Irán avisa de "otra terrible y nueva ecuación de los precios de la energía" por los ataques a la isla de Jark

El comandante Alireza Tangsiri advierte a Washington y Tel Aviv que nuevas incursiones en la isla petrolera desencadenarán repercusiones inéditas en el costo y suministro global de hidrocarburos, en un contexto de creciente tensión y precios récord

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El precio del barril de Brent, usado como referencia en los mercados europeos, superó los 106 dólares tras incrementarse más de un 40% en las dos últimas semanas, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) en Estados Unidos se aproximó a los 101 dólares por barril. Según publicó la agencia Bloomberg, esta tendencia alcista no cedió ni siquiera después de que la Agencia Internacional de Energía (AIE) anunciara la liberación récord de 400 millones de barriles de reservas, en un intento por estabilizar un mercado presionado por factores geopolíticos y militares en el golfo Pérsico.

El comandante de la Guardia Revolucionaria de Irán, Alireza Tangsiri, advirtió en redes sociales que cualquier ataque a la isla de Jark, punto clave para la exportación petrolera iraní, provocará “otra terrible y nueva ecuación sobre los precios y la distribución de la energía en el mundo”. De acuerdo con la información recogida por Europa Press, la advertencia del alto mando iraní se produce tras los recientes ataques estadounidenses sobre la isla, una de las instalaciones energéticas más relevantes de Irán, situada al noreste del golfo Pérsico.

La Guardia Revolucionaria iraní responsabilizó tanto a Estados Unidos como a Israel de contribuir a la escalada, al haber realizado incursiones que, en palabras de Tangsiri, ya habían generado anteriormente una alteración notable de los precios del crudo a escala internacional. “Ya habéis puesto a prueba a Irán una vez con el estrecho de Ormuz”, manifestó el comandante a través de redes sociales. Señaló que la estrategia militar iraní en esa zona, calificada de “control inteligente del estrecho”, incrementó los precios del petróleo y afectó la cadena de suministro.

El medio Europa Press detalló que la más reciente operación se produjo durante la noche del viernes, cuando el ejército estadounidense atacó masivamente la isla de Jark y otros casi cien objetivos militares, acción que fue comunicada oficialmente el sábado por el Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM). En su comunicado, CENTCOM afirmó que la operación buscó preservar la infraestructura petrolera, en un intento por limitar el impacto directo sobre la producción y exportación de crudo de Irán.

A pesar de estos bombardeos, las autoridades iraníes declararon el sábado que las exportaciones de petróleo no habrían sufrido interrupciones y que las actividades económicas y cotidianas en la zona continuaban con normalidad. Esta información, reportada por Europa Press, también confirma que el gobierno de Irán consideró que los ataques no lograron afectar el funcionamiento de la industria petrolera nacional.

Las tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel se desarrollan en un contexto de volatilidad de los mercados energéticos internacionales, con el estrecho de Ormuz como eje central debido a su importancia estratégica para el tránsito de hidrocarburos. Según indicó el medio Europa Press, Irán ya había reaccionado con medidas militares sobre el tránsito en el estrecho de Ormuz como respuesta a anteriores ofensivas estadounidenses e israelíes, lo que contribuyó al aumento del precio internacional del petróleo.

El comandante Tangsiri subrayó que nuevos ataques a infraestructuras petroleras en la isla de Jark tendrían consecuencias globales, no solo en el costo, sino también en la distribución y el suministro de energía. Directivos de la industria y analistas del sector energético siguen de cerca los acontecimientos, dados sus efectos inmediatos en los valores que rigen el mercado mundial de hidrocarburos.

La liberación extraordinaria de reservas petroleras por parte de la AIE, mencionada por la agencia Bloomberg y recogida por Europa Press, no consiguió revertir la tendencia alcista de los precios, lo que para algunos actores del mercado refleja el predominio de los factores geopolíticos y el impacto directo de las acciones militares sobre el suministro real y potencial del crudo.

La isla de Jark, ubicada en un punto estratégico del golfo Pérsico, constituye un nodo central en la infraestructura petrolera de Irán, desde donde una parte significativa del petróleo del país sale hacia el mercado internacional. De acuerdo con Europa Press, cualquier alteración o interrupción en esta instalación implicaría un desafío logístico y económico que podría extenderse más allá del ámbito regional.

Las advertencias de la Guardia Revolucionaria iraní coinciden con una coyuntura en la que los precios de la energía presentan alta volatilidad, mientras los gobiernos y organismos internacionales intentan evitar una crisis de abastecimiento a escala global. La atención continúa puesta en la evolución del conflicto y los movimientos de las potencias involucradas en el golfo Pérsico, dado el potencial impacto que puedan tener sobre la economía internacional y la seguridad del suministro energético.