Cáritas pide medidas de contratación para las empleadas de hogar y equiparar sus derechos al resto de trabajadores

La entidad insiste en la necesidad de incentivos para formalizar la ocupación en el ámbito doméstico, denuncia jornadas y descansos insuficientes y advierte que la mayoría del colectivo está formado por mujeres, muchas extranjeras, en condiciones vulnerables

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La mayoría de las personas que trabajan en el sector del empleo doméstico en España son mujeres, de las cuales cerca de la mitad son extranjeras en situación regular, según los datos de la Seguridad Social recogidos por Cáritas. La organización subrayó que estas trabajadoras, en muchos casos, enfrentan condiciones laborales caracterizadas por largas jornadas, escaso descanso y una alta vulnerabilidad. A partir de estos datos, Cáritas emitió una petición dirigida a las autoridades y a la sociedad para establecer incentivos a la contratación formal y equiparar los derechos de las empleadas del hogar a los del resto de trabajadores, según reportó el medio.

De acuerdo con información publicada por Cáritas, el llamamiento coincide con la celebración del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, que se conmemora cada 30 de marzo. La entidad argumentó que, si bien en los últimos años se han producido avances como el acceso de estas trabajadoras a la prestación por desempleo, la supresión del despido sin causa justificada y el aumento progresivo del salario mínimo interprofesional, estas mejoras han ido acompañadas de un incremento en los costes y trámites para la formalización de la contratación. Cáritas consideró que las autoridades no han implementado suficientes medidas de apoyo para facilitar la regularización del sector y recomiendan que se adopten incentivos al empleo similares a los existentes en otros ámbitos empresariales.

El informe divulgado por Cáritas recogió que, específicamente en el caso de las empleadas de hogar en régimen de interna, la carga laboral puede superar frecuentemente las 40 horas semanales de trabajo efectivo, a lo que se suma la disponibilidad total de 24 horas por convivir en el domicilio de la persona empleadora. La organización denunció que el margen legal de descanso diario de dos horas suele resultar insuficiente e incluso no siempre se respeta, una situación que se agrava ante la responsabilidad exclusiva del cuidado de personas con gran dependencia. Esta labor a menudo se desarrolla en aislamiento y con escasas oportunidades para informarse sobre sus derechos laborales o consultar posibles vías de protección.

Cáritas afirmó que el colectivo de las trabajadoras del hogar en España tiene un perfil predominantemente femenino y está compuesto, en gran proporción, por migrantes. Los datos referidos al año 2023 muestran que las mujeres ocupan el 95% de los puestos registrados, y el 45% corresponde a mujeres extranjeras en situación regular ante la Seguridad Social, según publicó la organización. Sin embargo, precisan que estas cifras no incluyen a quienes desempeñan estas tareas en situación administrativa irregular, quedando este colectivo fuera de los registros oficiales y, por tanto, en una situación aún más precaria.

La entidad incorporó en sus demandas la necesidad de limitar de manera efectiva la jornada laboral de las internas, incrementar las horas destinadas al descanso diario y establecer un reconocimiento salarial ajustado a las funciones desempeñadas. Además, planteó la implementación de una clasificación profesional que distinga claramente entre las tareas domésticas y las relacionadas con el cuidado de personas dependientes, según consignó el medio.

Otras de las reivindicaciones mencionadas por Cáritas incluyen un aumento en las medidas de control y vigilancia para verificar el cumplimiento de la normativa laboral en el sector, en condiciones de igualdad con los trabajadores que se rigen por el Régimen General. La organización instó a las personas empleadoras a contribuir al establecimiento de condiciones de empleo justas y dignas. Esto implica el compromiso de formalizar la relación laboral a través de la firma de contratos, registrar en la Seguridad Social las horas efectivamente trabajadas y asegurar el pago regular de salarios, el otorgamiento de vacaciones y la concesión de los días de permiso que la legislación contempla, según detalló Cáritas.

En el marco de su informe, la entidad destacó que, en otros sectores laborales, existen políticas específicas para fomentar la contratación y facilitar el cumplimiento de las obligaciones legales, algo que, a su juicio, sería aplicable también al empleo doméstico. Según subrayó Cáritas en declaraciones recogidas por el medio, la ausencia de tales medidas de estímulo en el sector contribuye a la persistencia de situaciones de precariedad y desprotección legal para un colectivo que, en su mayoría, se encuentra en condiciones de especial vulnerabilidad.

La organización concluyó su diagnóstico reclamando un refuerzo institucional y social que permita la equiparación real de las empleadas del hogar con el resto de personas trabajadoras en cuanto a derechos, reconocimiento y protección, insistiendo en que esta evolución resulta imprescindible para combatir la desigualdad y favorecer la inclusión laboral de las mujeres, en particular de las migrantes, en el trabajo doméstico en España.