Pakistán cifra en más de 400 los talibán muertos desde el comienzo de su ofensiva en Afganistán

Más de 415 combatientes del grupo armado TTP han perdido la vida y cerca de 600 han resultado heridos, según cifras oficiales, en una ofensiva respaldada por Islamabad que ha desatado bombardeos sobre varias localidades afganas clave

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El ministro de Información de Pakistán, Ataulá Tarar, comunicó que 185 unidades entre tanques, vehículos blindados y piezas de artillería han quedado destruidas, y precisó que los bombardeos han alcanzado 46 localidades en Afganistán. Con ese balance, el funcionario presentó el informe más reciente acerca de la ofensiva militar que Islamabad mantiene contra el grupo Tehrik e Taliban Pakistan (TTP), conocido como talibán paquistaní. Según publicó Tarar en sus redes sociales, el total de combatientes fallecidos se cifra en 415 y el de heridos supera los 580. El medio El Mundo reportó estas cifras oficiales sobre el impacto de la operación.

El viernes, el gobierno paquistaní declaró una situación de “guerra abierta” con los talibán tras una serie de ataques provenientes de fuerzas afganas el día anterior. Como respuesta, Pakistán ejecutó bombardeos dirigidos no solo contra el grupo TTP sino también sobre la capital afgana y la ciudad de Kandahar. Las fuerzas desplegaron acciones en diversas localidades, marcando un incremento sustancial en el enfrentamiento a lo largo de la frontera entre Afganistán y Pakistán, detalla El Mundo.

Desde Islamabad, las autoridades denominan a los miembros del TTP “talibán paquistaníes”, aunque el fenómeno no corresponde a un vínculo directo con los talibán afganos. Islamabad emplea la expresión “Fitna al Juarij” para el grupo, subrayando que lo considera desviado del camino religioso del islam. La última ofensiva se produce en un contexto de intensificación de la violencia: los ataques perpetrados por TTP han crecido en frecuencia e intensidad durante los meses recientes, ocasionando numerosas muertes entre civiles y fuerzas de seguridad, principalmente en la provincia de Jáiber Pastunjua.

El gobierno de Pakistán sostiene que este repunte de la violencia se atribuye a la presencia del TTP en territorio afgano y a la falta de acciones efectivas por parte de Kabul para contener sus operaciones transfronterizas. El Mundo detalló que, según el movimiento talibán afgano, la ofensiva habría causado la muerte de al menos cincuenta civiles, mientras continúan los enfrentamientos y bombardeos en torno a núcleos urbanos y rurales próximos a la frontera común.

La frontera entre Pakistán y Afganistán representa además el epicentro de una larga disputa territorial. El origen del desacuerdo se remonta a la Línea Durand, establecida en 1893 tras un acuerdo entre el secretario de Exteriores británico en la India, Mortimer Durand, y el emir afgano Abdur Rahman Jan, que determinó las respectivas esferas de influencia en la región. La ausencia de consenso sobre el carácter definitivo de dicha demarcación ha sostenido tensiones que se reflejan ahora en una mayor inestabilidad y en las operaciones armadas descritas por El Mundo.

El TTP, origen del incremento de la actividad armada, ha sido señalada reiteradamente desde Islamabad como responsable de ataques que han afectado la vida cotidiana en varias provincias del noroeste paquistaní. El Mundo consignó que durante los últimos años la agrupación adquirió notoriedad por su capacidad para realizar atentados que combinan tácticas de guerrilla con emboscadas urbanas. Los datos oficiales divulgados indican un número de bajas superior a los 400 combatientes solamente durante la actual ofensiva, que forma parte de una estrategia de Islamabad para limitar la influencia de TTP y restringir su capacidad operativa en la región.

Las consecuencias de la actual operación militar han impactado con fuerza sobre la población civil y la infraestructura local de ambos lados de la frontera. Los informes publicados recogen denuncias sobre daños significativos en viviendas, desplazamientos forzados y el temor creciente entre las comunidades próximas a la Línea Durand. La falta de acuerdo entre Kabul e Islamabad acerca de las rutas y métodos de combate ha complicado la coordinación para la atención a víctimas y la reconstrucción, según reportó El Mundo.

La ofensiva paquistaní responde a una serie de eventos recientes, entre ellos el incremento en las actividades de los denominados talibán paquistaníes y el contexto de inseguridad crónica que caracteriza a la zona limítrofe. Desde ambos gobiernos se han producido intercambios de acusaciones relativas a la protección e impulso de distintos grupos armados, mientras reportes de organismos internacionales evidencian el impacto humanitario tanto en vidas como en desplazamientos internos.

El número de fallecidos y heridos, así como las cifras sobre equipamiento militar destruido, subrayan el carácter sostenido del conflicto y el nivel de violencia que persiste en la frontera. De acuerdo con la última evaluación oficial, recogida por El Mundo, no se estima un descenso inmediato en las hostilidades mientras continúan los ataques y el despliegue militar en el área.