El lado desconocido de las moscas: cómo ayudan a proteger el ambiente y la salud humana

Expertos del CSIRO explican por qué estas especies, a menudo subestimadas, resultan indispensables para reciclar materia orgánica, mantener la fertilidad del suelo y resolver casos criminales

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Las moscas contribuyen al reciclaje
Las moscas contribuyen al reciclaje de residuos orgánicos y a la regeneración de nutrientes en los ecosistemas naturales - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque suelen ser vistas como una molestia en verano, las moscas cumplen funciones esenciales para la importancia ecológica y la diversidad de insectos, de acuerdo con el especialista en insectos de la Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth (CSIRO), Dr. Keith Bayless. Pese a su mala reputación, su enorme diversidad y sus aplicaciones en la ciencia captan la atención de investigadores.

Estudio y sigo la pista de especies que rara vez se ven en la naturaleza”, explicó el experto. Bayless busca moscas raras con el mismo entusiasmo que otros dedican a plantas exóticas. Entre sus descubrimientos destaca la Clisa australis, registrada por primera vez en la década de 1960, cuya presencia inicial se confirmó solo en cuevas donde las larvas se alimentan de excremento de murciélago.

El especialista del CSIRO afirmó que esta búsqueda sirvió como base para un libro infantil enfocado en acercar la ciencia de la diversidad de las moscas a los niños y transmitir la emoción del hallazgo.

Las moscas contribuyen al reciclaje
Las moscas contribuyen al reciclaje de residuos orgánicos y a la regeneración de nutrientes en los ecosistemas naturales - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al ser consultado por Phys.org sobre la relevancia de especies poco frecuentes, Bayless detalló: “Un objetivo principal en la búsqueda de Clisa australis es aprender más sobre sus parientes cercanos: las moscas de la fruta (Tephritidae)”.

De aproximadamente 5.000 especies de mosca de la fruta, menos de 100 resultan dañinas para la agricultura, una información clave para el sector. El investigador precisó: “Clisa australis tiene estructuras de puesta de huevos similares a las de las moscas de la fruta, pero no se alimenta de plantas”.

Bayless subrayó que comprender las diferencias entre especies perjudiciales y beneficiosas permite responder una cuestión crucial: qué distingue a las especies problemáticas de aquellas benignas para los ecosistemas. Para avanzar en estas respuestas, el experto construye árboles genéticos de distintos tipos de moscas, lo que facilita rastrear la evolución y las relaciones entre especies.

Para el trabajo de campo, Bayless manifestó que utiliza la llamada trampa Malaise: “Es una trampa con forma de tienda que canaliza a los insectos voladores hacia una botella de conservante líquido para preservar detalles delicados como el pelo y las alas”.

Moscas añadidas en cuadros de
Moscas añadidas en cuadros de arteLa especie Clisa australis fue redescubierta en cuevas y presenta hábitos alimenticios distintos a los de las plagas agrícolas - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estas trampas proporcionan datos sistemáticos sobre la diversidad de insectos durante el año. Las muestras se almacenan a largo plazo en la Colección Nacional de Insectos de Australia.

El investigador remarcó que estas muestras sirven para monitorear ecosistemas poco explorados, ya que pueden dejarse durante toda una temporada y luego recogerse cada pocas semanas. Esto ayuda a crear series continuas de datos, evaluar la recuperación de los insectos y comparar el impacto de eventos como los incendios forestales.

En ambientes extremos, la adaptación de las moscas resulta impresionante. El Dr. Bayless declaró que “el único insecto nativo de la Antártida es una mosca, Belgica antarctica, un mosquito no volador que vive entre lechos de musgo y tiene adaptaciones especiales para sobrevivir en condiciones de congelación”. En Australia, también existen especies especializadas en zonas costeras y alpinas, hábitats de gran sensibilidad ante la actividad humana.

El especialista del CSIRO insistió en la importancia de las moscas como polinizadoras: “Muchas moscas adultas son buenas polinizadoras. De hecho, las moscas pueden ser tan eficaces como las abejas en la polinización y son compañeras de polinización cruciales para algunas plantas”.

La especie Clisa australis fue
La especie Clisa australis fue redescubierta en cuevas y presenta hábitos alimenticios distintos a los de las plagas agrícolas - (Imagen ilustrativa Infobae)

Además, Bayless añadió que las larvas consumen una amplia variedad de materia orgánica, desde restos animales y vegetales hasta hongos y bacterias, lo que contribuye al reciclaje de residuos orgánicos y a la regeneración de nutrientes para los ecosistemas.

El científico mencionó ejemplos prácticos: “Especies como las moscas soldado incluso ayudan a procesar los restos de comida en el compostador, convirtiendo los desechos de nuevo en tierra”. Así, las moscas desempeñan un papel central en la cadena alimentaria y el equilibrio ambiental.

Más allá de la ecología, el impacto de las moscas se extiende a la medicina y la ciencia forense. Las larvas se aplican en el tratamiento de heridas y la entomología forense utiliza sus ciclos de vida para aclarar detalles fundamentales en investigaciones criminales.

La perspectiva del CSIRO y el testimonio del Dr. Bayless demuestran que, sobre su reputación de insectos molestos, las moscas representan una fuente vital de conocimiento científico que favorece la salud y la sociedad humana.