
La enfermedad de Alzheimer es una afección del cerebro que provoca pérdida de memoria y dificultades para pensar, hablar o realizar actividades cotidianas.
En la actualidad, hay más de 32 millones de personas con el trastorno. Se pronostica que la cantidad de personas podrían hasta alcanzar los 153 millones para el año 2050.
PUBLICIDAD
Un grupo de científicos de Europa, Estados Unidos y Hong Kong publicó en la revista Cell un artículo que analiza qué tan efectivos resultan los tratamientos en desarrollo para el Alzheimer.
Revisaron los estudios más importantes que se hicieron en los últimos años en torno a terapias dirigidas a la proteína tau.

Esa proteína se acumula en el cerebro y está muy relacionada con el avance de la enfermedad. Sería una de las responsables de que los síntomas empeoren, por eso se busca detenerla.
PUBLICIDAD
El trabajo fue realizado por expertos de Suiza, Suecia, Reino Unido, Hong Kong, Estados Unidos, India, Alemania y Bélgica. Trabajan en instituciones como el Instituto de Neurociencias y Fisiología de la Universidad de Gotemburgo, el Hospital Universitario LMU de Múnich y la Universidad de Hasselt.
Cuando el olvido avanza
La enfermedad de Alzheimer es la demencia más frecuente. Se estima que se produce cuando en el cerebro aparecen dos proteínas dañinas: amiloide beta y tau.
PUBLICIDAD

La amiloide beta inicia el daño, pero la tau lo agrava y va de la mano con la pérdida de memoria y otras habilidades.
Durante mucho tiempo, los tratamientos se enfocaron en la amiloide beta, pero no lograron mejorar realmente la vida de los pacientes. Por eso, ahora la ciencia se concentra en la tau, al buscar nuevas formas de frenar la enfermedad y dar esperanza a quienes la padecen.
PUBLICIDAD
Los investigadores compararon y analizaron los resultados de estudios recientes para descubrir si los tratamientos que atacan la tau pueden cambiar la historia de la enfermedad, no solo retrasar los síntomas unos meses.
Ensayos que abren una puerta

Los investigadores analizaron los resultados de ensayos clínicos recientes sobre terapias experimentales para la enfermedad de Alzheimer.
Se enfocaron en tratamientos con anticuerpos y oligonucleótidos antisentido (ASO), que tienen como objetivo reducir la cantidad de la proteína tau en el cerebro.
PUBLICIDAD
Entre los ensayos revisados, destacaron el ensayo de fase 2 con bepranemab (TOGETHER-trial, con 466 participantes). Esa intervención logró disminuir la acumulación de tau y, como resultado secundario, mejorar la memoria en algunos pacientes, especialmente en quienes tenían niveles bajos de tau al inicio.
Sin embargo, el resultado principal del estudio no fue significativo para toda la muestra, aunque sí para los subgrupos mencionados.

Los autores del artículo en Cell también analizaron el ensayo de fase 1b de BIIB080, un oligonucleótido antisentido.
En este estudio, BIIB080 logró reducir los niveles de tau en el líquido cefalorraquídeo y mostró tendencias favorables en pruebas cognitivas. La FDA de Estados Unidos priorizó su evaluación por esos resultados.
PUBLICIDAD
Los equipos de investigación de estos ensayos utilizaron tomografía por emisión de positrones (PET), una tecnología que permite obtener imágenes del cerebro y medir la proteína tau antes y después de aplicar el tratamiento. Así, se puede comprobar si el medicamento tiene efecto.
Esos resultados representan la primera evidencia de que tratar la tau puede modificar la enfermedad de Alzheimer. Los autores escribieron: “Estos estudios aportan una base para la optimización de los ensayos de tau, hacia pruebas cada vez más efectivas”.
PUBLICIDAD

También mencionaron que empezar el tratamiento cuando la cantidad de tau todavía es baja parece ser más útil. Recomendaron usar varias estrategias al mismo tiempo para obtener mejores resultados en el futuro.
Por ahora, esos tratamientos no están disponibles en hospitales ni farmacias. Solo se pueden recibir en ensayos clínicos con pacientes seleccionados.
Al tener en cuenta los resultados de los estudios revisados, los investigadores sugirieron que se debe elegir bien a los participantes en los ensayos clínicos. Se puede controlar la respuesta con imágenes PET.
PUBLICIDAD
También aclararon que aún no se sabe cuánto debe bajar la tau para que haya mejoras claras en la vida diaria de los pacientes.
Se necesitan ensayos más grandes y en distintos países para confirmar la seguridad y eficacia de estos tratamientos.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Qué efecto encontró un meta análisis global sobre los videojuegos y las capacidades cognitivas
Un nuevo estudio publicado en Acta Psychologica, que analizó 133 investigaciones hechas entre 2005 y2025, analizó el impacto de los videojuegos en la mente. Los detalles

El telescopio Euclid detectó los cuásares más antiguos del universo y dos rompen todos los récords
Los cuásares son núcleos de galaxias que brillan cientos o miles de veces más que toda la galaxia que los rodea. Por qué el hallazgo con el telescopio de la Agencia Espacial Europea ayuda a entender cómo se formaron los primeros agujeros negros y las primeras galaxias del universo

Una sonda japonesa “rozó” un asteroide en una prueba inédita de defensa planetaria
El experimento de la agencia espacial evaluó si una nave puede ser guiada con exactitud en una aproximación extrema, una destreza clave para apartar en el futuro un cuerpo potencialmente peligroso

Analizan fósiles de 309 millones de años y hallan un dato clave sobre la evolución de animales vertebrados
Un estudio revela que experimentaron un crecimiento que se desconocía. La evidencia obtenida en yacimientos de Illinois

Los secretos de la “nueva Einstein”, la científica de Harvard que busca el “código fuente” del universo
De ascendencia cubana y polaca, esta experta fue citada por Stephen Hawking antes de cumplir 30 años. En qué consiste la iniciativa que dirige desde Canadá, uno de los proyectos más audaces de la física teórica contemporánea



