En su regreso a los actos de campaña, Donald Trump continuó sus ataques contra las demócratas que "detestan Estados Unidos", aún después de que la Cámara de Representantes, controlada por la oposición, condene sus expresiones como "comentarios racistas".

"Estos ideólogos de izquierda (…) quieren destruir nuestra Constitución, suprimir los valores sobre los cuales nuestro magnífico país fue construido", dijo en Greenville, Carolina del Norte.

"Esta noche, renovamos nuestra determinación de que Estados Unidos no se convierta en un país socialista", agregó, arengando a sus simpatizantes.

Ante una marea de gorras rojas con la leyenda "Make America Great Again", el presidente citó a las cuatro congresistas demócratas integrantes de minorías a las que había instado a "regresar" a sus países de origen, "lugares infestados por la criminalidad", en unas declaraciones que encendieron la polémica dentro y fuera de Estados Unidos.

Trump moviliza a su base en torno al tema migratorio y nacionalista (Reuters)
Trump moviliza a su base en torno al tema migratorio y nacionalista (Reuters)

"¡Envíala de regreso!, ¡Envíala de regreso!", clamó la multitud cuando mencionó a Ilhan Omar, estadounidense nacida en Somalia y una de las primeras mujeres musulmanas en llegar al Congreso, quien generó una polémica con comentarios sobre Israel juzgados como antisemitas por varios legisladores.

Los cantos de los seguidores de Trump se viralizaron en las redes sociales con indignación entre los demócratas, que habían denunciado que el discurso del mandatario es una normalización de la xenofobia, y también el repudio de algunos republicanos.

Preocupado por la reacción ante el discurso de Trump, el ex gobernador de Massachusetts, Bill Weld, le sugirió a los republicanos -entre los que se cuenta- que se preguntasen si "ese es el partido de Lincoln y Reagan por el que hemos firmado" y advirtió que se trata de "en una lucha por el alma del GOP (abreviatura del Grand Old Party, como llaman al partido), y el silencio no es una opción".

"Estoy donde pertenezco, en la Casa del Pueblo y ustedes van a tener que aguantarlo!", escribió Omar la noche del miércoles.

Muy agresivo respecto a las cuatro mujeres, llamándolas despectivamente como "algo encantador", Trump se mostró particularmente irónico respecto a Alexandria Ocasio-Cortez, diputada por Nueva York de madre puertorriqueña, que concita gran atención en las redes sociales.

(Reuters)
(Reuters)

El millonario republicano de 73 años, que en noviembre de 2020 buscará un segundo mandato de cuatro años, está haciendo una apuesta decidida, pero también arriesgada. Al alimentar las tensiones raciales e ideológicas y al profundizar las líneas que dividen a Estados Unidos, el mandatario se inclina más que nunca a movilizarse por el electorado blanco.

Las cuatro legisladoras demócratas aludidas, entrevistadas en conjunto por la cadena CBS, aseguraron que la ofensiva de Trump en su contra es una maniobra política.

"Es una maniobra de distracción (…) no hablar de temas que realmente preocupan a los estadounidenses", dijo Ayanna Pressley, legisladora negra por Massachusetts.

El magnate republicano se congratuló por otra parte con el rechazo por el Congreso de una propuesta para destituirlo, que solo consiguió 95 votos, muy por debajo de los 218 necesarios.

Los tuits no parecen afectar la popularidad de Trump entre los electores republicanos: su tasa de aprobación aumentó cinco puntos, a 72%, según una encuesta de Reuters/Ipsos realizada el lunes y martes.

En comparación con la semana pasada, su índice de popularidad en la población general se mantuvo estable en 41%.

Seguidoras de Trump vitorean al presidente. Su popularidad entre los republicanos aumentó tras los ataques racistas (Reuters)
Seguidoras de Trump vitorean al presidente. Su popularidad entre los republicanos aumentó tras los ataques racistas (Reuters)

Y en el tema de la inmigración, un aspecto central de su campaña de 2016, parece dar en el blanco. Según una encuesta del centro de investigaciones Pew publicada el miércoles, 57% de los republicanos estiman que Estados Unidos "corre el riesgo de perder su identidad como nación" si "se abre demasiado a la inmigración".

La entusiasta multitud no paraba de alentarlo en el evento: "Cuatro años más, cuatro años más".

(Con información de AFP)

MÁS SOBRE ESTE TEMA: