
El Chagas es una patología infecciosa causada por el parásito Trypanosoma cruzi, el cual habita en las vinchucas. También llamada como tripanosomiasis americana, esta “enfermedad es potencialmente mortal” y se estima que afecta a entre seis y siete millones de personas en todo planeta, de las cuales 1,2 millones son mujeres en edad fértil, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). De este total, más del 95% desconoce su condición.
En la Argentina, se estima que hay 1,6 millones de infectados, además de 7 millones de personas en riesgo y 1300 bebés que nacen con la patología anualmente. “La enfermedad se da sobre todo en zonas endémicas de 21 países de América Latina”, explicaron desde la OMS.
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Ante esta realidad, cualquier novedad sobre avances para erradicarla o mejorar el pronóstico de los pacientes que la padecen, siempre es una buena noticia. En ese sentido, en Argentina ya se está llevando adelante el estudio clínico NuestroBen, un proyecto de la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi), en asociación con Laboratorios Elea y la Fundación Mundo Sano, que busca comprobar la eficacia de Benznidazol 100 mg cada 8 hs, en pacientes con infección sin tratamiento previo durante 14 días, 28 días o 56 días.
El estudio en Argentina comenzó en junio de este año en Fundación Huésped, en Corrientes y en Santiago del Estero. Y en 2024 se sumarán otros tres centros: El Hospital Muñiz, el Hospital Santojani y en el Instituto Fatala Chaben, según informó a Infobae Sergio Sosa Estani, Director Ejecutivo de DNDi.
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“Hicimos el primer estudio controlado en Bolivia entre 2016 y 2018 para evaluar la eficacia de diversos regímenes de Benznidazol y observamos que dos semanas de tratamiento son tan efectivas como ocho y ningún paciente interrumpió definitivamente el tratamiento por efectos colaterales”, amplió Sosa Estani.
Ahora, con este nuevo estudio, se busca confirmar si un régimen más corto de Benznidazol, con menos efectos adversos, tiene potencial para ser un nuevo tratamiento estándar ante la enfermedad de Chagas en pacientes adultos, en fase crónica.
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Lo que se espera con un régimen más corto es aumentar la adherencia al tratamiento, mejorar el perfil general de riesgo versus beneficio del tratamiento y aumentar la cobertura del tratamiento. Las medidas de control de la transmisión vectorial y transfusional de la enfermedad adoptadas han avanzado considerablemente, y la transmisión congénita se ha vuelto proporcionalmente más relevante en los países latinos, además de ser la principal fuente de nuevos casos en regiones no endémicas.

Según estimaciones de la OMS, todavía hay 1,12 millones de mujeres en edad fértil infectadas en América Latina, donde se espera que nazcan anualmente entre 8.000 y 15.000 bebés con la enfermedad.
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“De obtenerse los resultados esperados, este estudio ampliará la adherencia al tratamiento de la enfermedad de Chagas, favoreciendo a toda la población afectada, incluyendo a niñas y mujeres en edad reproductiva. De esta forma estaremos favoreciendo la prevención de la transmisión vertical de esta enfermedad y haciendo realidad un futuro en el que no nazca ningún bebé con Chagas”, afirmó el licenciado Marcelo Abril, Director Ejecutivo de la Fundación Mundo Sano.

En el estudio se randomizarán los pacientes a recibir tratamiento durante 14 días, 28 días o 56 días. Se realizará seguimiento durante un año desde el fin del tratamiento en cada rama. Los pacientes serán personas mayores de 18 a 60 años, con peso corporal de 50 a 95 kilogramos y deben contar con diagnóstico de infección por T. cruzi por serología convencional (un mínimo de 2 pruebas con resultado reactivo) y PCR.
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Además, deben tener un domicilio permanente y no tener signos o síntomas de las formas cardíacas y/o digestivas crónicas moderadas-graves de la enfermedad de Chagas. No deben padecer contraindicaciones formales para tomar Benznidazol y nunca haberse realizado un tratamiento antiparasitario para la enfermedad de Chagas.
Principales criterios de exclusión:

-Estar embarazada o amamantando.
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-Tener antecedentes de cardiomiopatía, insuficiencia cardíaca o arritmia ventricular grave.
-Tener antecedentes de cirugía digestiva potencialmente relacionada con la enfermedad de Chagas o megacolon/megaesófago.
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-Tener uso y/o consumo concomitante de alopurinol, agentes antimicrobianos y antiparasitarios, medicamentos herbales, suplementos dietarios y bebidas energizantes.
-Sufrir una enfermedad médica o psiquiátrica grave o tiene antecedentes de trastornos mentales o tendencias suicidas.
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Quienes estén interesados en participar y reúnan los requisitos, pueden escribir a a nuestroben@huesped.org.ar
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