Jineth Bedoya solicitó a la JEP reconocer su caso y abrir espacio a los crímenes de violencia sexual

Lo hizo en la audiencia en la que el Estado colombiano debió comparecer ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por tortura, secuestro y violencia sexual, crímenes de los que Jineth Bedoya fue víctima el 25 de mayo de 2000.

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La periodista colombiana Jineth Bedoya.
La periodista colombiana Jineth Bedoya. EFE/LEONARDO MUÑOZ/Archivo

En la audiencia virtual en la que el Estado colombiano tuvo que responder ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) por el secuestro, tortura y violencia sexual de los que fue víctima Jineth Bedoya el 25 de marzo de 2000, la periodista manifestó que su caso no ha sido reconocido por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y que es necesario que los casos de violencia sexual sean abiertos en este mecanismo de justicia transicional.

Las palabras de Jineth Bedoya, quien encabeza la iniciativa No Es Hora de Callar, en contra de la violencia contra las mujeres, este 15 de marzo, ante la Corte IDH, fueron:

Jineth Bedoya ha sido objeto de tres atentados contra su integridad física y mental en su labor como periodista: el primero ocurrió en 1999, pese a que en agosto de ese año pidió protección al Estado debido a amenazas en su contra. La respuesta que recibió fue que “no estaba en riesgo y no podía recibir un esquema de seguridad”.

El segundo, por el que el Estado debe responder ante la Corte IDH, fue orquestado por paramilitares con la intención de detener su cubrimiento del conflicto armado y situación de violencia en la cárcel La Modelo, en el que se han documentado casos de descuartizamiento y desaparición forzada; en ese entonces trabajaba en El Espectador.

“Me decían que los periodistas se metían donde no debían, que la verdadera plaga no eran ellos sino los periodistas y que este era un escarmiento para la prensa”, narró Jineth Bedoya.

El tercero, ocurrió en 2005, mientras trabajaba para El Tiempo, fue la retención forzosa ejecutada por una célula de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), que la liberó después de la presión del diario para el que trabajaba y de la sociedad civil.

Acerca del primer caso, Jineth Bedoya denunció que si su caso ha quedado impune en la justicia colombiana tras el secuestro, tortura y violencia sexual estuvo un personaje influyente en el país.

“Considero que esa persona que ha sido señalada, la han protegido constantemente porque es una persona influyente, que tiene amigos influyentes, porque es amigo de muchas personas de los diferentes gobiernos que han pasado en Colombia desde mi secuestro. Porque es una persona que aún tiene poder en Colombia, pero que, además, sigue teniendo nexos muy fuertes con personas que en algún momento pertenecieron a la Policía Nacional. Para mí esto demuestra la corrupción no solamente en este caso, sino la corrupción en general ligada al narcotráfico”, denunció.

En el 2018, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos elaboró un informe, que se citó hoy en la audiencia ante la Corte IDH, en el que concluyó que el Estado colombiano es responsable de lo ocurrido contra Jineth Bedoya, por no haber tomado medidas sobre las amenazas que recibió la periodista previo al secuestro, además de la desidia a la hora de investigar los crímenes de los que fue víctima.

“Yo sé a qué me estoy exponiendo dando mi testimonio ante la Corte, sé que mi vida sigue en riesgo, pero eso no va a ser una razón para que yo me silencie, eso fue lo que aprendí en esta dolorosa experiencia”, manifestó Jineth Bedoya ante la Corte IDH.

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