
El fenómeno conocido como oscurecimiento oceánico ha provocado que más del 9% de la superficie marina mundial, equivalente al tamaño de África, haya perdido más de 50 metros de profundidad de luz en las últimas dos décadas. Además, un 2,6% adicional del océano experimentó una reducción de más de 100 metros en la penetración de la luz solar.
Según informó BBC Mundo a partir de un estudio de la Universidad de Plymouth en Inglaterra, este proceso afecta la llamada zona fótica, la capa superior del océano iluminada por el sol, que resulta esencial para la vida marina y para procesos planetarios como la producción de oxígeno y el ciclo del carbono.
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De acuerdo con la investigación publicada en la revista Global Change Biology, el 21% del océano global —más de 75 millones de kilómetros cuadrados— se ha oscurecido entre 2003 y 2022. El estudio representa la primera evaluación a escala global sobre los cambios a largo plazo en la zona fótica, que sostiene más del 90% de la vida marina.
El oscurecimiento oceánico ocurre cuando las condiciones en la capa superior del mar limitan la profundidad a la que puede llegar la luz solar, lo que reduce las áreas vitales para la supervivencia de numerosas especies.
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Las verdaderas causas detrás de este fenómeno
El medio BBC Mundo detalló que las causas de este oscurecimiento varían según la región. En las zonas costeras, el aumento de las precipitaciones, la escorrentía agrícola y la carga de sedimentos contribuyen a la reducción de la luz.
En mar abierto, los cambios en la dinámica de la floración de algas y el incremento de la temperatura superficial del mar son factores determinantes. Además, la luz artificial también se considera entre los elementos que influyen en este fenómeno.
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El profesor Tim Smyth, jefe de Ciencias de Biogeoquímica Marina y Observaciones del Laboratorio Marino de Plymouth, explicó que el océano presenta una dinámica mucho más compleja de lo que suele suponerse.
Smyth señaló que los niveles de luz en la columna de agua pueden variar considerablemente en un solo día, y que muchos animales marinos, cuyo comportamiento depende directamente de la luz, son especialmente sensibles a estos cambios.
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Según consignó BBC Mundo, Smyth advirtió que la reducción de la zona fótica obligaría a los animales que dependen de la luz a acercarse a la superficie, donde la competencia por alimento y recursos se intensificaría, lo que podría desencadenar transformaciones profundas en los ecosistemas marinos.
El doctor Thomas Davies, profesor asociado de Conservación Marina en la Universidad de Plymouth y principal autor del estudio, indicó que investigaciones previas ya habían mostrado cambios en el color de la superficie oceánica durante los últimos 20 años, posiblemente relacionados con alteraciones en las comunidades de plancton.
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Consecuencias marítimas
Sin embargo, Davies subrayó que los resultados actuales aportan evidencia de un oscurecimiento generalizado que reduce el espacio disponible para los animales que dependen de la luz solar y lunar para sobrevivir y reproducirse. “Nuestros hallazgos son motivo de verdadera preocupación”, declaró Davies a BBC Mundo.
Las zonas donde se observaron las disminuciones más marcadas en la profundidad de la zona fótica incluyen la Corriente del Golfo, las regiones polares y mares costeros cerrados como el Báltico. Estas áreas ya enfrentan cambios acelerados debido a la alteración climática, lo que agrava el impacto del oscurecimiento oceánico.
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Según publicó BBC Mundo, los investigadores advierten que las consecuencias de este fenómeno podrían afectar tanto a los animales marinos como a los seres humanos, ya que incide en la calidad del aire, la disponibilidad de peces para el consumo y la capacidad del planeta para enfrentar el cambio climático.
El estudio de la Universidad de Plymouth sugiere que, aunque las implicaciones exactas del oscurecimiento oceánico aún no se comprenden completamente, existe el riesgo de que un gran número de especies y servicios ecosistémicos resulten perjudicados.
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El profesor Smyth puntualizó que si la zona fótica se reduce en unos 50 metros en grandes extensiones del océano, los animales que requieren luz se verán forzados a competir en la superficie, lo que podría modificar de manera fundamental la estructura de los ecosistemas marinos.
De acuerdo con BBC Mundo, los investigadores continúan analizando las causas y consecuencias de este fenómeno, que se atribuye a una combinación de factores naturales y actividades humanas. El oscurecimiento oceánico representa un desafío para la conservación marina y para la comprensión de los procesos que sostienen la vida en el planeta.
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