Ángel Di María fue uno de los protagonistas estelares en el partido que animaron Manchester United y PSG en Old Trafford, correspondiente al primer cruce de los octavos de final de la Champions League.

Antes de que llegue el descanso, el ex atacante de Rosario Central sufrió un duro cruce de Ashley Young, el lateral inglés que volvió a tener una muestra de carácter y rudeza.

La velocidad del Fideo no fue suficiente para esquivar al británico y su topetazo lo arrojó contra las tribunas y carteles de seguridad. Ni siquiera el personal de seguridad pudo detener al futbolista que cayó con todo el peso del cuerpo sobre su brazo.

Luego de varios minutos de tensión, el cuerpo médico corroboró que el argentino no sufrió ninguna lesión y permitió que vuelva a la cancha para seguir con el compromiso. Un hecho que generó el malestar en los aficionados, por imaginar una supuesta exageración del atacante.

Consciente de los reproches del público, Di María volvió en el complemento para abastecer a Kimpembe y Mbappé, quienes celebraron sus conquistas en territorio ajeno. Luego del primer tanto, en el que Fideo envió el centro, el rosarino insultó a los espectadores cuando sus compañeros festejaban la victoria a domicilio.

Su producción fue tan buena que hasta tuvo tiempo de bromear con una cerveza que le habían arrojado cuando las acciones estaban detenidas. El amague al sorbo de la bebida alcohólica le permitió seguir en la cancha, dado que si llevaba a ingerir el producto, el árbitro lo hubiera expulsado con roja directa.

Ambos equipos abrieron la fase de los 16 mejores de Europa, junto con el duelo que animaron en Italia Roma y Porto. La continuidad de la competencia más codiciada del Viejo Continente continuará el miércoles con los cruces Ajax -Real Madrid y Tottenham – Borussia Dortmund. La próxima semana terminarán los partidos de ida con 4 encuentros: Liverpool – Bayern Munich, Lyon – Barcelona, Atlético Madrid – Juventus y Schalke 04 – Manchester City.

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