Se desató una nueva ola de #MeToo en Marruecos por el escándalo de ‘sexo por calificaciones’ en las universidades

En los últimos años, los medios locales informaron sobre varios casos, pero no lograron obtener una acción oficial, hasta que se publicaron capturas de pantalla en línea, de mensajes en los que los profesores exigían favores sexuales a las alumnas

EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON/Archivo
EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON/Archivo

Las universitarias marroquíes han roto el silencio sobre los profesores que exigen favores sexuales a cambio de buenas notas, un escándalo que ha sacudido el sistema de educación superior.

Los testimonios han inundado las redes sociales al estilo del movimiento #MeToo, alentado por activistas en la nación conservadora del norte de África donde las víctimas de violencia sexual suelen guardar silencio.

“Me expulsaron de la universidad hace un año con el pretexto de que había copiado en un examen”, dijo Nadia, una estudiante de 24 años, que se negó a dar su nombre completo. “La verdad es que acabo de negarme a someterme al chantaje sexual de uno de mis profesores”.

La Universidad Hassan I en Settat, cerca de Casablanca, donde finalmente fue readmitida, ahora está envuelta en un escándalo que involucra a cinco profesores.

Uno fue sentenciado a dos años de prisión este mes por exigir favores sexuales a cambio de buenas calificaciones, en el primer veredicto de este tipo, mientras que otros cuatro deben comparecer ante un tribunal el lunes.

“Mi caso no fue aislado”, dijo Nadia. “Otras niñas sufrieron cosas similares, pero nadie quería escucharnos”.

En los últimos años, los medios locales informaron sobre varios casos similares, pero no lograron obtener una acción oficial.

Dos mujeres posan junto a la sede del Parlamento marroquí en el centro de la capital Rabat. EFE/ Mohamed Siali
Dos mujeres posan junto a la sede del Parlamento marroquí en el centro de la capital Rabat. EFE/ Mohamed Siali

Pero luego una campaña en las redes sociales cambió la conversación, creando conciencia sobre la magnitud del problema.

- ‘Ola de testimonios’ -

El punto de inflexión se produjo cuando se publicaron capturas de pantalla en línea, supuestamente de mensajes en los que los profesores exigían favores sexuales a las alumnas.

“No había considerado presentar una denuncia, pero después de que estalló el escándalo, presenté una demanda civil”, dijo Nadia.

“Mi movimiento es también una forma de animar a otras víctimas a denunciar estos actos”.

Una asociación que ayudó a sacar a la luz algunos de los escándalos fue “7achak”, una expresión en el dialecto local que se usa para disculparse antes de abordar un tema tabú.

El movimiento lanzó una página de Instagram que invita a las mujeres víctimas de acoso a compartir sus historias.

“Tan pronto como se lanzó el llamamiento, recibimos una ola de testimonios”, dijo a la AFP la fundadora de la asociación, Sarah Benmoussa. “Aquellos acompañados de pruebas fueron publicados”.

Más acusaciones contra profesores universitarios comenzaron a surgir en línea.

“Les hablo para detener el acoso sexual y los actos podridos e inaceptables de un monstruo disfrazado de instructor”, escribió un ex alumno de la Escuela Nacional de Negocios y Administración en Oujda.

Otras víctimas también compartieron sus experiencias con ese profesor, lo que resultó en su suspensión.

Algunos funcionarios de la escuela de negocios, considerados “cómplices”, también fueron despedidos, dijo el mes pasado el Ministerio de Educación Superior.

- ‘Tolerancia cero’ -

En Tánger, un profesor de una escuela de traducción fue declarado culpable y condenado a prisión a principios de enero por acoso sexual, dijo a la AFP la abogada Aicha Guellaa.

Según ella, también se presentaron “casi 70 denuncias” en la Universidad Abdelmalek Essaadi de Tetuán, pero hasta ahora no han logrado obtener una respuesta por parte de la administración de la universidad.

Los informes de acoso sexual en el mundo académico provocaron un gran revuelo entre los activistas, en línea y en los medios locales de todo Marruecos.

Impulsaron al ministro de Educación Superior, Abdelatif Miraoui, a prometer “tolerancia cero” para el acoso sexual.

A medida que crecía el número de testimonios, varias universidades lanzaron líneas telefónicas gratuitas y establecieron equipos para dar seguimiento a los casos de violencia sexual.

 (Foto cedida por Marcos Moreno)
(Foto cedida por Marcos Moreno)

“Es crucial apoyar a las víctimas y ayudarlas a acceder al sistema judicial”, dijo Karima Nadir, defensora de los derechos humanos del grupo “Outlaws”.

En 2018, tras años de intenso debate, entró en vigor una ley que imponía por primera vez penas de prisión por “acoso, agresión, explotación o abuso sexual”.

(con información de AFP)

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