Los talibán liberan con motivo del final del Ramadán a un estadounidense detenido en 2025 en Afganistán

Un académico estadounidense de 65 años, arrestado sin cargos por inteligencia talibán en enero de 2025, ha sido excarcelado por razones humanitarias tras intensas negociaciones con mediación de Emiratos Árabes Unidos y apoyo de Qatar

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La familia de Mohamed Rahim, último afgano que permanece detenido en la prisión estadounidense de Guantánamo sin cargos desde 2008, renovó esta semana su petición de liberación tras la excarcelación de un ciudadano estadounidense en Afganistán. Según consignó Tolo News en una conferencia de prensa ofrecida en Kabul, Ibrahim Rahim afirmó que su padre “lleva 19 años detenido en Guantánamo y no se ha demostrado que haya cometido ningún crimen hasta ahora”, instando a las autoridades de Estados Unidos a proceder con su liberación. “Hoy, el Emirato Islámico ha liberado a un estadounidense detenido y ha sido entregado a su familia. Pedimos al Gobierno estadounidense que libere a mi padre”, recalcó.

De acuerdo con el Ministerio de Exteriores de Afganistán, el académico estadounidense Dennis Coyle, de 65 años y originario de Colorado, fue liberado este martes en el marco de las celebraciones por el Eid al Fitr, una festividad que marca el final del mes del Ramadán. El medio Europa Press informó que la cartera de Exteriores afgana emitió un comunicado declarando que la medida “refuerza aún más el clima de confianza entre los países” y responde a “compasión humanitaria y buena voluntad”.

El académico había sido arrestado por los servicios de inteligencia de los talibán el 27 de enero de 2025 bajo la acusación de “violar las leyes afganas”, aunque no se presentaron cargos formales en su contra. Europa Press detalló que Coyle llevaba años viviendo en Afganistán motivado por su labor investigadora sobre el pueblo afgano y su dominio de las lenguas locales. Su detención se produjo en un contexto de mayores restricciones para extranjeros en el país. Durante su cautiverio, el estadounidense permaneció en condiciones de casi aislamiento, con estrictas limitaciones para comunicarse. Según denunció su familia a través de una web de apoyo, debía solicitar permiso para usar el baño y no recibió atención médica adecuada.

La liberación de Coyle se logró tras intensas negociaciones diplomáticas que contaron con la mediación principal de Emiratos Árabes Unidos, país al que el Ministerio afgano agradeció la facilitación del proceso. También reconoció la contribución de Qatar, país que, según las autoridades afganas, mantuvo un “apoyo continuo y defensa” por la situación de los estadounidenses detenidos injustamente en Afganistán. El gobierno afgano expresó además su esperanza de que este tipo de procesos permitan en el futuro encontrar soluciones a otras disputas bilaterales mediante el entendimiento mutuo y el diálogo constructivo.

Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó en un comunicado la excarcelación de Dennis Coyle después de más de un año en cautiverio. Rubio agradeció la participación de Emiratos Árabes Unidos y el respaldo constante de Qatar en las gestiones para la liberación de estadounidenses. “El presidente estadounidense, Donald Trump, está comprometido a poner fin a las detenciones injustas de nuestros nacionales en el extranjero. Dennis se suma a los más de 100 estadounidenses que han sido liberados en los últimos 15 meses durante su segundo mandato”, afirmó Rubio, según reportó Europa Press.

A pesar de considerar positiva la decisión de los talibán, Rubio puntualizó que “aún queda mucho por hacer”. Recordó que Washington sigue reclamando la vuelta inmediata de otros ciudadanos estadounidenses en situación similar, entre ellos Mahmud Habibi, detenido poco antes del ataque en el que murió el entonces líder de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, y Paul Overby, quien desapareció en la ciudad de Jost, Afganistán, en mayo de 2014 mientras realizaba una investigación. El funcionario estadounidense subrayó que “los talibán deben poner fin a su práctica de la diplomacia de rehenes” y explicó que Afganistán fue recientemente designado como Estado patrocinador de “detenciones injustas” debido a episodios como el arresto de Coyle.

Según la Fundación Foley, Coyle permaneció bajo arresto sin acusaciones formales mientras desarrollaba una investigación sobre la sociedad afgana, apoyado en su conocimiento de las lenguas y costumbres locales. La organización, que defiende la liberación de ciudadanos estadounidenses retenidos de manera arbitraria en el extranjero, subrayó el impacto de las restricciones sufridas por Coyle, tanto a nivel de salud como de comunicación.

El caso de Mohamed Rahim, recordado tras la liberación de Coyle, se remonta a marzo de 2008, cuando, según documentación divulgada por Europa Press, Rahim llegó a Guantánamo acusado de colaboración con la red Al Qaeda. La Agencia Central de Inteligencia (CIA) lo señaló como traductor y asistente del entonces líder de la organización, Osama bin Laden, y de haberlo ayudado supuestamente a evadir la captura. Su hijo Ibrahim explicó que sólo puede comunicarse con él por videoconferencia durante quince minutos cada cuatro o cinco meses y denunció que el estado de salud del detenido es preocupante. La familia reportó que ha enviado una carta a las autoridades estadounidenses requiriendo su puesta en libertad.

La excarcelación de Dennis Coyle no solo representa la resolución de un caso diplomático entre Washington y Kabul, sino que, según sugirió Europa Press, reaviva las reclamaciones de familias afganas y estadounidenses por la situación de detenidos sin garantías judiciales en ambos países. Las autoridades afganas manifestaron en su comunicado la voluntad de “reforzar el clima de confianza” entre ambos gobiernos mediante gestos humanitarios y el establecimiento de canales de negociación internacionales, agradeciendo oficialmente el papel de mediadores como Emiratos Árabes Unidos.

En el contexto de relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Afganistán, marcado por tensiones y episodios de detenciones cruzadas, los hechos reseñados por Europa Press ilustran tanto los desafíos pendientes como los mecanismos diplomáticos que han permitido la resolución excepcional de este caso.