
Evo Morales aseguró a Reuters que el gobierno de Donald Trump telefoneó a su entonces canciller, Diego Pary, para ofrecerle un avión para sacarlo de Bolivia.
“Estados Unidos había llamado al canciller para mandar un avión y llevarnos dónde nosotros queramos”, recordó. “A mí me ha sorprendido (...) Yo estaba seguro que era (para llevarme) a Guantánamo”, agregó entre risas antes de terminar la entrevista.
Morales acusó a Estados Unidos de estar detrás del “golpe de Estado” que lo sacó del poder. Ya en el pasado, se había enfrentado al país norteamericano al expulsar a la DEA de su país, uno de los mayores productores mundiales de hoja de coca.
Para Morales, la única salida para la crisis y para pacificar Bolivia es celebrar una reunión nacional con todos los actores políticos, ya sea con o sin mediación internacional. "La mejor forma de pacificar en este momento es una reunión en la que esté (el opositor Luis Fernando) Camacho, (Carlos) Meza, Evo, los movimientos sociales, el gobierno de facto", señaló Morales en entrevista con la cadena CNN en español en la Ciudad de México, en donde está asilado.
En la entrevista, Morales sostuvo que desde su llegada a México, el pasado martes, ha planteado esta reunión convencido de que “con tanta masacre no creo que el pueblo pare”. “Yo me siento ex presidente de Bolivia, he cumplido con mi gestión”, aseguró.
El ex mandatario boliviano lamentó las muertes ocurridas durante las protestas en la zona de Cochabamba, 8 víctimas fatales y más de 100 heridos, al señalar que una de las razones por las cuales dimitió fue para evitar la violencia y las muertes en Bolivia.
"He cuidado permanentemente que no haya muertos y si renuncié no es por cobarde. No quería que hubiera esta violencia", puntualizó Morales, quien renunció el domingo 10 de noviembre a la Presidencia de Bolivia.
Morales descalificó al opositor Camacho por ser un personaje con la mentalidad de "no aceptar movimientos sociales" y de utilizar la Biblia para dañar y herir a la familia. "Hace orar para después odiar".
Lo señaló como representante de un racismo y falangismo que actúa “al estilo de Pablo Escobar (el fallecido capo colombiano de las drogas) de hacer listas (para matar). Es sicariato”, sostuvo Morales, quien estuvo casi 14 años en la Presidencia de Bolivia.
Rechazó las imputaciones que le ha hecho la presidenta interina Jeanine Áñez, quien dijo que si Morales regresa a Bolivia deberá responder a la justicia porque hay un delito electoral y hay muchas acusaciones de corrupción.
Morales respondió con la pregunta "qué delito electoral podría cometer yo", al señalar que él nunca le pidió nada a los autoridades respectivas sino que solo les decía que hicieran lo que correspondiera por la ley.
“Jamás cometí delito”, insistió Morales al cuestionar el “por qué tanto miedo nos tienen”, y sostuvo que estas acusaciones forman parte de una mentalidad acorde con la tiranía que les caracteriza.
MÁS SOBRE ESTE TEMA:
Últimas Noticias
La Corte Suprema autorizó a Jair Bolsonaro a realizarse un examen médico en la celda de la Policía Federal
El máximo tribunal brasileño permitió que un equipo realice el estudio, con el fin de evaluar una posible hernia y determinar si requiere intervención quirúrgica
Al menos 3 muertos, 17 heridos y 18 desaparecidos por una inundación en la región boliviana de Santa Cruz
El vicepresidente de Bolivia Edmand Lara informó los últimos detalles del desastre. El plan de emergencia del Gobierno continúa en búsqueda y rescate de sobrevivientes e involucra la coordinación de los ministerios de Interior, Defensa y Salud

Carlos Lindao, el ecuatoriano de 123 años que busca validar su edad para convertirse en el hombre más longevo del mundo
Sigue trabajando en el manglar y ha sido homenajeado por Guayaquil, mientras su edad despierta interés internacional

Fondo Indígena, el caso de corrupción que llevó a Luis Arce a la cárcel en Bolivia: una década de obras fantasma y millones desviados
El manejo del programa destinado al desarrollo rural ha estado envuelto en denuncias de irregularidades y desvío de recursos públicos. La detención del ex presidente marca un nuevo capítulo en los procesos judiciales vinculados al caso



