Foto: Departamento de Justicia de EEUU
Foto: Departamento de Justicia de EEUU

El pandillero José Loza, jefe de un grupo al servicio de la pandilla de las cárceles La Mafia Mexicana (La Eme), fue hallado culpable de asesinato y narcotráfico, informó este viernes la Fiscalía del Distrito Central de California.

Loza, de 40 años, pertenecía a la pandilla Canta Ranas, ejecutores de órdenes de La Eme, y estaba acusado de matar en 2016 al también pandillero Dominick González.

El hispano fue hallado culpable de 12 cargos, entre ellos también conspiración para delinquir y para distribuir metanfetaminas, participar en crímenes violentos y utilizar un arma de fuego durante un delito violento.

Según la evidencia presentada durante el juicio, que duró un mes y concluyó este jueves, Loza ejecutó las órdenes de David Gavaldón, un miembro sénior de La Mafia Mexicana que se encuentra en prisión y que también fue integrante de Canta Ranas.

Loza enfrenta cadena perpetua Foto: EFE
Loza enfrenta cadena perpetua Foto: EFE

La audiencia de sentencia de Loza, que enfrenta cadena perpetua, está programada para el próximo 16 de diciembre.

Loza, algunos miembros de La Mafia Mexicana y otros altos colaboradores, incluido un reo de la prisión californiana de San Quintín condenado a pena de muerte, testificaron sobre las actividades y el poder de la pandilla carcelaria como parte de un caso más extenso, destacó este viernes la fiscalía como un hecho "inusual".

González murió de seis disparos en un restaurante en el Valle San Gabriel, y su guardaespaldas quedó gravemente herido al igual que un comensal que no tenía nada que ver con el ataque.

Su cómplice de los Canta ranas se declaró culpable

Leonardo Antolín, de 25 años y cómplice en el asesinato, se declaró culpable a principios de julio de cinco cargos graves y será sentenciado, según un acuerdo con la Fiscalía, a una pena de entre 33 y 40 años.

Antolín y su pandilla callejera operaba en Santa Fe Springs y Whittier se declaró culpable de cargos penales federales, incluidos los derivados del asesinato en abril de 2016 de un gángster rival frente a un restaurante del Valle de San Gabriel.

Antolín, miembro de la pandilla Canta Ranas, afiliada a la mafia mexicana, admitió en el acuerdo de culpabilidad que el 19 de abril de 2016 ejecutó a un miembro de la mafia mexicana que, según los fiscales, quería expandir su influencia y desafiar la autoridad de otros miembros de la mafia mexicana en El valle de San Gabriel.

Durante el incidente en un restaurante en la comunidad de Bassett en el Valle de San Gabriel, el miembro de la mafia mexicana recibió un disparo mortal, su guardaespaldas resultó gravemente herido y un sujeto inocente del restaurante recibió seis disparos en el abdomen, la espalda, las nalgas y las piernas. Antolín también admitió haber colaborado en el tráfico de metanfetamina en nombre de Canta Ranas.

El acusado se declaró culpable de conspiración para violar la Ley de Organizaciones Corruptas e Influyentes de Racketeer, conspiración para cometer asesinato en ayuda de extorsión, asalto con un arma peligrosa en ayuda de extorsión, conspiración para el tráfico de sustancias controladas y descarga de un arma de fuego durante un crimen violento.

Esta declaración de culpabilidad surgió de una acusación del gran jurado federal de 2016 acusando a 51 acusados ​​que fue el resultado de la Operación Frog Legs. Los fiscales han asegurado más de 20 condenas hasta ahora.

La Operación Frog Legs es el resultado de una investigación realizada por la Fuerza de Tarea de Drogas del Sur de California, liderada por la Administración de Control de Drogas como parte de la iniciativa del Área de Tráfico de Drogas de Alta Intensidad (HIDTA).

Los miembros de la Fuerza de Tarea que participaron en la Operación Frog Legs fueron la Investigación de Seguridad Nacional del Servicio de Inmigración y Aduanas de EEUU, el Departamento de Policía de Whittier, el Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles, la Investigación Criminal del IRS y el Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California, Oficina de Seguridad Correccional, Unidad de Servicio Especial.

La pandilla de los Canta Ranas, o "The Singing Frogs" operan desd 1940
Canta Ranas, o "The Singing Frogs" en inglés, es una pandilla latina multigeneracional fundada a fines de la década de 1940 hasta principios de la década de 1950 en Santa Fe Springs, según funcionarios locales y federales. La pandilla eligió su monicre musical debido a las ranas en el área que croaron después de las fuertes lluvias.

Los miembros de la pandilla residen principalmente en Santa Fe Springs y Whittier, pero Canta Ranas presuntamente tiene presencia en otras comunidades como Riverside, Sacramento y Stockton. Al igual que otras pandillas latinas en el sur de California, Canta Ranas debe lealtad y paga dinero o impuestos a la pandilla con base en prisión, La Eme o la mafia mexicana.

La pandilla tiene un estimado de 150 miembros. Entre los acusados ​​el martes, casi todos tienen una serie de alias: "Thumper", "Copperpot", "Rowdy", "Kreeper" o "Kreeps", "Lil Man", "Pony", "Downer", "Conejo" o "Conejo" y "Marioneta", por nombrar algunos.

La pandilla se separa en tres grupos: los buscadores, reyes y Viejos.

El jefe de policía de Whittier, Jeff Piper, conoce bien al grupo.
"Han estado allí mucho tiempo y tratamos con miembros de la pandilla durante años", dijo Piper.

Un miembro de la mafia mexicana identificado solo como "DG" en la acusación es el supuesto líder de Canta Ranas. DG está en la prisión estatal de Pelican Bay cumpliendo cadena perpetua sin libertad condicional y no fue acusado en este caso. Supuestamente ha dirigido la pandilla desde fines de la década de 1980 con sus intermediarios, incluido su asesino designado, José Loza de Whittier, de 37 años, quien también es conocido por el apodo "Pumpkin Head" o "JC".

Los miembros de la pandilla presuntamente enviaron dinero a DG en prisión, su corte por planear las actividades de la pandilla desde su celda.

Con información parcial de EFE.