
A dos años de declarada la pandemia de COVID-19 por parte de la Organización Mundial de la Salud, se conoció que las muertes provocadas por la pandemia de coronavirus en todo el mundo pueden ser tres veces más de lo que reflejan las cifras oficiales y llegar hasta 18,2 millones de fallecidos, según un estudio publicado hoy por la revista científica “The Lancet”.
“Las estadísticas de mortalidad son fundamentales para la toma de decisiones en salud pública. La mortalidad varía según el tiempo y el lugar, y su medición se ve afectada por sesgos bien conocidos que se han exacerbado durante la pandemia de COVID-19. Este documento tiene como objetivo estimar el exceso de mortalidad por la pandemia de COVID-19 en 191 países y territorios, y 252 unidades subnacionales para países seleccionados, desde el 1 de enero de 2020 hasta el 31 de diciembre de 2021″, afirmaron los investigadores en el estudio.
La primera estimación global de exceso de muertes sometida a un proceso de revisión por pares sugiere que el impacto de la pandemia es mucho mayor que los 5,9 millones de muertes entre enero de 2020 y diciembre de 2021 que reflejan los datos disponibles hasta ahora. Por regiones, la zona andina de Latinoamérica es la más golpeada del mundo, con 512 muertes adicionales por cada 100.000 habitantes, seguida de Europa del Este (345 muertes por 100.000 habitantes); Europa Central (316 muertes), la parte sur del África subsahariana (309 muertes) y el centro de Latinoamérica (274 muertes).
Muertes en Argentina
Según las cifras oficiales del Ministero de Salud de la Nación , hasta el 31 de diciembre de 2021, en Argentina se contabilizaron 117.000 muertes, con una tasa de mortalidad cada 100.000 habitantes de 137.5.
Pero los investigadores afirman que nuestro país tuvo muertes estimadas en 142.000 que hasta podrían llegar a ser de 165.000, con una tasa estimada de exceso de mortalidad del 166.8. Relación entre la tasa de exceso de mortalidad y la tasa de mortalidad por COVID-19 notificada es del 1.21. Esto significa un 25% más de víctimas fatales que las cifras oficiales reportadas por las autoridades sanitarias argentinas.
El autor principal del estudio, Haidong Wang, del Instituto de Métrica y Evaluación Sanitaria de EEUU, dijo: “Conocer el verdadero número de muertes de la pandemia es vital para la toma de decisiones eficaces en materia de salud pública. Los estudios realizados en varios países, como Suecia y los Países Bajos, sugieren que el COVID-19 fue la causa directa de la mayoría del exceso de muertes, pero actualmente no disponemos de pruebas suficientes para la mayoría de los lugares. Más investigaciones ayudarán a revelar cuántas fueron causadas directamente por el coronavirus y cuántas ocurrieron como resultado indirecto de la pandemia”.

Los investigadores que han elaborado el análisis, coordinado por el Instituto de Métricas y Evaluaciones Sanitarias de la Universidad de Washington (EEUU), resaltan que es necesario más trabajo para comprender qué proporción de esa mortalidad es consecuencia directa de la COVID-19 y cuál es el peso de los efectos indirectos de la pandemia.
Estudios previos sobre datos procedentes de países como Suecia y Noruega sugieren que el virus es la causa directa de gran parte de las muertes, pero “por ahora hay evidencias suficientes disponibles” para determinarlo con mayor certeza, afirmó Haidong Wang, autor principal del estudio. Wang y sus colaboradores recolectaron datos sobre mortalidad por cualquier causa en los años 2020, 2021 y hasta once años anteriores a la pandemia, en algunos casos, procedentes de 74 países y 252 autoridades regionales, así como de tres grandes bases de datos internacionales. A partir de esa información, elaboraron un modelo que les permitió estimar el exceso de muertes global durante la pandemia.
Los autores avisan de que la exactitud de sus cifras tiene limitaciones, dado que han utilizado métodos estadísticos para calcular el posible exceso de mortalidad en países que no han publicado datos suficientes. En el conjunto del planeta, murieron 120 personas más por cada 100.000 habitantes de las que se habría esperado si no se hubiera desatado la pandemia de coronavirus, según su estimación.

“Se recopilaron informes de mortalidad por todas las causas para 74 países y territorios y 266 ubicaciones subnacionales (incluidas 31 ubicaciones en países de ingresos bajos y medianos) que habían informado muertes semanales o mensuales por todas las causas durante la pandemia en 2020 y 2021, y hasta 11 años antes. Además, obtuvimos datos de exceso de mortalidad para 12 estados de la India. El exceso de mortalidad a lo largo del tiempo se calculó como la mortalidad observada, después de excluir los datos de los períodos afectados por el registro tardío y anomalías como las olas de calor, menos la mortalidad esperada”, afirmaron los expertos.
Y agregaron: “Como los registros de mortalidad están incompletos en todo el mundo, construimos un modelo estadístico que predijo la tasa de exceso de mortalidad para lugares y períodos en los que no se disponía de datos de mortalidad por todas las causas”.
Algunos países, en cambio, registraron una tasa de mortalidad por debajo de la media durante ese periodo, entre ellos Islandia (48 muertes menos por cada 100.000 habitantes), Australia (38 muertes menos) y Singapur (16 menos). En números absolutos, India fue el país con un mayor exceso de muertes (4,1 millones), seguido de Estados Unidos (1,1 millones), Rusia (también 1,1 millones), México (798.000) y Brasil (792.000).
Infradiagnóstico
El estudio señala que las grandes diferencias entre el exceso de muertes y los registros oficiales pueden ser el resultado de un infradiagnóstico debido a la falta de pruebas y a problemas con la notificación de los datos de los fallecimientos. Los autores del estudio sugieren que la amplia diferencia entre las cifras oficiales de muertes y los fallecidos adicionales que aparecen en los registros puede deberse a “falta de diagnósticos por carencia de test” y “problemas con la publicación” de los datos. Las muertes que no fueron directamente provocadas por la enfermedad pudieron deberse a causas como suicidios, “uso de drogas motivado por cambios conductuales”, así como por falta de acceso a atención sanitaria y otros servicios esenciales, según consideran los investigadores.

El impacto de cada uno de esos factores varía según el país y la región, subrayan los autores del estudio, que confían en que a medida que más países publiquen datos detallados sobre causas de mortalidad será posible conocer con mayor precisión los efectos de la pandemia.
Hasta la fecha, sólo 36 países han publicado los datos sobre las causas de muerte en 2020. A medida que se disponga de los datos de más países, será posible determinar mejor cuántas muertes se debieron directamente al COVID y cuántas se produjeron como resultado indirecto de la infección o de las respuestas a ella.
“El impacto total de la pandemia ha sido mucho mayor de lo que indican las muertes reportadas solo por el COVID-19. Es necesario fortalecer los sistemas de registro de defunciones en todo el mundo, que durante mucho tiempo se consideró crucial para la estrategia mundial de salud pública, para mejorar el seguimiento de esta pandemia y futuras pandemias. Además, se justifica más investigación para ayudar a distinguir la proporción de exceso de mortalidad que fue causada directamente por la infección por SARS-CoV-2 y los cambios en las causas de muerte como consecuencia indirecta de la pandemia”, concluyeron los autores del estudio.
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