Génova se ofreció como sede para la final histórica de la Copa Libertadores entre los dos equipos más grandes de Argentina, Boca Juniors y River Plate, postergada por violencia este fin de semana, anunció este lunes la alcaldía de la norteña ciudad italiana.

"Estimados presidentes, debido a los lazos históricos, culturales y deportivos con Buenos Aires, esta ciudad se siente profundamente conectada con esos dos clubes prestigiosos, fundados por nuestros compatriotas que emigraron a Argentina a principios del siglo XX", escribió en una carta el asesor para el deporte de Génova, Stefano Anzalone, al ofrecer la ciudad, "su casa materna", como sede para "albergar tan prestigioso partido".

El Estadio Luigi Ferraris es uno de los recintos más antiguos del país italiano en el que hacen de local equipos como el Genoa y la Sampdoria: "Los eventos dolorosos que han golpeado recientemente, despertó un profundo sentido de comunidad y redescubrimiento de nuestras raíces; por lo tanto, como consejero, me complace informarle que nuestra ciudad es un honor y está dispuesta a albergar este importante y prestigioso partido de la final de la Copa y el derbi de la capital argentina.

Este martes 27 de noviembre, los presidentes de ambos clubes acudirán a la sede principal de la Conmebol, en donde se encontrarán con la cúpula presidida por Alejandro Domínguez para establecer la hora, fecha y lugar en la que se jugará el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores 2018.

(EFE)
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Si bien, tras darse a conocer la suspensión del partido el domingo, en las redes sociales comenzaron a circular versiones respecto de la posibilidad de que la Superfinal tenga como nueva sede un país extranjero, fuentes de la Conmebol desmintieron a Infobae que eso pueda suceder: lo rechazaron de plano y aseguraron que el duelo se disputará en Argentina.

 

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