
La NASA acaba de anunciar el último descubrimiento del telescopio espacial Hubble sobre lo que le está sucediendo al asteroide Dimorphos después de la misión DART (Double Asteroid Redirection Test), que lo impactó intencionalmente el 26 de septiembre de 2022 -en lo que fue la primera prueba de defensa planetaria- cambiando ligeramente la trayectoria de su órbita alrededor del asteroide más grande Didymos.
Las imágenes captadas muestran un enjambre gigante de rocas sueltas por el impacto, dispersas como estrellas en la estela del asteroide.
Los nuevos registros obtenidos ayudarán a una próxima misión al asteroide para estudiar los resultados de la Prueba de redirección DART, con el fin de ayudar a refinar y planificar mejor tales impactos en el futuro.

“Esta es una observación espectacular, mucho mejor de lo que esperaba -calificó el científico planetario David Jewitt de la Universidad de California en Los Ángeles, parte del equipo de trabajo-. Vemos una nube de rocas que transportan masa y energía lejos del objetivo del impacto. El número, el tamaño y la forma de las rocas son consistentes con el hecho de que el evento las haya arrancado de la superficie de Dimorphos. Esto nos dice por primera vez lo que sucede cuando golpeas un asteroide y ves material que sale desde las pequeñas piezas hasta los tamaños más grandes. Los cantos rodados son algunas de las cosas más débiles jamás vistas dentro de nuestro Sistema Solar”.
Un desvío calculado
“La misión DART puede parecer muy divertida -continúa Jewitt-, pero tenía un propósito muy serio. El objetivo era tratar de sacar ligeramente a Dimorphos de su órbita actual alrededor del asteroide más grande Didymos, para probar cuán capaces somos de hacerlo en el posible caso de que un cuerpo peligroso se dirija en dirección a la Tierra”.

Aunque Dimorphos y Didymos todavía están unidos gravitacionalmente como un asteroide binario, su período orbital anterior de 7,9 horas se redujo en 33 minutos. Ese es un resultado mucho más pronunciado de lo que esperaban los científicos cuando planearon la tarea.
Sin embargo, todavía no saben mucho sobre los efectos continuos del impacto, por lo que los científicos continúan monitoreando el asteroide binario, utilizando telescopios como el Hubble para detectar los cambios leves que otros instrumentos podrían pasar por alto.
El 19 de diciembre de 2022, casi tres meses después de producirse el impacto intencional, Hubble tomó observaciones de los objetos que acababan de ser liberados, mostrando una nube de rocas dispersas en el espacio alrededor de Dimorphos y Didymos. Desde ese momento a hoy los especialistas han contado 37 rocas, que varían en tamaño de 1 a 6,7 metros de ancho, alejándose lentamente del asteroide a una velocidad de aproximadamente 1 kilómetro por hora.

Aunque la nave espacial DART se estrelló contra Dimorphos a una velocidad de alrededor de 22.500 kilómetros por hora, los escombros probablemente no sean trozos de asteroides desprendidos. Antes del impacto, las imágenes de DART muestran piedras sueltas en la superficie del asteroide; el impacto probablemente las soltó, aunque aún no se sabe exactamente cómo.
El golpe inicial podría haber sido responsable; o podría haber creado temblores sísmicos que los soltaron más tarde.
Una nave espacial llamada Hera, que se lanzará en 2024, visitará el asteroide para estudiar los resultados de la prueba. “La nube de rocas seguirá dispersándose cuando llegue Hera -afirma Jewitt. Es como un enjambre de abejas que se expande muy lentamente y que eventualmente se extenderá a lo largo de la órbita del par binario alrededor del Sol”.
Mientras tanto, los controles continuos del Hubble ayudarán a los científicos a calcular las trayectorias de las rocas lejos del asteroide para que puedan averiguar exactamente desde dónde se lanzaron, lo que, a su vez, podría ayudarlos a descubrir cómo se expulsaron en primer lugar.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
“El océano no puede seguir el ritmo”: el nuevo factor que podría desestabilizar una gran corriente del Atlántico y acercarla al colapso
Un estudio de la Universidad de Utrecht indica que la velocidad del aumento de la temperatura global puede impedir la adaptación. En simulaciones, el sistema perdió estabilidad cerca de los 2 °C por encima de los niveles preindustriales

Científicos cultivaron tejido cerebral humano en ratones para estudiar trastornos neurológicos
Un equipo de la Universidad de Stanford logró que los injertos desarrollaran vasos sanguíneos, actividad eléctrica y conexiones funcionales, con potencial para investigar autismo, epilepsia y demencia

Salud ocular en el espacio: qué investigan los científicos para realizar la primera cirugía de cataratas durante un viaje a Marte
Especialistas del Berkeley Eye Center de Houston probaron 135 lentes intraoculares en el exterior de la EEI con el fin de comprobar la resistencia de los insumos médicos a la radiación y el oxígeno atómico antes de futuras misiones de larga duración

El cerebro de los perros también activa un freno ante las tentaciones, según un experimento en Budapest
Un equipo húngaro detectó, mediante electroencefalogramas, un aumento de ondas theta frontales cuando 14 animales debían contener una conducta. El hallazgo podría aportar claves para analizar trastornos humanos

Telescopio Nancy Roman: la NASA encendió la cámara principal del observatorio que viaja hacia su destino a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra
La agencia activó el Instrumento de Campo Amplio, capaz de captar grandes regiones del cielo infrarrojo con una resolución comparable a la del Hubble



