Un investigador de la UEMC, Premio Nacional en Medicina del Deporte por un estudio sobre el cáncer en adolescentes

El galardón reconoce una investigación coordinada entre hospitales, universidades y una fundación, que ha demostrado la eficacia del ejercicio físico supervisado para mejorar la salud cardiovascular y funcional en jóvenes sometidos a tratamientos oncológicos intensivos durante una etapa clave del proceso terapéutico

Guardar
Imagen F4DKG5ZEXZD5LPUQAI4N6UAYAQ

La investigación coordinada por un equipo multidisciplinario, en la que participaron cuatro hospitales, dos universidades y una fundación, empleó un enfoque basado en un ensayo clínico aleatorizado multicéntrico con la inclusión de 104 adolescentes, de entre doce y diecinueve años, que recibieron ejercicio físico personalizado de tipo aeróbico, de fuerza y respiratorio durante la fase intensiva de su tratamiento oncológico. El estudio concluyó que la práctica supervisada de actividad física resulta segura, viable y capaz de mejorar la función cardíaca y la capacidad funcional de estos jóvenes en un periodo crítico de su terapia. Esta evidencia consolida el ejercicio físico como herramienta complementaria en la atención clínica para pacientes pediátricos con cáncer, conocimiento que ha sido distinguido con el primer premio de los XXVII Premios Nacionales de Investigación en Medicina del Deporte Fundación Cajastur, según reportó Europa Press.

De acuerdo con la información difundida por Europa Press, el primer premio fue concedido al investigador Alejandro Santos Lozano, director del Grupo de Investigación i+HeALTH de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC) de Valladolid. Un comunicado de la UEMC informa que este reconocimiento, otorgado por la Universidad de Oviedo, valora las contribuciones destinadas a integrar la medicina del deporte y la actividad física en estrategias de salud pública, especialmente en colectivos vulnerables como los adolescentes sometidos a tratamientos oncológicos intensivos.

Los tratamientos oncológicos como la quimioterapia y la radioterapia, recuerda el comunicado reproducido por Europa Press, pueden generar efectos adversos significativos para los adolescentes, con secuelas que repercuten negativamente en su autonomía y calidad de vida futura. Entre los riesgos a largo plazo para supervivientes de cáncer pediátrico figuran la aparición de obesidad, hipertensión, síndrome metabólico y problemas cardíacos durante la adultez. El medio Europa Press detalla que un estilo de vida insuficientemente activo, tanto durante como después de la terapia, tiende a promover comportamientos sedentarios, incrementando el peligro de deterioro cardiovascular prolongado.

Según publicó Europa Press, la investigación premiada demuestra que incluir programas de ejercicio físico dirigido y adaptado en las fases iniciales del tratamiento ayuda a modificar el pronóstico funcional y cardiovascular de los pacientes adolescentes. Incorporar esta intervención tempranamente, señala el estudio, favorece el mantenimiento de la capacidad funcional y los índices de actividad física incluso en momentos vulnerables, lo cual puede mitigar el deterioro físico y mejorar los resultados en salud a medio y largo plazo.

El estudio fue concebido y desarrollado con la participación de investigadores adscritos a los hospitales 12 de Octubre, La Paz, Gregorio Marañón y Niño Jesús, así como de las universidades Europea de Madrid y Europea Miguel de Cervantes, a través de una colaboración con la Fundación Aladina. El protocolo adoptado combinó ejercicio aeróbico, de fuerza y respiratorio, ajustado de manera individual según las necesidades de cada adolescente participante, lo que posibilitó un seguimiento riguroso de los efectos del entrenamiento supervisado en el contexto de tratamiento intensivo oncológico.

El Grupo de Investigación i+HeALTH de la UEMC, fundado en 2017, centra sus líneas de trabajo en el análisis del papel de la actividad física y los hábitos saludables en la prevención y el abordaje de enfermedades crónicas. El grupo lleva a cabo estudios en contextos como la esclerosis múltiple, el cáncer, el envejecimiento, la enfermedad de Alzheimer y diversas patologías metabólicas y cardiovasculares, según ha consignado Europa Press. Entre sus proyectos recientes, menciona iniciativas dirigidas a evaluar los efectos del ejercicio físico sobre personas con enfermedad arterial periférica o pacientes mayores diagnosticados con Alzheimer, así como el desarrollo de programas de prehabilitación en mujeres con cáncer de mama y herramientas digitales de promoción de la salud, tales como las aplicaciones SeniorHeALTH y CognitionHeALTH.

Europa Press publicó que la ceremonia de entrega del galardón tendrá lugar el 8 de mayo en el Aula Magna del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo. Los galardones, con una dotación total de 18.000 euros, distribuyen 10.000 euros y un diploma para el primer puesto, 5.000 para el segundo y 3.000 para el tercero, además de sus respectivos diplomas acreditativos. La convocatoria busca impulsar la excelencia en la investigación en el campo de la medicina de la actividad física y el deporte, y reconocer avances con impacto potencial en la atención sanitaria y la mejora de la calidad de vida en distintos colectivos.

Alejandro Santos Lozano, que ya había recibido este premio en 2015, 2016, 2018, 2021 y 2023, logra así su sexto reconocimiento en el histórico de los Premios Nacionales de Investigación en Medicina del Deporte, según informó la universidad a través de Europa Press. El vicerrector de Política Científica e Internacionalización de la UEMC, Juan Martín Hernández, destacó la trayectoria del galardonado al subrayar su papel como líder y motor de cohesión dentro del Grupo i+HeALTH. En declaraciones incluidas por Europa Press, describió este reconocimiento como un reflejo del compromiso institucional con una investigación aplicada y de impacto real, enfocada hacia equipos interdisciplinares integrados por profesionales de múltiples ramas científicas.

Europa Press destaca que el objetivo de los Premios Nacionales de Investigación en Medicina del Deporte es poner en valor y estimular el trabajo de los investigadores dedicados al binomio actividad física-salud, así como potenciar iniciativas que aporten soluciones a desafíos sanitarios mediante enfoques desde la medicina del deporte.

La investigación premiada refuerza el papel de la actividad física supervisada como intervención segura en contextos clínicos complejos, como el tratamiento oncológico infantil y adolescente, centrando la atención en la posibilidad de modular el pronóstico funcional y cardiovascular de quienes atraviesan procedimientos médicos intensivos, según indicó Europa Press. Las conclusiones del ensayo sugieren la utilidad de integrar estos programas en la rutina clínica para optimizar la atención y la recuperación de los pacientes en etapas críticas de su tratamiento.