Su técnica perfecta, su mente fría y su poca manifestación de sentimientos dentro de una cancha de tenis hace asimilar a Roger Federer con un robot. Sin embargo, el suizo sorprendió al quebrarse en llanto en una entrevista.

Luego de alzarse con la Copa Hopman junto a su compañera Belinda Bencic, el tenista de 37 años fue consultado por la CNN acerca de su primer entrenador, Peter Carter, ex tenista australiano que falleció en 2002 luego de un accidente vial, y Su Majestad no pudo evitar llorar ante la cámara.

"Peter fue una persona muy importante en mi vida y puedo decir que gran parte de mi técnica se la debo a él. Espero que esté orgulloso. Supongo que él no quería que yo sea un talento perdido. Creo que fue una especie de llamado de atención para mi, asi que luego de lo que sucedió comencé a entrenar muy duro", explicó el ganador de 20 Grand Slams.

Carter fue el primer entrenador que tuvo Roger en su carrera como profesional. Empezaron a trabajar juntos en 1990, cuando el suizo tenía nueve años, y el australiano fue quien lo ayudó a modificar su temperamento dentro de la cancha y a perfeccionar sus golpes.

Federer tuvo su explosión en el circuito un año después del fallecimiento de su mentor. En 2003 ganó el Austrlian Open, su primer Grand Slam, y a partir de ahí no paró.

"Nunca pensé que sería capaz de ganar un torneo ni que iba a poder ganar en Wimbledon. Nunca imaginé que podía estar ahí, en medio de la pista recibiendo una ovación por parte de la grada en una entrega de premios. Es algo completamente surrealista. En esos momentos, te acuerdas de las horas que pasas en el gimnasio, de las horas en pista entrenando cuando nadie te mira y ahí te das cuenta de que todo ha merecido la pena. No doy nada por sentado en mi carrera", concluyó el suizo.

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