Xi Jinping prometió eliminar las emisiones de carbono para 2060, pero China está contaminando como nunca antes

Los expertos subrayan que el cumplimiento de los objetivos del mandatario chino requieren una revolución radical en el sistema productivo del mayor contaminador del mundo, que hoy gasta la mitad del carbón que se usa en el mundo

Guardar
FOTO DE ARCHIVO: Una planta
FOTO DE ARCHIVO: Una planta de combustión de carbón en Baotou, en la región autónoma de Mongolia Interior, China, el 31 de octubre de 2010. REUTERS/David Gray

La promesa de Xi Jinping de eliminar las emisiones de carbono para 2060 completa una pirueta diplomática que llevó a China al corazón de la agenda verde global. El mes pasado, el líder chino eligió a la ONU como escenario de la inesperada promesa de su país de alcanzar el uso máximo de carbón para 2030 y ser neutral en carbono tres décadas después.

La promesa de 2060 refleja el deseo de China, el mayor contaminador y la segunda economía más grande del mundo, de mostrar liderazgo ambiental después de una tormenta de atención negativa por su manejo de la pandemia de coronavirus y violaciones de derechos humanos.

Sin embargo, muchos analistas siguen sin estar convencidos de que China pueda cumplir las metas de emisiones prometidas por Xi, en un anuncio que no abundó en detalles y ofreció poca claridad sobre cómo el país espera alcanzar sus objetivos.

Combustibles fósiles y escasa inversión en en energía limpia

Los expertos subrayan que el cumplimiento de los objetivos de Xi Jinping requería una revolución para el mayor contaminador del mundo.

Para lograrla, los obstáculos son varios. El principal problema, dijo un análisis publicado en CNN Business, es que la vasta economía de China “simplemente no está construida” para un giro tan abrupto, que implicaría un cambio radical en el modelo de desarrollo —basado en producción industrial a gran escala y proyectos de infraestructura masivos— que impulsó el tumultuoso crecimiento del país en las últimas décadas.

La transformación de China de nación en desarrollo a superpotencia en los últimos 30 años se ha nutrido del carbón, trayendo consigo algunos de los cielos más contaminados del mundo, y el país está lejos de dejar su adicción al carbono.

Los trabajadores colocan carbón en
Los trabajadores colocan carbón en un camión en un depósito de carbón cerca de una mina de carbón en Huating, provincia de Gansu, China, el 18 de septiembre de 2020. (REUTERS / Thomas Peter)

China ha prometido en repetidas ocasiones abandonar el uso de este combustible fósil, y el gobierno ha promocionado durante años políticas destinadas a limpiar la contaminación que genera. Sin embargo, al igual que lo ocurrido en otros campos, las afirmaciones de los líderes chinos se vieron desmentidas por datos oficiales y estudios independientes.

El carbón sigue siendo por lejos la principal fuente de energía de China, y representa el 58% de la demanda energética del país, según la Oficina Nacional de Estadísticas. China quemó alrededor de cuatro mil millones de toneladas de carbón el año pasado, lo que la convierte en el mayor consumidor del mundo.

“Lo más preocupante es que China sigue comprometida con el apoyo a la industria del carbón mientras el resto del mundo experimenta un declive”, dijo a CNN el Climate Action Tracker (CAT), una organización con sede en Berlín que rastrea la acción del gobierno, y agregó que el país “alberga ahora la mitad de la capacidad mundial de carbón”. Después de levantar la prohibición de construir nuevas plantas de carbón en 2018, a mediados de 2020 el país había permitido más capacidad de plantas de carbón nuevas que en los últimos dos años juntos, según CAT.

La evidencia apunta a que China ha seguido invirtiendo miles de millones de dólares en fuentes de energía contaminantes. Tan es así que sólo el año pasado, las emisiones de carbono relacionadas con la producción de energía fueron un 80% más altas que en 2005, según la Agencia Internacional de Energía.

FOTO DE ARCHIVO: Tanques de
FOTO DE ARCHIVO: Tanques de petróleo y gas se ven en un depósito de petróleo en un puerto en Zhuhai, China, 22 de octubre de 2018. (REUTERS/Aly Song /Foto de archivo)

Al consumo de carbón se suma el de petróleo, un recurso del que China es mayor importador mundial. Así, carbón y petróleo representan un 77% del consumo de energía de China. Apenas el restante 23 por ciento está compuesto por gas natural, eólico, nuclear e hidroeléctrico.

El consumo —y las consecuentes emisiones—apenas se redujo durante el bloqueo causado por la pandemia de coronavirus y se recuperó con creces después del desconfinamiento, según un análisis de Lauri Myllyvirta, analista principal del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA), una organización ambiental, citado por CNN.

Al mismo tiempo, el monto promedio que los gobiernos locales están gastando en energía limpia es tan pequeño que se ven eclipsados por los planes de gasto para unas pocas refinerías de petróleo”, escribió Myllyvirta en su informe publicado el mes pasado.

Parque automotor

El otro gran obstáculo a los diseños de Xi Jinping es que China sigue siendo el mercado de automóviles más grande del planeta, con un parque automotor formado en su gran mayoría por contaminantes vehículos de gasolina y diesel.

Beijing lleva años intentando aumentar la popularidad de los coches eléctricos, que se consideran clave para cumplir cualquier objetivo de reducción de emisiones de carbono. El gobierno de Xi quiere que los vehículos eléctricos o híbridos enchufables representen una cuarta parte de sus ventas de automóviles para 2025.

Modelos posan junto al automóvil
Modelos posan junto al automóvil eléctrico Great Wall Motors GWM R1 en la India Auto Expo 2020 en Greater Noida, India, 5 de febrero de 2020. (REUTERS / Anushree Fadnavis /archivo)

Por el momento, los vehículos eléctricos representan el 5% del mercado, en comparación con poco más del 1% hace cinco años, según la Asociación China de Fabricantes de Automóviles. Pero eso todavía significa que más de 20 millones de nuevos vehículos contaminantes llegaron a las calles de China el año pasado.

Aún así, según Myllyvirta dijo en su informe que en este sector hay razones para ser optimistas acerca de que China alcance sus objetivos.

Presiones internas

El giro en la política económica necesario para cumplir con la reducción de emisiones también podría verse dificultado por tensiones en el frente interno.

El año que viene, China acogerá la demorada cumbre de la ONU sobre biodiversidad y es probable que Xi busque titulares positivos sobre su posición ambiental.

El plan económico quinquenal de Beijing, que también entrará en vigor el próximo año, será analizado en busca de compromisos serios para eliminar al país del carbón.

FOTO DE ARCHIVO. El presidente
FOTO DE ARCHIVO. El presidente chino, Xi Jinping, asiste a una reunión en la sede europea de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza. 18 de enero de 2017. REUTERS/Denis Balibouse

Eso podría alentar la acción de los gobiernos provinciales nerviosos por los golpes económicos de la pandemia de coronavirus, dijo a la AFP Lina Li, especialista en clima y política exterior de la consultora Adelphi con sede en Berlín.

Por otra parte, desconectar las plantas de carbón, cumplir con los estrictos objetivos de emisiones y complacer a la población reduciendo la contaminación también podría brindar una victoria estratégica al Partido Comunista Chino.

La medida permitirá a Beijing “reforzar sus controles sobre los gobiernos locales y sobre la sociedad china”, dice Fuzuo Wu, profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Salford.

Pero aún está por verse si la nueva política climática de China reemplazará la preocupación por el accionar de Beijing, convertido en un paria diplomático después de disputas con India sobre fronteras, la UE sobre abusos de derechos, Australia sobre seguridad y Estados Unidos sobre todo, desde el comercio y la tecnología hasta los orígenes del coronavirus.

MÁS SOBRE ESTE TEMA:

Últimas Noticias

EN VIVO: El Ejército de Israel detectó una nueva ola de ataques con misiles desde Irán

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) identificaron el lanzamiento reciente de proyectiles desde territorio iraní y pidieron a la población de las zonas afectadas que busque resguardo. “Los sistemas de defensa están activos para interceptar la amenaza”, expresaron

EN VIVO: El Ejército de

Líderes de la UE se reúnen en Bruselas para destrabar un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania bloqueado por Hungría

El gobierno de Viktor Orbán mantiene su rechazo al paquete de asistencia y exige soluciones por los daños en el oleoducto Druzhba, una infraestructura estratégica que transporta petróleo ruso hacia Budapest y Eslovaquia. La interrupción del flujo energético tensó las relaciones con Kiev

Líderes de la UE se

Estados Unidos evalúa desplegar refuerzos militares ante la posible entrada de una nueva fase en la guerra con Irán

Los posibles despliegues buscan ampliar las opciones de Trump mientras define los próximos pasos de la ofensiva. Las alternativas en análisis apuntan a consolidar la operación en curso y extender la capacidad de acción de Washington en distintos frentes estratégicos

Estados Unidos evalúa desplegar refuerzos

Las naciones del Pacífico temen por la escasez de combustible a medida que la guerra en Irán impulsa los precios del petróleo

El impacto de la volatilidad en los mercados energéticos globales alcanzó incluso a las naciones del Pacífico Sur, altamente dependientes de la importación de combustibles

Las naciones del Pacífico temen

Macron pidió una “moratoria” sobre los ataques contra instalaciones de suministro de energía y agua en Medio Oriente

La solicitud surge tras los últimos enfrentamientos entre el régimen iraní, Israel y Estados Unidos, en un contexto de daños reportados a centros energéticos en Qatar e Irán. El presidente galo abogó por la medida “sin demora”

Macron pidió una “moratoria” sobre
MÁS NOTICIAS