El líder de Hezbolá asegura que el objetivo de su guerra con Israel es "defender a Líbano"

Cerca de 800 víctimas mortales, más de 2.000 heridos y cientos de miles de desplazados deja la ofensiva israelí en territorio libanés, mientras el secretario general de Hezbolá desafía a Israel y Estados Unidos en un discurso televisado

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El desplazamiento de aproximadamente 800.000 personas ha sido una de las consecuencias del aumento de hostilidades en la frontera sur de Líbano, donde cientos de civiles se han visto obligados a abandonar sus hogares debido a los ataques militares. De acuerdo con información publicada por Europa Press, la ofensiva israelí lanzada desde el pasado 2 de marzo ha provocado cerca de 800 víctimas mortales y más de 2.000 heridos en territorio libanés, agravando la crisis humanitaria y la inseguridad en la región. En este contexto, Naim Qassem, secretario general del partido-milicia chií Hezbolá, defendió mediante un discurso televisado que el conflicto con Israel corresponde exclusivamente al derecho legítimo de autodefensa de Líbano, y rechazó que la lucha estuviera motivada por intereses externos.

Según consignó Europa Press, Qassem enfatizó que “esta batalla no es por nadie. Esta batalla es por nosotros. Esta batalla es libanesa. Esta batalla se enmarca dentro del legítimo derecho a la autodefensa”. En declaraciones donde abordó la situación de violencia que experimenta el sur del país, el líder de Hezbolá afirmó también que el grupo actúa en respuesta a lo que calificó como “agresión sionista, que representa una amenaza existencial” para Líbano. Qassem argumentó que la organización que lidera responde a los ataques israelíes y rechazó que sea responsable del inicio o escalada del conflicto. Sostuvo que la causa de la inestabilidad y la violencia en la región corresponde tanto al Estado de Israel como a Estados Unidos, a quienes acusó de “socavar la estabilidad” libanesa.

Durante su intervención, tal como reportó Europa Press, Qassem dirigió un mensaje a las autoridades nacionales y recalcó que Hezbolá “no es la causa de la agresión (sino) una reacción a esa agresión”. Sus palabras enfatizaron la postura de la milicia chií respecto a la defensa territorial, subrayando que la agrupación actuará en función de proteger lo que considera intereses fundamentales del país. Qassem instó a que se “detenga la agresión, no la resistencia”, subrayando que el cese de hostilidades por parte de Israel es la condición necesaria para pacificar la frontera y evitar mayores desplazamientos y daños hacia la sociedad civil.

En este contexto de tensión, Europa Press resaltó que el presidente libanés, Joseph Aoun, manifestó su disposición a negociar un alto el fuego con el gobierno de Israel. A pesar de este ofrecimiento de diálogo diplomático, Qassem insistió en su posición de que “las soluciones diplomáticas no han logrado detener las agresiones (de Israel), que incluyen asesinatos, desplazamientos y destrucción”. Sostuvo que la paciencia ante los ataques previos tiene un límite y advirtió que, frente a la falta de éxito de las vías diplomáticas, “no hay otra solución para detener estos ataques que la resistencia”. El líder de Hezbolá remarcó que, ante los desafíos presentes, la organización ha extraído enseñanzas de experiencias pasadas y se ha preparado para un enfrentamiento prolongado.

El dirigente del partido-milicia chií también abordó las amenazas recibidas tanto de Israel como de Estados Unidos, indicando que no lo intimidan. Europa Press recogió las declaraciones de Qassem en las que aseveró que “las amenazas del enemigo no (lo) asustan”. Consideró que las advertencias del gobierno de Benjamin Netanyahu hacia su persona carecen de efecto práctico y calificó de “inútil” cualquier intento de intimidación directa o indirecta.

El discurso de Qassem coincidió con la jornada de conmemoración del Día Internacional de Jerusalén, que cae el último viernes del Ramadán. Según informó Europa Press, el líder de Hezbolá aprovechó la ocasión para reiterar el compromiso de la agrupación con la “liberación completa” de Palestina, asegurando que “Hezbolá permanecerá con Palestina, apoyándola hasta su completa liberación”. Exhortó además a los pueblos árabes e islámicos a seguir el mismo camino de apoyo, reforzando la dimensión regional del conflicto y el respaldo del grupo a la causa palestina.

Europa Press contextualizó que la escalada de violencia mantiene en alerta tanto a las autoridades libanesas como a la población civil de las zonas fronterizas, donde la inseguridad y la destrucción han afectado los medios de vida y la estabilidad de miles de familias. Las cifras de muertos, heridos y desplazados ponen de manifiesto tanto la magnitud del conflicto como sus impactos sobre la vida cotidiana en Líbano. Al mismo tiempo, la posición inflexible sobre la “resistencia” sostenida por los líderes de Hezbolá señala la disposición del partido-milicia a prolongar la confrontación en ausencia de soluciones políticas o diplomáticas que garanticen, según sus propias declaraciones, la “defensa de Líbano”.

A lo largo del discurso recogido por Europa Press, el secretario general de Hezbolá señaló también que la “existencia misma” de Líbano estaría en juego de continuar los ataques, enfatizando que su grupo interpreta la actual ofensiva israelí como parte de una amenaza directa y persistente. Remarcó que el grupo se encuentra listo para enfrentar escenarios de largo plazo, subrayando que la resistencia constituye, a su juicio, la única herramienta disponible para frenar la violencia externa sobre territorio libanés. El liderazgo de Hezbolá reivindica que su actuación responde a una lógica de reacción frente a la agresión, rechazando la idea de que la milicia haya originado el ciclo actual de enfrentamientos.

El idioma utilizado por Qassem durante su aparición pública fue enfático, haciendo un llamado a la “unidad” de los países del mundo árabe e islámico y proyectando la imagen de una resistencia coordinada frente a Israel. En sus palabras, difundidas por Europa Press, insistió en que otros pueblos y gobiernos deberían respaldar la causa de la “liberación palestina”, fortaleciendo de este modo la legitimidad del accionar de Hezbolá ante sus seguidores y ante su propia base social.

Europa Press también mencionó que la situación a lo largo de la frontera israelí-libanesa permanece volátil, con frecuentes cruces de fuego y denuncias de ataques a infraestructuras civiles. En ese contexto, la implementación de un posible cese al fuego, como sugirió el presidente Joseph Aoun, dependerá de la evolución del control territorial y de los canales de diálogo entre las partes enfrentadas, así como de la capacidad de los actores internacionales para influir en la contención o escalada de la situación. Por ahora, la realidad en el terreno refleja el alto costo humano y material que deja la ofensiva militar, tanto en términos de víctimas como de desplazamientos internos.

Las repercusiones del discurso de Naim Qassem han tenido eco en diferentes sectores políticos de Líbano, donde persisten debates sobre la política de defensa y la autonomía de las fuerzas armadas nacionales frente a las milicias asociadas a partidos políticos. Según Europa Press, el pronunciamiento evidencia la continuidad del respaldo de Hezbolá a la resistencia armada pese a las consecuencias para la población civil, y subraya las divisiones existentes en la sociedad libanesa respecto al papel del grupo en el equilibrio geopolítico regional.

En suma, el conflicto entre Israel y Hezbolá, según subrayó Europa Press, ha dejado hasta ahora un saldo de cientos de muertos, miles de heridos y una crisis de desplazamiento sin precedentes recientes en Líbano, mientras los líderes políticos y militares de la región mantienen posiciones irreconciliables respecto a los caminos hacia una solución definitiva del enfrentamiento.