Los incendios forestales en la calidad del aire: un estudio lo comparó con la contaminación del transporte y la industria

Científicos midieron las emisiones por incendios en Argentina con datos satelitales y modelos numéricos. Demostraron que esos eventos extremos modifican la condición atmosférica a nivel nacional

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El incendio forestal de Chubut
El incendio forestal de Chubut fue considerado como la peor tragedia ambiental de Argentina en las últimas dos décadas (Archivo Martin LEVICOY / AFP)

El fuego avanza sin control en el norte de la provincia de Chubut, Argentina. El secretario de Bosques provincial, Abel Nievas, calificó la situación como “la peor tragedia ambiental en 20 años”.

Aunque todavía no es posible cuantificar el impacto de la contaminación del siniestro actual, un reciente estudio, publicado en la revista Environmental Pollution, demostró que durante el verano de 2017-2018 los incendios forestales registrados en el noreste de la Patagonia y el centro de Argentina llegaron a liberar más contaminantes que el transporte y la industria de todo el país en un año.

Un estudio publicado en Environmental
Un estudio publicado en Environmental Pollution revela que los incendios en Patagonia norte liberaron más contaminación que el transporte y la industria argentinos en un año (REUTERS/Matias Garay)

Esa conclusión surge del análisis que comparó el humo y los gases generados por los fuegos con los datos anuales oficiales de emisiones en la Argentina. El resultado sorprende, porque en solo tres meses, los incendios igualaron o superaron la cantidad de contaminantes que producen autos, camiones, fábricas y refinerías en todo un año.

El humo y las partículas no quedaron en la zona de los incendios. Viajaron cientos de kilómetros, cubrieron rutas y ciudades, y alteraron la calidad del aire en regiones alejadas.

Los focos de incendios de
Los focos de incendios de 2017-2018 en el norte de la Patagonia afectaron más de un millón de hectáreas y alteraron la calidad del aire a nivel regional (Archivo REUTERS/Matias Garay)

La investigación fue realizada por María Fernanda García Ferreyra y Carlos Marcelo Scavuzzo, del Instituto de Altos Estudios Espaciales Mario Gulich, que depende de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la Universidad Nacional de Córdoba.

También participaron Lidia Ana Otero, de la Universidad de la Defensa Nacional, en Argentina, y Gabriele Curci, de la Universidad de L’Aquila, en Italia.

El impacto del humo de los incendios

El humo y las partículas
El humo y las partículas emitidos por los incendios en Argentina viajan cientos de kilómetros. Pueden causar problemas de visibilidad y salud en provincias distantes (Archivo Federico Soto - Greenpeace)

Durante el verano de 2017-2018, más de un millón de hectáreas se quemaron en las provincias La Pampa, Mendoza, Buenos Aires, Río Negro y San Luis.

Las condiciones extremas de sequía y una tormenta eléctrica generaron uno de los peores escenarios ambientales en la historia reciente del país. Las columnas de humo afectaron la visibilidad y la vida cotidiana en localidades a kilómetros de distancia.

Los científicos buscaron medir el impacto real de esos eventos sobre la calidad del aire y comparar sus emisiones con las fuentes habituales de contaminación.

Durante los tres meses analizados,
Durante los tres meses analizados, los incendios emitieron hasta 1.314 kilotoneladas de monóxido de carbono y cinco veces más partículas finas que las fuentes habituales (Archivo)

Quisieron averiguar si el humo de los incendios podía igualar o superar la contaminación anual de todo el transporte y la industria nacional.

Hasta la publicación de este trabajo, los inventarios nacionales solo consideraban fuentes regulares. Los incendios masivos quedaban fuera de los cálculos oficiales.

Cómo se midió el humo

Los científicos del Instituto Gulich
Los científicos del Instituto Gulich y la CONAE emplearon satélites de la NASA y modelos atmosféricos avanzados para medir el impacto de los incendios (Archivo NASA)

El equipo de investigadores utilizó el modelo de emisiones APIFLAME, el inventario EDGAR, el modelo meteorológico WRF y el modelo de transporte químico CHIMERE. Estas herramientas permitieron calcular la cantidad de contaminantes emitidos y compararlos con los de las fuentes regulares.

APIFLAME estimó las emisiones diarias usando datos satelitales sobre áreas quemadas y energía liberada. Los satélites Terra y Aqua de la NASA brindaron la información sobre la extensión y la intensidad de los incendios.

El estudio analizó tres escenarios para observar cómo la altura de la columna de humo afecta la dispersión de los contaminantes.

Se usó una configuración estándar y otras con alturas fijas de 2.500 y 5.000 metros. La altura determina hasta dónde puede viajar el humo.

Durante los tres meses analizados,
Durante los tres meses analizados, los incendios emitieron hasta 1.314 kilotoneladas de monóxido de carbono y cinco veces más partículas finas que las fuentes habituales (Archivo)

Detectaron que en solo tres meses los incendios generaron 1.314,37 kilotoneladas de monóxido de carbono, 241,99 kilotoneladas de compuestos orgánicos volátiles y 81,46 kilotoneladas de material particulado (PM10).

Indicaron que “las emisiones de monóxido de carbono en los tres meses analizados sumaron del 58% al 92% de las emisiones anuales del transporte, el mayor sector emisor de este contaminante”.

El humo liberó entre 64% y 80% de los compuestos orgánicos volátiles que emite el transporte en un año y hasta cinco veces más partículas finas (PM2.5) que las fuentes habituales.

La investigación recomienda incluir los
La investigación recomienda incluir los incendios forestales en los inventarios de emisiones y mejorar el monitoreo de la calidad del aire (Archivo Mike McMillan / USFS)

El metano superó ampliamente las emisiones de las refinerías. Las simulaciones confirmaron que el modelo logra reproducir la evolución del humo en la atmósfera.

Los científicos resaltaron que el humo cruzó provincias y llegó hasta el océano Atlántico.

Qué proponen los científicos

La calidad del aire en
La calidad del aire en las ciudades se ve amenazada por el tráfico, la industria y eventos extremos como incendios forestales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al analizar los resultados, los científicos sugirieron incluir los incendios en los inventarios nacionales de emisiones y mejorar los sistemas de alerta y monitoreo de la calidad del aire.

También consideraron que se deberían actualizar los modelos con datos locales y aprovechar nuevas versiones de productos satelitales.

Señalaron que faltan estaciones de monitoreo en la Patagonia, lo que dificulta validar los modelos en superficie. Propusieron nuevas comparaciones con modelos y datos más actuales.

Las emisiones de incendios forestales
Las emisiones de incendios forestales forman parte del ciclo natural del carbono, mientras que las de combustibles fósiles suman contaminantes que no se reciclan en la atmósfera (Imagen Ilustrativa Infobae)

“El estudio publicado comparó las emisiones contaminantes generadas por incendios forestales con las que produce el transporte y la industria de Argentina en un año”, dijo a Infobae, María Marcela Godoy, ingeniera forestal del Conicet en el Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino-Patagónico de Esquel, Chubut.

“El estudio es valioso”, señaló la experta, quien no participó en la investigación. “Pero hay que considerar que cuando la biomasa generadas por las plantas se quema en incendios o quemas prescriptas, libera gases como el dióxido de carbono. La vegetación puede capturar el CO2 del aire, ya sea en el lugar del incendio o en otros sitios, es decir, donde el bosque nativo crezca o donde se implanten forestaciones nuevas. Siempre bajo manejo forestal”.

En cambio, subrayó Godoy, “las emisiones a partir de la quema de combustibles fósiles agregan gases extra que no vuelven a capturarse, ya que provienen de reservas subterráneas. Por eso, los incendios de vegetación forman parte de un ciclo natural, mientras que las emisiones fósiles suman más contaminantes a la atmósfera. El carbono de los incendios estuvo antes en las plantas. En cambio, el de los combustibles fósiles se agrega desde fuera del ciclo natural”.

Síntomas que genera el humo

La exposición al humo de
La exposición al humo de incendios puede causar tos, flema y dificultad para respirar por la irritación de las vías respiratorias (Imagen Ilustrativa Infobae)

La población que queda expuesta al humo de incendios de vegetación puede desarrollar estos síntomas, según la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos:

  • Se puede sentir ardor en los ojos, goteo nasal, tos, flema, sibilancia y dificultad para respirar.
  • Si ya se padece enfermedad cardíaca, la persona puede experimentar dolor en el pecho, palpitaciones, falta de aire o fatiga.
  • Si ya se sufre una enfermedad pulmonar, se pueden experimentar síntomas como tos, flema, molestia en el pecho, sibilancia y dificultad para respirar.

Ante esos síntomas, se recomienda permanecer en interiores, evitar el esfuerzo físico, y consultar a un médico si los síntomas persisten o empeoran, especialmente en personas con enfermedades cardíacas o pulmonares. Si hay dificultad severa para respirar o dolor en el pecho, buscar atención médica urgente.