Manos caídas en hospital de Quibdó: no recibirán más pacientes por retraso en pagos

Los trabajadores del centro médico también hicieron un plantón frente a la Gobernación. Dicen que están viviendo de la caridad de familiares y amigos

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Hospital San Francisco de Asis
Hospital San Francisco de Asis en Quibdó, capital del departamento del Chocó. Foto: Ministerio de Salud.

Se le acabó la paciencia al equipo de trabajadores del hospital San Francisco de Asís, de Quibdó. Eso era lo único que no se había agotado, luego de que se agotaran los insumos para atender a los enfermos de la capital del Chocó y el dinero para cubrir sus propias necesidades básicas, puesto que les adeudan seis meses de honorarios.

La situación era grave desde hace meses: el dinero que la Gobernación de Chocó destina a salud —extrañamente, según el propio gobernador— no van dirigidos hacia los insumos o los salarios del hospital.

Además, la liquidación de la EPS Coomeva causó que se perdieran 2 mil millones de pesos más, que se suman a los más de 24 mil millones de déficit que tiene el hospital. De esa cantidad, al menos 14 mil millones corresponden a otras entidades prestadoras de servicio de salud que fueron liquidadas y ya no pagarán lo que deben.

Como si fuera poco, los trabajadores han recibido amenazas desde enero y hasta el interventor del hospital, Camilo Ramírez, las había denunciado.

Luego, cuando estas se hicieron más intensas, Ramírez renunció en febrero pasado para proteger su vida y la de su familia.

Quienes estarían detrás de las amenazas se han identificado como miembros de las Autodefensas Revolucionarias Mexicanas, un grupo paramilitar del que no se tiene mucha información.

Como si fuera poco, la emisora RCN Radio supo que el Ministerio del Interior hizo una inyección monetaria de 8 mil millones de pesos al Ministerio de Salud para manejar este problema en particular, pero el dinero no ha llegado todavía al hospital.

Por ese motivo, el personal del San Francisco de Asís hizo un plantón en el edificio de la Gobernación de Chocó, en el cual no permitieron la entrada ni la salida de personas, para visibilizar el grave problema del centro asistencial. Además, bloquearon una calle en la que quemaron neumáticos.

Pero la protesta más dura empezará el próximo lunes 7 de marzo: a partir de la media noche, el centro asistencial entrará en protesta de manos caídas.

Se dejará de recibir pacientes en hospitalización, consulta externa y urgencias. De hecho, ya están haciendo trámites para el Centro Regulador de Urgencias (Crue) traslade a los pacientes actuales a otras instituciones en un plazo de cinco días.

Esto le dijo una enfermera a la emisora nacional:

El personal confiesa que ya perdió todas las fuerzas porque están viviendo de la caridad de amigos y familiares, además de que “no tenemos ni con qué lavar el uniforme para ir al hospital”.

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