
Los restos humanos encontrados bajo el suelo de un sótano de la nunciatura de la Santa Sede en Roma no serían de las dos jóvenes Emanuela Orlandi y Mirella Gregori, desaparecidas hace 35 años, ya que son anteriores a 1964, según un primer análisis de la Fiscalía de la capital italiana.
Así lo explicó Laura Sgro, abogada de la familia de Emanuela Orlandi, la joven hija de un empleado vaticano desaparecida en 1983 y cuyo caso volvió a resurgir tras el hallazgo de los restos.
Sgro confirmó que la Fiscalía de Roma les comunicó hoy que, según un primer análisis, los restos óseos serían anteriores a 1964, pero confió en que continúen las investigaciones con la prueba fehaciente del Carbono 14, así como el examen del ADN. Según algunos medios, se trataría, además, de restos de un hombre, pero esto no lo confirmó la fiscalía a los defensores de la familia Orlandi.
El hallazgo de los huesos en Villa Giorgina, la sede de la nunciatura apostólica en Italia desde finales de los años sesenta, hizo que algunos medios italianos lo vinculasen de manera precipitada al caso Orlandi, uno de los grandes misterios de Italia y del Vaticano.

Después también se habló de la posibilidad de que fueran de Mirella Gregori, otra niña de 16 años que desapareció un mes antes de Orlandi y que vivía a escasos 100 metros de la nunciatura.
Durante años se lanzaron toda clase de teorías sobre su desaparición, que señalan a mafiosos, al obispo estadounidense Paul Marcinkus, director del Banco Vaticano (IOR), o al turco Ali Agca, que en 1981 atentó contra el papa Juan Pablo II. En los últimos días también se extendió la hipótesis de que los restos puedan pertenecer a la esposa de un portero de la nunciatura que desapareció misteriosamente en los años 60.
El caso comenzó cuando el pasado 30 de octubre el Vaticano informó del hallazgo de "fragmentos de huesos humanos" en un local anexo a la Nunciatura Apostólica en Italia y que había comunicado el suceso a las autoridades italianas para que emprendiesen una investigación.
La nota subrayaba: "la Gendarmería vaticana ha intervenido de inmediato en el lugar, informando a los superiores de la Santa Sede" que han alertado, a su vez, "a las autoridades italianas para el desarrollo de las investigaciones apropiadas y la colaboración necesaria en el asunto".

El fiscal jefe de Roma, Giuseppe Pignatone, emprendía entonces una investigación e instaba "a la Policía Científica y a la Policía de Roma que investigasen la edad, el sexo y posible fecha de la muerte", según la nota del Vaticano.
Villa Giorgina, construida en torno a 1920, fue donada al Vaticano en 1949 por el empresario Abraham Jacob Isaiah Levi y lleva el nombre de su hija, que falleció a una edad temprana, como agradecimiento a Pío XII por haber protegido a los judíos escondiéndolos en conventos de Roma. Algunos medios apuntan que la zona donde se encuentra el edificio fue un cementerio hasta principios del siglo XX.
MÁS SOBRE ESTE TEMA:
Últimas Noticias
Qué órganos se ‘depuran’ al tomar agua de coco: esta es la cantidad que debes beber para eliminar toxinas
Consumida en la cantidad adecuada, puede contribuir a la eliminación de toxinas y residuos, fortalecer el sistema digestivo y ayudar a mantener el equilibrio de los electrolitos

Los secretos cotidianos de Sylvia Plath y Ted Hughes salen a la luz en una novela
La escritora recurre a anécdotas poco conocidas, como el particular episodio de la poeta embarazada engullendo cuatro platos, para retratar la intimidad y los gestos humanos detrás de dos leyendas de la poesía

Trabajó 600 horas extras por 18 meses para cumplir un sueño: tener su propio PC Gamer
Durate más de cinco años, la usuaria se enfocó en ahorrar para tener los mejores componentes y accesorios posibles

Super ONCE: combinación ganadora del Sorteo 4 del lunes 2 de marzo del 2026
Con las loterías de Juegos Once tienes la oportunidad de ganar millones de euros en premios

Un padre no quiere pagar la pensión a su hija tras discutir con ella y el juez se lo niega: la falta de relación se debe a la “inmadurez” de la adolescente
La Audiencia Provincial de Murcia rechaza extinguir el pago al no apreciar causa grave y señala que la falta de contacto no elimina la obligación si no hay independencia económica


