Zelenski percibe como un "chantaje" toda vinculación de la ayuda europea a la reparación del oleoducto Druzhba

Volodímir Zelenski expresó su rechazo a condicionar fondos internacionales a restaurar una infraestructura clave, advirtió que imponer requisitos podría interpretarse como presión política y cuestionó las intenciones de algunas potencias respecto al petróleo ruso y al suministro energético europeo

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Durante una comparecencia celebrada en Kiev, donde medios nacionales e internacionales estuvieron presentes, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski manifestó que considera un acto de “chantaje” cualquier condicionamiento de la ayuda financiera europea a la reparación del oleoducto Druzhba. Según reportó Bloomberg, Zelenski enfatizó que imponer requisitos de este tipo sería interpretado por su gobierno como una forma de presión política en medio de la invasión rusa y cuestionó las intenciones detrás de algunas decisiones tomadas por potencias occidentales respecto al petróleo ruso y el abastecimiento energético continental.

El medio Bloomberg detalló que el paquete de ayuda europea en discusión asciende a 90.000 millones de euros. El presidente ucraniano advirtió que poner como requisito la restauración del gaseoducto para liberar estos fondos no resultaría aceptable para Kiev. De acuerdo con las declaraciones reproducidas por Bloomberg, Zelenski aclaró: “Lo que digo simplemente es que si alguien ha decidido restaurar los suministros de petróleo ruso, quiero que sepa que me declaro en contra de ello”, y añadió: “Yo no bloqueo nada, pero si empiezan a imponerme condiciones para que Ucrania no reciba armas, entonces, que me perdonen, yo no puedo hacer nada al respecto: les dije a nuestros amigos en Europa que esto se llama chantaje”.

Este contexto surge después de que el oleoducto Druzhba, una de las principales vías para el transporte de petróleo ruso hacia Europa Occidental, fuera atacado por drones rusos en la región de Leópolis a finales de enero. El medio Bloomberg informó que el daño causado obligó a las autoridades ucranianas a detener el flujo de crudo con destino a Eslovaquia y Hungría hasta poder verificar y rehabilitar la infraestructura afectada. El conducto atraviesa el oeste de Ucrania y suministra petróleo a estos dos países, ambos sin costa marítima y altamente dependientes del petróleo suministrado por esta red.

Según publicó Bloomberg, la situación se torna más compleja debido a los recientes anuncios del gobierno estadounidense respecto a una posible flexibilización de las sanciones al petróleo ruso. Esta noticia coincidió con la postura defendida por Ucrania, que sostiene la necesidad de cortar el suministro energético desde Rusia a Europa como medida para debilitar la capacidad financiera y militar de Moscú. No obstante, los países afectados, especialmente Hungría y Eslovaquia –principales receptores de los envíos a través del Druzhba–, expresaron que suspender los flujos podría comprometer seriamente su seguridad energética.

La Comisión Europea solicitó acceso a las instalaciones dañadas para enviar una misión de investigación, con el fin de evaluar el alcance del ataque y las necesidades técnicas para restaurar el servicio. De acuerdo con el medio Bloomberg, representantes de todos los estados miembros de la Unión Europea, incluyendo Hungría y Eslovaquia, participaron en reuniones con la empresa estatal energética ucraniana Naftogaz Group. Durante estos encuentros, el director ejecutivo de Naftogaz, Sergii Koretski, indicó que ya se compartió información técnica sobre los daños y se presentaron detalles sobre los desafíos de reparación en el terreno. “Durante esta reunión pudimos mostrar con más detalle los materiales del lugar y explicar los desafíos a los que se enfrentan nuestros especialistas”, precisó Koretski, de acuerdo con un comunicado citado por el medio.

El presidente Zelenski también hizo referencia a lo que describe como una falta de coherencia internacional frente a las sanciones a la energía rusa. Remarcó, según reitera Bloomberg, que resulta contradictorio oponerse al levantamiento de sanciones por parte de Estados Unidos y, al mismo tiempo, requerir de Ucrania que reanude el tránsito mediante el Druzhba. Se preguntó: “¿Por qué podemos, por un lado, decirle a Estados Unidos que nos oponemos al levantamiento de las sanciones, mientras que, por otro, Ucrania se ve obligada a reanudar el tránsito de petróleo a través del oleoducto Druzhba, y a un precio político que, en la práctica, financia políticas antieuropeas?”

El avance de las reparaciones en el oleoducto busca una solución técnica, destacaron fuentes consultadas que hablaron con Bloomberg bajo condición de anonimato. Los trabajos en curso consisten en la instalación de un segmento nuevo que permitirá el restablecimiento parcial del servicio, ya que la infraestructura de almacenamiento sufrió daños severos y requerirá más tiempo para su recuperación. El restablecimiento total del flujo podría demorar aproximadamente un mes, según cálculos de los técnicos involucrados.

Mientras tanto, la discusión sobre la ayuda financiera europea continúa vinculada a las negociaciones para el destino del Druzhba, que sigue siendo un punto central en la confrontación energética y geopolítica entre Rusia, Ucrania y los países de la Unión Europea. Las posiciones divergentes de los estados miembros, la presión sobre Ucrania y las acciones del gobierno estadounidense influyen directamente en las decisiones que se tomen respecto al suministro energético y la estrategia para limitar los recursos que obtiene Moscú a través de la exportación de petróleo.