Bolivia cambia al presidente de la estatal YPFB en medio del escándalo por el combustible

Yussef Alky fue removido del cargo tras más de un mes de cuestionamientos sobre su gestión. Lo reemplaza Claudia Cronenbold, una antigua ejecutiva de Petrobras

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Claudia Cronenbold, de espalda y cabello rizado, gesticula ante un hombre en traje que habla por micrófono. Hay cuatro hombres más y la bandera de Bolivia
Claudia Cronenbold jura su cargo como nueva presidenta ejecutiva de YPFB en Bolivia, en una ceremonia oficial acompañada por autoridades gubernamentales.

El Gobierno de Rodrigo Paz destituyó al presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Alky, en medio de la controversia por la mala calidad del combustible distribuido desde enero. En su lugar, fue posesionada Claudia Cronenbold, una profesional que forjó su carrera en Petrobras.

El anuncio fue realizado en una conferencia de prensa este lunes. El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, agradeció a Alky por su trabajo en los primeros meses del gobierno en los que se logró regularizar el suministro de combustible y se levantó la subvención. “Usted fue una pieza fundamental en lograr el abastecimiento de gasolina y diésel desde el primer día de nuestro gobierno”, afirmó Medinaceli.

Luego del anuncio, el presidente Paz tomó el juramento a la nueva autoridad, a quien encomendó el “segundo tiempo para YPFB” con objetivos como que Bolivia pueda producir su propia gasolina y que la petrolera estatal recupere su “rol” como una empresa “pujante”.

Logo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en su oficina de Santa Cruz, Bolivia. REUTERS/Ipa Ibanez
Logo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en su oficina de Santa Cruz, Bolivia. REUTERS/Ipa Ibanez

“Estaremos firmes para respaldar toda la lucha que sabemos va a ser muy dura contra la corrupción que hay en la estatal, para recuperar una empresa estatal para los bolivianos y que deje de ser una empresa de unos cuantos grupos de poder”, agregó el gobernante que semanas atrás denunció un supuesto plan de “sabotaje” dentro de la compañía.

Cronenbold es ingeniera industrial, tiene un máster en negocios internacionales y fue la primera mujer en presidir la Cámara Boliviana de Hidrocarburos. Con 24 años de trayectoria en el sector energético, la nueva presidenta de YPFB forjó su carrera profesional en Petrobras, la empresa que ahora deberá regular.

Si bien el asunto de prioridad en el inicio de su gestión será resolver la crisis sobre la calidad del combustible y mantener la regularidad del suministro, Cronenbold también hereda el conflicto sobre un proyecto petrolero en Tariquía, un área protegida del sur del país, que involucra, precisamente, a Petrobras.

Claudia Cronenbold, una mujer de cabello rizado, vista de perfil, habla frente a un micrófono con un fondo oscuro y un texto azul borroso
Claudia Cronenbold, la nueva presidenta de la estatal YPFB en Bolivia, habla durante un evento del sector energético.

La administración de Paz, al igual que las tres anteriores, considera ese proyecto clave para revertir la caída de reservas de hidrocarburos. Sin embargo, enfrenta cuestionamientos socioambientales y resistencia comunitaria, además de un proceso judicial que ha llegado incluso a estrados internacionales.

“Cronenbold conoce perfectamente los dos lados de esa ecuación. Falta saber desde cuál de ellos decidirá gobernar”, señala una nota del periódico tarijeño El País sobre su designación.

El cambio en YPFB se da en un momento de tensión luego de que el Gobierno admitiera haber distribuido gasolina contaminada con goma y manganeso, lo que justifica los centenares de denuncias de daños mecánicos que surgieron desde mediados de enero.

Para paliar el conflicto, la estatal petrolera ordenó en febrero la inyección de detergentes y aditivos especializados en el combustible; y se creó un seguro de resarcimiento de daños atribuidos a la gasolina.

Conductores del transporte público protestan por la mala calidad de la gasolina; uno de ellos sostiene un cartel en el que se lee en español "Basta ya de gasolina basura. Corrupción", en La Paz, Bolivia, el miércoles 25 de marzo de 2026. (Foto AP/Juan Karita)
Conductores del transporte público protestan por la mala calidad de la gasolina; uno de ellos sostiene un cartel en el que se lee en español "Basta ya de gasolina basura. Corrupción", en La Paz, Bolivia, el miércoles 25 de marzo de 2026. (Foto AP/Juan Karita)

Sin embargo, el conflicto está lejos de resolverse de manera estructural. Los choferes continúan denunciando daños mecánicos, lo que sugiere que la gasolina aún no cumple con los estándares de calidad requeridos, y supuestas demoras en el pago de las compensaciones.

La semana pasada, los sindicatos de transportistas de las ciudades de La Paz y El Alto pararon y bloquearon calles durante dos días. La protesta cesó con un acuerdo con el Gobierno de creación de comisiones de revisión del combustible y celeridad en el resarcimiento, entre otras acciones.