El gigantesco cohete de SpaceX, el Falcon Heavy, fue lanzado esta mañana a las 10.42 hora argentina (13.42 GMT) con una carga muy especial: dos grandes satélites geoestacionarios de la nueva Fuerza Espacial de Estados Unidos.
La misión, llamada USSF-44, despegó desde el Complejo de Lanzamiento 39A en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida y fue el cuarto lanzamiento de Falcon Heavy desde el primero que tuvo lugar en junio de 2018, cuando despegó con un auto Tesla Roadster rojo convertible propiedad de Elon Musk, dueño de SpaceX, con un maniquí a bordo vestido con un traje espacial.

El sistema de cohetes, compuesto por tres propulsores Falcon 9 unidos uno al lado del otro, despegó con éxito. Ocho minutos más tarde, los dos propulsores laterales del cohete retornaron a tierra en forma vertical con éxito de forma sincronizada en las Zonas de aterrizaje 1 y 2 de SpaceX (LZ-1 y LZ-2) en la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral, Florida. El núcleo central de Falcon Heavy iba a aterrizar en la plataforma “Por supuesto que todavía te amo”, ubicada en el Océano Atlántico, a bordo de un barco. Pero al momento de observarlo se cortó la transmisión. Luego se supo que cayó a mar.
Se sabe muy poco sobre las dos cargas útiles del USSF-44 que orbitarán a unas 20.000 millas (32.000 km.) por encima de la línea ecuatorial terrestre. Del dúo, solo uno ha sido identificado por su nombre: TETRA-1, que fue construido por Millennium Space Systems, una subsidiaria de Boeing.
El más poderoso

Falcon Heavy es actualmente el cohete más poderoso del mundo. Puede lanzar cargas útiles de hasta 141.000 libras o 64 toneladas métricas al espacio. El cohete puede transportar el doble de carga útil que su competidor más cercano, el propulsor Delta IV Heavy de United Launch Alliance. El cohete de carga pesada tiene tres núcleos de primera etapa equipados con patas de aterrizaje y aletas en forma de rejilla para controlar su reingreso a través de la atmósfera terrestre.
El lanzamiento de esta mañana fue el cuarto vuelo del Falcon Heavy, el cohete operacional mas poderoso disponible en la actualidad, el cual consta de tres núcleos de cohetes Falcon 9 que forman un compacto propulsor que se eleva impulsado por 27 motores Merlin con la potencia de 18 aviones comerciales.

Este cohete de 70 metros de altura y 12 metros de ancho realizó su primer vuelo de prueba en 2018, cuando puso en el espacio un coche Tesla, al que le siguió otros dos lanzamientos en abril y junio de 2019, en el último de los cuales envió un grupo de satélites experimentales por encargo de las Fuerzas Armadas de EEUU y de la NASA. El mes de julio, la NASA otorgó a SpaceX un contrato de 255 millones de dólares para el lanzamiento en 2026 del telescopio espacial Nancy Grace Roman por medio del Falcon Heavy.
Es probable que ese título de “más poderoso del mundo” recaiga pronto en el megacohete Space Launch System (SLS) de la NASA, que está programado para lanzar la misión lunar Artemis 1 de la agencia el 14 de noviembre. Y SLS puede no mantener esa distinción por mucho tiempo. SpaceX está desarrollando un vehículo gigante llamado Starship, que será el cohete más poderoso que jamás haya volado. SpaceX se está preparando el primer vuelo de prueba orbital de Starship, que podría ocurrir antes de fin de año.

Los expertos de SpaceX habían advertido antes del despegue que los residentes del centro de Florida podían escuchar los propulsores Falcon Heavy durante su intento de aterrizaje. “Existe la posibilidad de que los residentes de los condados de Brevard, Indian River, Orange, Osceola, Seminole y Volusia escuchen uno o más estampidos sónicos durante los intentos de aterrizaje”, dijeron los representantes de SpaceX.
La Oficina de Turismo de la Costa Espacial de Florida estima que hasta 100.000 espectadores visitaron el área para ver el lanzamiento de Falcon Heavy, según un informe de Florida Today.

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