Agregar Infobae enGoogle

Crecen los riesgos por caída de desechos espaciales: cómo se generan

Un informe indica que la innovación en materiales para naves ha provocado que fragmentos de mayor tamaño sobrevivan a la reentrada, elevando la preocupación internacional por la seguridad de zonas pobladas y estructuras críticas

Escombros espaciales en órbita
Basura espacial en el espacio
Órbita terrestre y basura espacial
Presencia humana en el espacio
(Imagen ilustrativa Infobae) - visualesIA
El aumento global de basura espacial eleva el riesgo de caída de desechos sobre ciudades e infraestructuras críticas (Imagen ilustrativa Infobae)
Guardar

La acumulación de basura espacial aumenta el riesgo de que fragmentos caigan a la Tierra, ya que las nuevas tecnologías hacen que las naves sean más resistentes al calor y menos propensas a desintegrarse en la atmósfera. Materiales como la fibra de carbono permiten que piezas grandes lleguen al suelo, elevando el peligro para personas e infraestructuras.

De acuerdo con el grupo de investigación en materiales de la Universidad de Wisconsin-Stout, que divulgó hallazgos en The Conversation, esto convierte un riesgo antes poco frecuente en una amenaza habitual y persistente.

En 2025 se lanzaron 4.500 objetos al espacio, lo que equivale al 20% de todos los objetos espaciales enviados desde la década de 1950 en un solo año.

PUBLICIDAD

Japón desarrolla motor iónico para limpiar basura espacial
Expertos de la Universidad de Wisconsin-Stout advierten sobre la creciente amenaza de desechos espaciales tras el récord de lanzamientos en 2025 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta tendencia ha producido una ola de nuevos desechos que aún no han desplegado todo su impacto potencial; expertos advierten que el efecto total de estos lanzamientos sobre la generación de basura espacial solo será plenamente visible dentro de una década, debido al tiempo de vida útil de estos satélites.

Desde 2021 restos identificados de misiones han aterrizado en Carolina del Norte, en Estados Unidos, en Nueva Gales del Sur en Australia y en Saskatchewan, Canadá. Otros hallazgos, incluyendo materiales presurizados utilizados para el control de orientación, han sido localizados en Argentina y Polonia.

Estos compartimentos, fabricados con materiales avanzados y de tamaños similares a una furgoneta de quince pasajeros, demuestran la magnitud de los componentes que pueden sobrevivir al intenso calor generado durante la reentrada.

PUBLICIDAD

Los satélites en órbita baja operan a alturas comprendidas entre 300 y 2.000 kilómetros sobre la Tierra y se desplazan a velocidades cercanas a 27.000 kilómetros por hora, de acuerdo con el artículo de The Conversation.

La energía almacenada en estos objetos resulta en reingresos particularmente violentos: los metales tradicionales se funden a temperaturas que superan los 1.600 °C, pero los materiales compuestos modernos, como la fibra de carbono—capaz de fabricarse a temperaturas de más de 3.000 °C—, a menudo no se desintegran completamente. Estas características técnicas están directamente relacionadas con la supervivencia de fragmentos enteros hasta el impacto con la superficie.

Ilustración en acuarela: nave espacial cilíndrica con paneles solares y motores encendidos, sobre la superficie rojiza de Marte y un cielo oscuro estrellado.
El diseño para la desintegración, basado en materiales menos resistentes al calor, busca minimizar impactos de basura espacial en la superficie terrestre (Imagen Ilustrativa Infobae)

El protocolo internacional vigente requiere actualmente que los operadores de satélites retiren de órbita sus aparatos dentro de los 25 años posteriores al fin de su vida útil. Sin embargo, entidades como la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos están presionando para que este plazo se reduzca a cinco años.

Los materiales empleados en la fabricación de estructuras espaciales han evolucionado en paralelo con el avance tecnológico. La fibra de carbono, cuya fabricación se popularizó primero en el campo aeroespacial y que hoy está presente en productos de consumo como bicicletas o carrocerías de automóviles deportivos, se ha consolidado como el material de elección para fuselajes, compartimentos interetapas y tanques de presión de cohetes.

El artículo en The Conversation subraya que, a diferencia del aluminio o el acero, que se funden completamente, la fibra de carbono y los compuestos plásticos reforzados exhiben comportamientos de combustión inusuales y pueden actuar como escudos térmicos involuntarios para los fragmentos más grandes y pesados, incrementando la probabilidad de que lleguen intactos a la Tierra.

Como respuesta, la comunidad científica ha intensificado los esfuerzos en el campo del diseño para la desintegración, orientado a garantizar que las piezas entren en completa combustión durante su reentrada. Este enfoque implica seleccionar materiales menos resistentes al calor o reorganizar la disposición interna de los componentes para maximizar su exposición a temperaturas extremas, de manera que se desintegren en pequeños fragmentos más seguros.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Cómo el deshielo del Ártico activa un mecanismo que dispara la formación de nubes y acelera el cambio climático

Un equipo internacional de científicos documentó por primera vez un proceso natural que multiplica la cantidad de partículas capaces de sembrar nubes en la región polar, modificando la química atmosférica y el balance energético del planeta

Cómo el deshielo del Ártico activa un mecanismo que dispara la formación de nubes y acelera el cambio climático

“Se desintegró”: descubren una estrella muerta que predice el futuro del Sol

Está ubicada en la Nebulosa de la Hélice. Muestra qué sucederá dentro de 5000 millones de años

“Se desintegró”: descubren una estrella muerta que predice el futuro del Sol

Un chaleco probado por la NASA podría reducir hasta un 60% la radiación de las tormentas solares

La prenda fue evaluada a partir de los datos obtenidos durante Artemis I con dos maniquíes equipados con sensores. El estudio, publicado en Science Advances, analiza su posible uso en futuras misiones prolongadas

Un chaleco probado por la NASA podría reducir hasta un 60% la radiación de las tormentas solares

Un hongo letal irrumpe en el refugio más septentrional de murciélagos en Canadá

La confirmación en laboratorio del patógeno reactivó la preocupación entre especialistas, dos décadas después de su avance en 2007, con derrumbes de hasta 99% en especies vulnerables

Un hongo letal irrumpe en el refugio más septentrional de murciélagos en Canadá

Días nublados en el AMBA: cuál es el fenómeno climático detrás del “eterno” cielo gris

Según las estadísticas y los registros meteorológicos, un patrón de circulación atmosférica inusual intensificó la nubosidad durante este invierno, que se traduce en jornadas con menos horas de sol y una marcada secuencia de días grises. A qué responde la combinación de factores que favorecen el ingreso de humedad y la formación de nubes

Días nublados en el AMBA: cuál es el fenómeno climático detrás del “eterno” cielo gris
MÁS NOTICIAS