Denver Nuggets contrató un base tirador: cómo puede afectarle la decisión a Facundo Campazzo

Bryn Forbes llegó a Colorado desde San Antonio para incrementar el poder de fuego del equipo en los lanzamientos de tres puntos

Tapón de Campazzo a Forbes en un Denver-San Antonio Spurs. Ahora serán compañeros
Tapón de Campazzo a Forbes en un Denver-San Antonio Spurs. Ahora serán compañeros

“Yo me siento más adaptado, pero esta liga es una montaña rusa que no te permite estar contento o triste del todo, porque tenés partidos todo el tiempo. Hay que estar mentalmente preparado. Ahora, por ejemplo, me está tocando jugar más minutos y tengo un desafío lindo de ser el base de la segunda unidad. Lo disfruto, pero tengo claro que esto puede cambiar. Me pasó en el inicio de temporada, cuando jugaba menos, tenía menos la pelota en la mano… Pero todo cambia muy rápido y tengo que estar siempre concentrado, con la cabeza dura”. De esta forma, en charla con Sólo Básquet online, Facundo Campazzo resumió perfectamente cómo es el mundo NBA, tan cambiante para aquellos que no son estrellas de la competencia.

Hay muchos ejemplos de jugadores que no tenían minutos y entraron en la rotación, por lesiones, canjes o malos rendimientos, o viceversa. La mejor competencia del mundo es dura, cruel a veces, pero para rendir y mantenerse en la élite, hay que entenderla, sin enojos ni permitirse caer en bajones psicológicos. Y el cordobés, a los 30 años, con una temporada y media de experiencia en el torneo (116 partidos oficiales), lo tiene claro. Por eso nada lo mueve de su eje, ni siquiera que lleguen jugadores en su puesto, como pasó en las últimas horas con Bryn Forbes, el guardia, más escolta que base, que llegó a Denver en un canje que involucró a tres equipos.

Básicamente la idea de los Nuggets es mejorar el porcentaje de tres puntos, un arma decisiva hoy en día, tal vez la más importante del básquet moderno. Están lanzando 34.5%, por debajo de la media de la competencia (34.8%). El equipo, sexto en la Conferencia Oeste, está 18° entre 30 equipos y es una de sus debilidades –las otras son su irregularidad y la defensa, siendo el 10° equipo que mayor % de cancha permite- y justamente Forbes puede dar una mano –y quizá sacarle minutos a Campazzo si lo logra porque tiene manejo de balón-. Se trata de un jugador bajo (1m87) para el puesto, pero con una gran mano, una habilidad que le permitió llegar a la NBA en 2016. Fue compañero de Manu durante dos años y logró hacerse un hueco en el sistema del siempre exigente Gregg Popovich. Promedió arriba de 11 puntos en dos temporadas (2018-2019 y 2019-2020), aprovechando el retiro del bahiense, mostrando siempre su puntería y sangre fría. Salvo su campaña de debut, nunca bajó del 38.8% en triples en cinco temporadas y media que lleva.

La temporada pasada fue campeón con los Bucks, siendo parte de la rotación. Claro, aprovechando el dominio de Giannis Antetokounmpo, Milwaukee necesitaba tiradores confiables y Forbes lo fue: 10 puntos, con 45% en triples, en 19 minutos. En playoffs bajó (6.6 en 14m), Su contrato se terminó y quedó libre, volviendo a San Antonio a pedido de Pop. En esta campaña ya había jugado 40 partidos, con buenos números (9.1 puntos, con 42% en triples, en 17 minutos), mejorados en los últimos 10 juegos (13 tantos, con 43%). Forbes, por caso, es el tercer mejor lanzador en las últimas cuatro temporadas, si contamos aquellos jugadores con al menos 1000 tiros.

Pero la NBA es así. Podés estar jugando bien, pero si el equipo necesita otra cosa o le conviene un traspaso, aprieta el gatillo. Pocos se salvan de estas situaciones. En este caso, los Spurs reciben al español Juancho Hernángomez y un pick de draft (2028). Denver dio a Bol Bol y PJ Dozier, dos aleros versátiles que están lesionados (al primero le restan tres meses por delante y el otro, muy amigo de Campazzo, se perderá toda la campaña).

Forbes, se dijo, es más un escolta que un base, pero hoy en día el básquet ya no tiene tantas posiciones definidas. La mayoría juega con cuatro jugadores abiertos –perimetrales o internos que salen a tirar- y a veces con los cinco. La idea es generar espacios, mover la pelota y buscar el tiro de tres, arma predilecta de los entrenadores actuales. Por eso llega Forbes y por también es clave que Campazzo siga mejorando su eficacia. Está claro que es un gran defensor, un revulsivo que cambia partidos con su intensidad, energía y mentalidad, capaz de hacer jugadas espectaculares y que, incluso, sobre todo en estas últimas semanas, ha mejorado mucho en la toma de decisiones, algo determinante para su juego. Pero, también está claro, si en la NBA no metés puntos con consistencia, estás en problemas. Porque el rival lo sabe y te deja más solo, poniendo la atención en el resto, sobre todo el serbio Jokic, de lo mejor que tiene hoy el básquet mundial.

Facu promedia 32.2% en triples en la temporada, por debajo de lo que hizo la temporada pasada (35.5%) y del promedio de los guardias del torneo, y eso le mete un poco de presión en la pelea por los minutos en el equipo. “Yo entreno mucho el tiro fuera de los partidos. Siempre me quedo un rato más, haciendo lanzamientos lo más reales posibles, pero así y todo mucho no se puede entrenarlo porque hay poco tiempo entre partidos. En este caso es clave la toma de decisiones, a veces soy impulsivo y trato de controlarlo. Trato de no construir mi confianza exclusivamente desde el tiro. Tengo claro que debo mejorarlo, pero a la vez sé que, cuando dejo de presionarme con meterla, es cuando mejor me va”, reconoció quien promedia 6.8 puntos, 4.6 asistencias, 2.1 rebotes, 1.3 pérdida y 1.1 robo en 22 minutos. En enero disfruta de su mejor momento, con 8.1 tantos y 6.6 pases gol en 26 minutos, pero con un 25% en triples.

Campazzo es hoy el base suplente (sólo fue titular en 4 de los 41 juegos), detrás de Monte Morris, pero no hay que olvidar que está afuera el armador titular. Jamal Murray, figura del equipo, podría volver en algún momento desde febrero y ahí se abrirá otro panorama. “No hay fechas para su retorno, pero es algo que tomo con naturalidad. Es un jugador muy importante para el equipo, nos hace falta y yo quiero ganar. Cuando regrese, intentará tener un impacto con menos tiempo en cancha para que sigamos consiguiendo victorias. Tengo claro que si no se hubiese lesionado, mi rol sería muy distinto”, admitió con la habitual sinceridad que maneja Facu cuando declara. La figura de la selección argentina debe pelear el puesto. No sólo para arriba, buscando ganar protagonismo, sino también para atrás, porque a Morris y Murray se suma Bones Hyland, el novato que está jugando tanto o más que él, siendo una de las grandes noticias de Denver en la 21/22 (promedia 8.8 puntos y 2.5 rebotes, pero sin tanta eficacia en el tiro, como Facu: 34%). Ahora, cuando Denver no tiene margen si quiere entrar a playoffs (está sexto con 22-20, pero tiene cerca a sus perseguidores), llega Forbes.

Nada nuevo bajo el sol para Facu, quien ya se acostumbró a enfrentar a los mejores sin dejar de competir por un lugar dentro del mismo equipo. Pero lo hace fiel a su esencia. La que construyó la Generación Dorada, siempre pensando primero en el equipo, en lo que se puede aportar para ganar, sin desvivirse por las estadísticas o los lucimientos personales. Campazzo tiene el talento y la mentalidad para estar a la altura de los mejores, aunque –paradojicamente- sólo mida 1m78. Ya lo demostró, sólo debe seguir haciéndolo. Como hace desde que llegó.

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