
“Si no tenemos cuidado, volveremos a la jungla de la guerra y la violencia”. Así defiende el destacado historiador israelí Yuval Noah Harari al sistema de orden internacional que ha regido en las últimas décadas y que ha sido puesto en riesgo con la guerra en Ucrania. Por eso, considera que una derrota sonante de Vladimir Putin sería una victoria para preservar dicho arreglo.
Aunque Harari no ve cercano un conflicto nuclear, no escatima en advertencias sobre la invasión y la tensión entre las potencias. “Estamos quizá en el momento más peligroso de la historia del mundo desde la crisis de los misiles de Cuba, cuando una guerra nuclear es de repente una posibilidad”, dijo este miércoles, en entrevista con la cadena CNBC.

En ese entonces, hace más de medio siglo, EEUU y la Unión Soviética estuvieron más cerca que nunca de una guerra de potencias atómicas. Por ello, Harari afirmó que actualmente todo el mundo, desde los individuos hasta los gobiernos, deben estar muy preocupados por una posible escalada militar. “Es una posibilidad, una posibilidad real que debemos considerar. Y es una noticia terrible para toda la raza humana”, dijo el autor de Sapiens: De animales a dioses.
En cuanto a Rusia, Harari estimó que Putin gasta cerca del 20% del presupuesto nacional en defensa, una cifra que multiplica varias veces las de otros países. De hecho, en la OTAN la norma es que sea de al menos el 2,5%, y la mayoría de países no la cumple. Para el historiador, si el mundo gastase en armas como lo hace el Kremlin, alteraría enormemente la calidad de vida. “Si los presupuestos de defensa en todo el mundo fueran del 20% en lugar del 6%, eso iría en detrimento de nuestra sanidad, de nuestro bienestar, y también iría en detrimento de la lucha contra otros peligros como el cambio climático”, destacó.

Por otra parte, advirtió que Occidente no debería buscar un cambio de régimen en Rusia, como deslizó hace unos días el presidente estadounidense, Joe Biden. “Cualquiera que tenga esas fantasías de marchar hacia Moscú, que se olvide de ellas lo antes posible”, dijo, advirtiendo que intentos de ese tipo desafiarían más al Kremlin. “El objetivo de la guerra debe ser proteger la libertad de Ucrania, y no cambiar a Moscú. Esto depende del pueblo ruso”, añadió.
En cambio, dijo que lograr una resolución pacífica de la invasión a Ucrania no solo beneficiaría a ese país y a sus vecinos, sino a toda la comunidad internacional.
“Nos hemos acostumbrado tanto a ello que lo damos por sentado”, dijo sobre el orden internacional amenazado por los regímenes autoritarios. Si ese sistema se derrumba, consideró que los países se verán “obligados a gastar mucho más en tanques y misiles y mucho menos en profesores y enfermeras y sistemas de bienestar”.
Por eso, señaló que la esperanza para ese orden es la derrota del Kremlin. “Si Putin pierde y se ve que pierde, eso en realidad salvaguardará el orden anterior. Cuando hay una norma y alguien viola la norma y es castigado por ello, entonces esto realmente refuerza la norma”, sostuvo.
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