Otros dos trabajadores sanitarios muertos en ataques de Israel a una decena de localidades del sur de Líbano

Los fallecimientos se produjeron tras el impacto de un proyectil cerca de un hospital de Bint Jbeil, en una jornada marcada por ofensivas cruzadas que afectaron infraestructura crítica y dejaron decenas de empleados del sector salud lesionados según Naciones Unidas

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Las cifras más recientes divulgadas por Naciones Unidas advierten que, desde principios de mes, los bombardeos israelíes en el sur de Líbano han causado la muerte de al menos 51 trabajadores sanitarios y han dejado 126 heridos. La oficina de coordinación humanitaria de las Naciones Unidas en Líbano y la Organización Mundial de la Salud alertaron sobre el daño a la infraestructura de salud y las múltiples dificultades que enfrenta la población civil para acceder a atención médica. Este contexto de ataques directos al sistema sanitario marca el mismo escenario donde, en las últimas horas, al menos dos empleados de la Organización Islámica para la Salud fallecieron debido a la explosión de un proyectil cerca de un hospital en la localidad de Bint Jbeil.

Según reportó la agencia oficial libanesa de noticias NNA, el incidente mortal se produjo durante una oleada de nuevas ofensivas del Ejército israelí, que impactaron cerca de una decena de localidades en el sur del país. Además de Bint Jbeil, las ofensivas afectaron zonas como Nabatiyé, Toul, Majidiyé, Kfar Shuba, Chakra, Tiré, Jouaya, así como sectores del valle de Wadi y Kafra. La misma fuente consignó que, en respuesta a estos ataques, las milicias de Hezbolá lanzaron proyectiles hacia diversas bases militares situadas en la frontera norte de Israel, entre ellas Ein Shmer, Raghavim, Birya, Mahva Alon y Rawiya.

Israel, por su parte, no ha ofrecido ninguna declaración relacionada con el ataque específico contra los trabajadores sanitarios cerca del hospital de Bint Jbeil. No obstante, el portavoz militar Avichai Adraee reiteró este domingo la acusación de que Hezbolá emplea ambulancias y centros médicos para organizar operaciones ofensivas contra territorio israelí. Estas imputaciones han sido previamente rechazadas por las autoridades sanitarias y diversas organizaciones internacionales, que insisten en la necesidad de proteger a los profesionales y la infraestructura de salud en el marco del derecho internacional humanitario.

De acuerdo con la agencia NNA, la escalada de violencia durante la última jornada afectó tanto instalaciones civiles como la ya tensionada red hospitalaria de la región, comprometiendo la respuesta de emergencias y la capacidad de atención de casos críticos. El comunicado conjunto emitido por Imran Riza, coordinador humanitario de la ONU en el Líbano, y Abdinasir Abubakar, representante local de la Organización Mundial de la Salud, detalló que los 75 bombardeos documentados contra el sector sanitario libanés han ocasionado daños estructurales significativos, suspensión de servicios esenciales y graves restricciones en el acceso a la atención médica para comunidades bajo presión por el conflicto.

La declaración oficial de Naciones Unidas lamentó la muerte de nueve sanitarios adicionales durante bombardeos israelíes registrados el sábado anterior, agregando estos a una estadística que muestra un incremento sostenido de bajas en el personal de salud en las últimas semanas. Tanto la ONU como la OMS reiteraron el llamado al respeto del personal sanitario y la necesidad urgente de un cese de los ataques dirigidos o realizados en áreas cercanas a hospitales y ambulancias.

Según publicó la agencia NNA, no es la primera vez que instalaciones médicas y empleados del sector resultan afectados de manera directa por el intercambio de ataques entre Israel y Hezbolá; el conflicto entre ambos actores en el sur de Líbano persiste desde hace meses, incrementando la vulnerabilidad de miles de civiles y trabajadores humanitarios en la región. Las acciones militares, tanto ofensivas como defensivas, han escalado en frecuencia e intensidad, según confirman los datos aportados por el propio medio y por organismos internacionales.

El balance actualizado al domingo por la ONU evidencia la gravedad de la situación, con servicios hospitalarios suspendidos o afectados, ambulancias fuera de funcionamiento, y equipos médicos sometidos a condiciones de extrema peligrosidad. Las consecuencias de esta dinámica, informó el medio oficial libanés, repercuten en la capacidad del sistema de salud para responder a la elevada demanda en emergencias y patologías agudas, una realidad que agrava el impacto humanitario del conflicto para las comunidades del sur de Líbano.