días sobre la infraestructura energética de ambos países, con retroactividad desde el 18 de marzo. Este pacto podría extenderse o cancelarse en caso de incumplimiento por alguna de las partes.
El Kremlin remarcó que estos pasos apuntan a reactivar la Iniciativa del Mar Negro, un mecanismo de tregua marítima firmado en junio de 2022 que, hasta su suspensión en julio de 2023, permitió la exportación de millones de toneladas de alimentos desde puertos ucranianos en plena guerra.
PUBLICIDAD
El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, insistió este martes en que “no podemos fiarnos de la palabra” del presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, y afirmó que las únicas garantías posibles deben provenir directamente de Washington. “Me parece que nuestros socios estadounidenses captaron nuestra señal”, dijo Lavrov.

Desde Kiev, Zelensky consideró el acuerdo negociado por Washington como “un paso en la dirección correcta”, aunque advirtió que aún es prematuro saber si será efectivo. “Nadie puede acusar a Ucrania de no avanzar hacia una paz sostenible después de esto”, señaló el presidente ucraniano en conferencia de prensa.
PUBLICIDAD
El ministro de Defensa ucraniano, Rustem Umerov, que participó en las negociaciones en Arabia Saudita, reclamó nuevas consultas técnicas para definir los mecanismos de implementación, monitoreo y control de los compromisos alcanzados.
Según la Casa Blanca, el objetivo es lograr una “paz duradera” en la región. “Estados Unidos seguirá facilitando las negociaciones entre ambas partes para lograr una solución pacífica, de conformidad con los acuerdos alcanzados en Riad”, indicó el gobierno estadounidense.
PUBLICIDAD
(Con información de EFE)
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Trump afirmó que el memorando con Irán “se terminó” y sostuvo que “es una pérdida de tiempo tratar con ellos”
“No quiero tener nada que ver con ellos, son escoria”, afirmó el mandatario republicano durante la cumbre de la OTAN en Ankara. “Están dirigidos por gente enferma, cruel y violenta. Y si tuvieran un arma nuclear, la usarían”, declaró
Qatar llamó a una desescalada en Medio Oriente tras la reanudación de los ataques entre Estados Unidos e Irán
Doha destacó la importancia de “mantener la vía del diálogo y la diplomacia, reducir las tensiones y consolidar los avances logrados en virtud del memorando de entendimiento” para proseguir en las negociaciones hacia la paz en la región

Taiwán advirtió sobre el expansionismo “autoritario” del régimen chino en Asia y llamó a dar una respuesta global
Lii Wen, subsecretario general del Consejo de Seguridad Nacional taiwanés, recordó que varias embarcaciones chinas incursionan con frecuencia en el mar de China Oriental, el estrecho de Taiwán y el mar de China Meridional para respaldar las reclamaciones territoriales de Beijing sobre zonas e islas disputadas
Corea del Sur destinará USD 100 millones de ayuda a Ucrania para afrontar los mortíferos ataques de Rusia
Seúl administrará el envío de un paquete de respaldo no letal para el país invadido por el ejército ruso de 2022 y mantendrá su política de no suministrar armas al gobierno ucraniano
Desaparecieron cinco tripulantes a bordo de un avión de carga frente a la costa de Pakistán
El operativo de búsqueda involucra recursos aéreos y navales de las fuerzas armadas y autoridades civiles de Pakistán. Una fragata de la Armada paquitaní fue desviada a la zona donde se perdió contacto, mientras que la Fuerza Aérea, con base en Turbat, también participan en las labores de rastreo


