
Antes de que desapareciera, Daniela Ramírez pidió ayuda durante 14 minutos. A través de Whatsapp, la joven de 18 años le dijo a uno de sus amigos que un taxista la había secuestrado y la estaba llevando a Tlalpan.
La madrugada del 19 de mayo, Daniela salió de trabajar de una pizzería de la cadena Little Caesars en Xochimilco y tomó un taxi para ir con sus amigos a una fiesta en San Andrés Ahuayucan a media hora de distancia.
En el camino se escribía con uno de sus amigos, fue por eso que pudo enviarle el primer mensaje de ayuda. Eran las 12:41 de la mañana.
Daniela sospechaba que el taxista quería secuestrarla porque se había desviado de la ruta. La estaba llevando hacia Tres Marías, según se lee en los mensajes.

La joven volvió a pedirle ayuda a su amigo, pero éste no supo que hacer: "¿Cómo te ayudo? No he llegado a mi casa bebé", escribió.
Diez minutos más tarde, Daniela dijo que estaba en el pueblo Parres El Guarda y preguntó a su amigo dónde estaba ese lugar, él contestó que se encontraba pasando San Miguel Topilejo.

En otro mensaje la joven dijo que estaba pasando el Ajusco. Fue entonces que su amigo le sugirió llamar a una patrulla, pero Daniela no supo como reaccionar y le volvió a pedir ayuda a las 12:55 horas.
Ésta fue la última oportunidad que tuvo Daniela para que alguien la rescatara.

Al ver que Daniela no llegaba a casa, su mamá fue a la pizzería donde trabajaba y preguntó por su hija. Ahí, el amigo que recibió los mensajes, le dijo que posiblemente la habían secuestrado.
Margot Ortiz, progenitora de la joven, denunció la desaparición de Daniela y mostró los mensajes de Whatsapp.
"El último registro de su GPS es en San Ándres Toltotepec, entre la carretera libre y de cuota a Cuernavaca" señaló Margot Ortiz, madre de Daniela, en entrevista con Ciro Gómez Leyva.
Pese a que hace más de un mes se tenía pistas de dónde se encontraba Daniela, fue hasta este martes cuando agentes de la Procuraduría General de Justicia capitalina inspeccionaron la localidad de Parres.

Las autoridades encontraron huesos, braquets, unas botas cafés y un vestido naranja que, según familiares, llevaba puestos el día de su desaparición. Sin embargo, no hallaron ningún cuerpo o restos de carne que pudieran ayudar a identificar a la joven.
Aunque la vestimenta coincide con la que llevaba Daniela el día que desapareció, la Procuraduría decidió esperar los resultados de ADN de los huesos. Éstos podrían tardar de 15 a 20 días.
"Se está investigando. Tienen que hacerse pruebas periciales, pruebas de ADN. Hay que esperar a los resultados para dar alguna información en este sentido", señaló la jefa de Gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum.

Sin embargo, ayer en la tarde durante una protesta fuera de la Procuraduría, un supuesto familiar se adelantó a confirmar que los restos encontrados por los agentes son de Daniela.
"Nosotros como familiares pudimos reconocer su ropa, pudimos reconocer el trabajo dental que se le estaba haciendo a través del dentista, que es mi tío y que es muy cercano a la madre de Daniela. Confirmamos que es ella, aunque la Fiscalía no no los halla dicho formalmente", dijo un presunto familiar, cuyo nombre no reveló.
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