Barcelona no pudo con el Real Madrid en el Camp Nou, pero igual festejó. El empate 2-2 es anecdótico para los catalanes, que igual celebraron por haber conseguido el título en La Liga en la fecha pasada y por haber conservado el invicto en la temporada.

La gran polémica en la semana previa al clásico fue si el Real Madrid le haría o no el tradicional pasillo de campeones a los catalanes. La salida al campo de juego de los dos equipos esta tarde puso fin a las especulaciones: no hubo homenaje por parte de los visitantes al plantel "Blaugrana".

(EFE)
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Ante la negativa del "Merengue" a reconocer la consagración del clásico rival, Gerard Piqué respondió con una provocación fiel a su estilo. Una vez terminado el encuentro, y luego de los festejos junto a sus compañeros, tomó el micrófono y pidió a los empleados del club que les hicieran el pasillo para retirarse del campo de jugo.

"Como somos campeones de La Liga y hoy nadie nos ha hecho el pasillo, le pedimos al staff que por favor nos lo haga", solicitó el defensor. Inmediatamente, los asistentes le hicieron caso y los futbolistas se fueron hacia el vestuario ovacionados.

Pero no fue la única situación controvertida que Piqué protagonizó durante el partido. En el entretiempo, luego de que al Barcelona le expulsaran a Sergi Roberto y le amonestaran a varios jugadores, le hizo una recriminación a Nacho en el acceso al campo de juego. El jugador del Real Madrid le respondió enojado: "¡Cómo te puedes quejar, si nos han expulsado 17 veces ya!…¡Increíble!"

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