Víctor García aborda el "turbocapitalismo" de elegir colegio en 'Altas capacidades':"El ascensor social es una fantasía"

La nueva película de Víctor García León, escrita junto a Borja Cobeaga, expone cómo la pugna por plazas escolares refleja desigualdad, frustración y el peso de las aspiraciones familiares en una sociedad cada vez más polarizada, según sus creadores

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La rivalidad entre familias por asegurar una plaza escolar para sus hijos se presenta en la película ‘Altas capacidades’ como un reflejo de la creciente polarización social y el peso de las aspiraciones familiares en la actualidad. Según detalló Europa Press, tanto el director Víctor García León como el guionista Borja Cobeaga señalan que este fenómeno, lejos de garantizar oportunidades de ascenso social, contribuye a fortalecer la segregación y las desigualdades.

La cinta, dirigida por García León y escrita en colaboración con Cobeaga, aborda cómo la elección de un colegio implica, en muchos casos, la búsqueda de la “mejor educación posible”, un proceso que consideran se ha convertido en una muestra de lo que denominan “turbocapitalismo y educación sensible”. Según publicó Europa Press, ambos creadores sostienen que el llamado “ascensor social” se ha transformado en una ilusión que condiciona a las familias a competir por recursos educativos cada vez más escasos. En palabras de García León: “Estamos generando una peor sociedad para nuestros hijos porque estamos haciendo que sea más segregada e injusta. El ascensor social no es que esté averiado, sino que directamente es una fantasía”.

La película gira en torno a Alicia y Gonzalo, una pareja interpretada por Marián Álvarez e Israel Elejalde, quienes pertenecen a la clase media y enfrentan el dilema de inscribir a su hijo en un colegio elitista. Esta situación simboliza las presiones y contradicciones que viven muchas familias en una sociedad donde el acceso a ciertas instituciones educativas se percibe como un medio para lograr un estatus superior, incluso cuando esto contradice principios y valores personales. El guion, cuya inspiración está vinculada a las experiencias vitales de Cobeaga al buscar colegio para su propio hijo, incorpora anécdotas que, tal como detalló Europa Press, permitieron que “el guion se escribiera solo”.

Cobeaga explica en la entrevista que la película expone el “autoengaño” de los padres que proyectan sus propios anhelos y frustraciones en sus hijos. Según comentó al medio, el relato describe a una clase media que aspira a integrarse en entornos exclusivos, como define la expresión del guionista al referirse a “colegios de criptobros”, donde se promete que los alumnos podrán convertirse en líderes. Esta visión alimenta la competencia feroz y la mercantilización de la educación. “Las escuelas juegan con las aspiraciones y los miedos de los padres a la hora de buscar la mejor educación posible para sus hijos. En realidad, todo es un negocio, porque cada vez hay menos niños y tienen que competir por ellos. Es mezquino”, sostienen los autores según consignó Europa Press.

El desarrollo de la película nació, en parte, de la necesidad de liberar cargas personales y exponer una realidad pocas veces tratada en la gran pantalla. “El punto de partida era un poco terapéutico en el sentido de por lo menos soltar todo el lastre y todo lo que he visto y ponerlo en la gran pantalla. Ha sido muy terapéutico porque, además, he visto muy pocas veces películas sobre la elección de colegio o sobre las frustraciones de los padres”, añadió Cobeaga, de acuerdo con Europa Press.

Para los protagonistas de ‘Altas capacidades’, el filme ofrece una mirada incómoda, especialmente sobre temas relacionados con la maternidad y la paternidad. Marián Álvarez reconoció que su interés por participar en la cinta se debió a la amplitud de cuestiones que aborda, y confesó que tardó en verse reflejada en su propio personaje. En declaraciones a Europa Press, describió cómo, tras analizar el papel de Alicia, comprendió que compartía muchos de sus comportamientos: “Al principio no pillaba a Alicia y no la comprendía hasta que me di cuenta que era porque yo era Alicia. Yo he hecho cosas patéticas como ella y ahí me empecé a sentir identificada”. Por su parte, Israel Elejalde vio en la comedia un desafío profesional y apuntó a la relevancia del film para interpelar a quienes, como padres, pueden experimentar actitudes semejantes a las que se muestran en pantalla, como “hacer la rosca” al más influyente o usar “caretas” en eventos sociales para integrarse.

El actor Juan Diego Botto desempeña un papel clave interpretando a uno de los líderes del AMPA escolar, quien ejerce presiones sobre su empleado, Gonzalo, para que escoja el mismo colegio que él para sus hijos. Botto describió que para entender este personaje recurrió a observar la realidad: “Para construir a mi personaje me ha bastado con mirar un informativo para encontrar a muchas personas como él, gente que siempre ha sido de clase alta y se permite ser ‘cool’ y bajar a otro terreno para hablar de tú a tú, pero siempre sabiendo su posición y su dinero”, manifestó a Europa Press.

Además del enfoque en la rivalidad y las preocupaciones educativas, la película aprovecha para abordar otras problemáticas contemporáneas, como el significado del lema “No a la guerra” y su vigencia. Botto opinó a Europa Press que el resurgir de esta consigna, más de veinte años después de su primera aparición, representa el resultado de las acciones de los responsables políticos globales: “Es una obligación moral recuperar ese grito que dice que resolver los conflictos por la vía bélica de esta manera, con guerras absurdas e ilegales, no lleva a nada bueno. Esto ya lo hemos vivido en innumerables ocasiones. Es un fracaso de dirigentes mundiales el volver a una situación que ya sabemos que no trajo nada bueno”. Botto añadió que “las guerras se sabe cómo empiezan, pero no cómo acaban”, haciendo alusión a la incertidumbre y el impacto de los conflictos armados en el ámbito social.

Entre las inquietudes expresadas durante la promoción de ‘Altas capacidades’, tanto el equipo creativo como el elenco remarcan la dificultad de verse representados en historias muy cercanas a sus propias vivencias. García León afirmó que mientras los espectadores pueden disfrutar de relatos distanciados en el tiempo, enfrentarse a realidades presentes les provoca incomodidad, comparándolo con la experiencia de saborear algo ácido. Europa Press resaltó esta perspectiva sobre cómo el arte sirve como espejo, incluso cuando el reflejo resulta incómodo.

El filme se estrena en salas el 27 de marzo, según reportó Europa Press. Tanto los creadores como los protagonistas subrayan que, lejos de ofrecer respuestas, la película propone al espectador una reflexión sobre las consecuencias de la competencia educativa, el autoengaño y las tensiones que afloran en la vida familiar de una sociedad en transformación.