
Las fuertes lluvias registradas en Ecuador desde el inicio del año han provocado un aumento significativo de incidentes en el país y han afectado a 23 de las 24 provincias. El temporal ha dejado un saldo de más de 5.000 personas afectadas y 135 damnificadas, según el último informe de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR). Entre los principales incidentes reportados se encuentran deslizamientos de tierra, inundaciones, socavamiento de vías y colapsos estructurales.
Los deslizamientos han sido los eventos más recurrentes, representando 48,11% de los 503 reportes registrados entre el 1 de enero y el 16 de febrero de 2025. Las provincias más afectadas son Azuay, Loja, Chimborazo, Bolívar e Imbabura, todas en la Sierra ecuatoriana, donde el colapso de taludes y el arrastre de material han bloqueado carreteras y causado daños en viviendas. En el cantón Cotacachi (Imbabura), el deslizamiento del 10 de febrero llevó al Gobierno Parroquial de García Moreno a declararse en desastre, dada la magnitud de los daños.
El impacto de las lluvias también se ha sentido con intensidad en la región Litoral, donde el 30,62% de los eventos adversos corresponden a inundaciones. La provincia de Guayas ha sido la más afectada, con 1.997 personas impactadas, seguida de Los Ríos, Esmeraldas y Manabí. En el cantón Babahoyo (Los Ríos), el río Chilintomo se desbordó el 15 de febrero, provocando la inundación parcial de la carretera y el ingreso de agua a viviendas en el recinto Los Álamos. De igual manera, en Esmeraldas, el río Guayllabamba, en el sector Palma Real, dejó una vivienda afectada y obligó a las familias a evacuar.
Las lluvias han provocado además la activación de seis Comités de Operaciones de Emergencia cantonales en Cotacachi (Imbabura), Riobamba (Chimborazo), Quilanga (Loja), Chimbo (Bolívar), Nangaritza (Zamora Chinchipe) y Salinas (Santa Elena), con el objetivo de coordinar las acciones de respuesta. En Nangaritza, el desbordamiento del río Nangaritza el 7 de febrero generó inundaciones en el sector Las Brisas, causando el fallecimiento de una persona y la pérdida de más de 45.000 animales de granja, principalmente pollos.

El estado de los cuerpos hídricos en el país es preocupante. El monitoreo de la SNGR reportó que, hasta el 17 de febrero de 2025, cinco ríos estaban desbordados y 18 tenían una tendencia creciente en su nivel. Entre los ríos desbordados están el Esmeraldas (Esmeraldas), Cristal (Montalvo, Los Ríos), Babahoyo (Babahoyo, Los Ríos), Chilintomo (Babahoyo, Los Ríos) y la quebrada Punzara Grande (Loja). A su vez, se mantiene la alerta por el incremento del caudal de ríos en Guayas, Esmeraldas, Azuay, Chimborazo y Bolívar, lo que podría agravar la situación en los próximos días.
La infraestructura vial ha sufrido graves daños a raíz de estos eventos. Se han registrado más de 13,5 kilómetros de vías afectadas, principalmente de tercer orden, con cortes parciales o totales en sectores como Balsapamba (Bolívar), San Miguel (Bolívar) y Victoria del Portete (Azuay). En San Fernando (Azuay), el deslizamiento del 12 de febrero afectó 1.000 metros de carretera, limitando el acceso a comunidades rurales. En Santa Elena, el cierre del Malecón Paseo Las Fragatas, en Anconcito, fue necesario tras el colapso de su estructura por un deslizamiento.
Las lluvias también han afectado a la infraestructura educativa. Hasta la fecha, se han reportado siete unidades educativas afectadas en distintas provincias, con daños estructurales y acumulación de agua en sus instalaciones. En Babahoyo (Los Ríos), la Escuela de Educación Básica José María Urbina quedó parcialmente inundada tras el desbordamiento del río Chilintomo, afectando a 360 personas entre estudiantes y docentes.

Ante la magnitud del desastre, las autoridades han entregado cerca de 3.000 bienes de asistencia humanitaria, incluyendo kits de alimentos, ropa, frazadas y colchones. En Guayas, que concentra la mayor cantidad de damnificados, se han distribuido más de 200 kits de alimentación y asistencia a las familias afectadas. Además, se han habilitado tres albergues temporales, uno de los cuales permanece abierto en San Miguel (Bolívar) para acoger a damnificados.
El pronóstico del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) indica que las lluvias continuarán en las próximas semanas, con precipitaciones de alta intensidad en la Costa, Sierra norte y Amazonía.
Las autoridades han recomendado a la ciudadanía evitar transitar por zonas de riesgo, mantenerse informada a través de los canales oficiales y acatar las disposiciones de los COE cantonales para reducir el impacto de nuevos eventos adversos. Mientras tanto, equipos de emergencia continúan trabajando en la rehabilitación de las zonas afectadas y la asistencia a las familias damnificadas.
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