
Durante la pandemia fue común recibir decenas de correos, ser añadido a una conversación sin aviso previo o asistir a múltiples reuniones de Zoom para adelantar trabajo, tan largas que se termina congelando la pantalla.
Toda esta nueva dinámica generó complicaciones en las empresas y según el danés Martin Lindström, trabajamos peor, perdemos la capacidad de sentir empatía con los demás, nos exasperamos. ¿Qué ha pasado con el sentido común? ¿Cómo podemos recuperarlo?
Para resolver esas inquietudes Lindström escribió “El Manual del sentido común”, una recopilación de ejemplos de situaciones reales en las que, asegura el autor, el sentido común empresarial ha fracasado.
El problema no son las empresas o quienes trabajan en ella, sostiene el especialista en mercadeo, aquí el error es que muchas personas y organizaciones llevan tanto tiempo haciendo lo mismo que ya no se cuestionan si está bien o mal, si funcionan sus fortalezas o sus debilidades.

Como dice el autor “De lo que no son conscientes muchas empresas es de que su éxito no se ha producido gracias a varios hábitos, conductas, reglas, políticas y culturas arraigadas, sino a pesar de ellos”.
El libro abarca grandes ejemplos de lugares comunes donde se ha deteriorado el sentido común del ambiente laboral y de la cual hay reglas obsoletas como las reuniones interminables, pésima experiencia del cliente, cuestiones jurídicas y del cumplimiento normativo.
“También demuestra que el entorno interno de una empresa se correlaciona con las trabas con que tienen que lidiar los consumidores”. Estos casos se les podría llamar un embotellamiento interno, en el cual todos están ensimismados como para darse cuenta de ello.
Es por eso que este libro busca explicar el cómo se debe de empezar a trabajar sin tener una falta de necesidades, de la cual cada uno de los empleados podrán trabajar en el compromiso que ellos consideren que son aptos antes de tomar una mala decisión o una mala conducta a causa del estrés.
Menos reuniones, menos trabas, menos papeleo, menos presentaciones. Una lectura imprescindible para directivos, profesionales y todo aquel que trabaje en una oficina.
El momento de Martin Lindstrom

El autor, nacido en Dinamarca, trabaja como consultor para las principales marcas del mundo.
Es pionero en el campo de la psicología del consumidor y el marketing, además de está considerado como el gurú del comportamiento neurológico del consumidor. En 2009, la revista Time lo incluyó entre las 100 personas más influyentes en el mundo.
Lindstrom es el autor del bestseller internacional Buyology y otros cinco libros sobre marcas y comportamientos del consumidor. Ha aparecido más de veinte veces en el programa Today de la NBC y participó en el documental de Morgan Spurlock La historia más grande jamás vendida.
Es, además, el productor del popular programa de televisión de la NBC “Main Street Makeover”, columnista de Time y continúa escribiendo para el Wall Street Journal, “Newsweek”, “The Economist”, “New York Times”, “Bloomberg Businessweek”, “The Washington Post”, “Usa Today”, y para numerosas publicaciones y canales de televisión de todo el mundo.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Por qué Frida Kahlo es mucho más que una artista y cómo su rostro llegó a la cultura pop
Entre el activismo, el dolor y la reinvención, la muestra “The Making of an Icon” revela el proceso que convirtió a la creadora mexicana en un ícono global y en marca comercial

“Una canción de María Elena Walsh, mi querida amiga”: Joan Manuel Serrat volvió a cantar en Mendoza
El cantautor catalán interpretó “Serenata para la tierra de uno” en un concierto organizado por la Universidad Nacional de Cuyo, que este viernes le entregó el título de doctor honoris causa

Una fórmula simple para combatir la nostalgia (la descubrí en una mudanza)
La respuesta me la dio un viejo cuadro que estuvo colgado durante décadas en la casa de mis abuelos y después en la mía

La guitarra que David Gilmour tocó en discos clásicos de Pink Floyd fue subastada en un precio récord
La Fender Stratocaster negra de los solos memorables en “Money” y “Confortably numb”, fue vendida por más de 14 millones de dólares, la mayor suma pagada en la historia


