
El remdesivir es un medicamento antiviral aprobado para adultos y niños de 12 años de edad o más para el tratamiento de la COVID-19 cuando se requiere hospitalización. En ensayos clínicos en adultos, el medicamento demostró acortar el tiempo de recuperación en algunas personas. Según la empresa que lo desarrolló y comercializa, el tratamiento con el remdesivir sigue siendo efectivo si las personas adquieren la variante Ómicron del coronavirus.
El fármaco ya está autorizado para uso en 50 países. Según informó la empresa Gilead, se han realizado análisis de la información genética disponible de Ómicron y no se han encontrado mutaciones prevalentes adicionales en comparación con las variantes anteriores del virus. “Indica que este antiviral seguirá siendo activo contra esta variante”, sostuvieron en un comunicado.
“El análisis genético inicial de más de 200 secuencias disponibles de los aislados de la variante Ómicron, incluidos los procedentes de Sudáfrica, Asia y Europa, ha demostrado que no hay nuevas mutaciones en esta variante que puedan alterar la ARN polimerasa viral del SARS-CoV-2″, informó la empresa.

Cuando se administra a los pacientes, el medicamento inhibe directamente la replicación del coronavirus en el interior de las células infectadas al dirigirse a la ARN polimerasa viral. Además de los análisis genéticos, Gilead informó que seguirá evaluando experimentalmente la actividad del fármaco contra las variantes identificadas del SARS-CoV-2 mediante pruebas antivirales in vitro.
Hasta la fecha, no se han identificado cambios genéticos importantes en ninguna de las variantes conocidas del SRAS-CoV-2 que preocupan y las variantes de interés que alterarían significativamente la ARN polimerasa viral a la que se dirige el medicamento.
El remdesivir genérico se han puesto a disposición de nueve millones de pacientes en todo el mundo, incluidos 6,5 millones de personas en 127 países de ingresos medios y bajos a través de nuestro programa de licencias voluntarias. Está contraindicado en pacientes que son alérgicos a cualquiera de sus componentes.
En noviembre pasado, un grupo de investigación de Estados Unidos, dirigido por expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, presentó el caso de una paciente inmunodeprimida con deficiencia adquirida de linfocitos B que posteriormente desarrolló un curso prolongado de la infección con el SARS-CoV-2. En el estudio -que aún no fue revisado por pares- publicado en el sitio Medrxiv, los investigadores encontraron que la mujer de 70 años que había sido tratada con el antiviral Remdesivir y no había logrado eliminar por completo su infección por coronavirus durante varios meses.

El caso generó preocupación sobre la posible aparición de versiones más resistentes a los medicamentos de COVID-19 en pacientes que enfrentan una enfermedad persistente. Un examen genético del virus mostró que había mutado durante el tratamiento de una manera que reducía la eficacia del fármaco antiviral, fabricado por Gilead. Según la profesora Akiko Iwasaki, una de las autoras del estudio, inicialmente el Remdesivir redujo la carga viral del paciente, pero esta volvió a aumentar durante el transcurso del tratamiento.
La infección persistente finalmente se trató con éxito utilizando anticuerpos monoclonales, según el estudio. La mujer que exhibió la mutación, llamada E802D, estaba inmunodeprimida, ya que anteriormente había sido tratada por un linfoma no Hodgkin. “Este caso ilustra la importancia de monitorear la resistencia al remdesivir y el beneficio potencial de las terapias combinatorias en pacientes inmunodeprimidos con infección por SARS-CoV-2″, escribieron los autores del estudio en la preimpresión.
El medicamento desarrollado por Gilead Sciences fue uno de los primeros medicamentos aprobados para su uso en hospitales para tratar el COVID-19. El fármaco intravenoso se ha administrado a pacientes hospitalizados con síntomas moderados de la enfermedad. Un ensayo publicado en la revista The New England Journal of Medicine, el más grande hasta el momento, mostró que el antiviral acelera la recuperación de la infección por coronavirus.

Los investigadores dirigidos por un equipo del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés) proporcionaron los datos finales de un estudio que publicaron por primera vez en mayo y se demostró que los pacientes que fueron tratados con el fármaco se recuperaban en 11 días en promedio, en comparación con 15 días para los de un placebo.
La investigación, que incluyó a 1.062 personas que fueron asignadas al azar para recibir Remdesivir intravenoso o un placebo durante un máximo de 10 días mientras estaban en el hospital, le ofreció a los investigadores datos más detallados sobre cómo el fármaco afectó las métricas, incluido el tiempo que las personas debían recibir oxígeno suplementario o utilizar respiradores. “Aunque una mejora del 31% no parece ser un golpe de gracia del 100%, es una prueba de concepto muy importante, lo que ha demostrado es que un fármaco puede bloquear este virus”, manifestó Anthony Fauci, máximo experto de los Estados Unidos en materia de enfermedades infecciosas y director del NIAID.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Colillas en los nidos: la estrategia de los herrerillos urbanos abre preguntas sobre salud y adaptación
Un nuevo estudio revela cómo estas aves emplean residuos de cigarrillo para proteger a sus crías de parásitos, aunque persisten dudas sobre los efectos tóxicos a largo plazo y los riesgos para su desarrollo en entornos urbanos

Cómo un estudio revolucionó la visión sobre la alimentación de la antigua Mesopotamia
El análisis de restos dentales en Abu Tbeirah permitió reconstruir por primera vez la dieta real de la población común, revelando diferencias notables respecto a las imágenes transmitidas por los textos históricos de la época

Por qué el hielo invisible bajo la nieve está cambiando el riesgo de avalanchas en Estados Unidos
El aumento de temperaturas y las precipitaciones líquidas en zonas altas transforman la estructura del manto nivoso, generando desafíos inéditos para especialistas y habitantes de regiones alpinas

Un estudio de ADN antiguo revela que humanos y perros convivían hace 14.000 años
Una investigación liderada por la University of York demuestra, mediante análisis genéticos y arqueológicos, que la domesticación de estos animales y su integración en comunidades humanas comenzó antes de lo que se pensaba

La sorprendente razón por la que algunos niños son más inteligentes, según un estudio
Una investigación realizada en Países Bajos señala el elemento clave que diferencia el rendimiento intelectual en etapas tempranas de la vida



