Rusia confirma la liberación de dos tripulantes del 'Marinera' abordado por EEUU en el Atlántico norte

Las autoridades rusas anunciaron que dos ciudadanos, retenidos por fuerzas militares estadounidenses tras un operativo contra un buque sospechoso de burlar restricciones, fueron liberados y regresan a su país, sin que se hayan revelado más datos sobre el proceso

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La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, indicó que los ciudadanos rusos liberados "están de camino a casa" después de permanecer bajo custodia de fuerzas estadounidenses tras el operativo en el Atlántico norte. Según informó la agencia de noticias Interfax, hasta el momento no se conocen detalles adicionales sobre la identidad de los tripulantes ni sobre el procedimiento concreto que permitió el regreso de los ciudadanos a territorio ruso. Zajarova también remarcó que la decisión por parte de las autoridades estadounidenses ocurre poco tiempo después de que el Gobierno ruso presentara una "petición" ante Washington para solicitar la liberación de ambos individuos, quienes integraban la tripulación del buque petrolero ‘Marinera’.

De acuerdo con Interfax, el petrolero en cuestión, anteriormente llamado 'Bella 1', fue interceptado el 7 de enero en el Atlántico norte como parte de una operación militar estadounidense destinada a hacer cumplir sanciones impuestas a lo que el Gobierno de Estados Unidos denomina la 'flota fantasma' rusa, utilizada presuntamente para eludir las restricciones internacionales contra el sector energético de Venezuela. El abordaje se produjo luego de que la administración estadounidense denunciara supuestas actividades de evasión relacionadas con el transporte y comercio de petróleo venezolano.

El medio Interfax detalló que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo la operación a comienzos de enero, en el contexto del endurecimiento de las medidas contra el comercio ilegal de crudo venezolano. Washington ha implementado diferentes mecanismos para detectar y detener a embarcaciones que, según sus investigaciones, buscan burlar las sanciones establecidas en función de la situación política y económica en Venezuela, considerada adversa a los intereses estadounidenses.

El caso del ‘Marinera’ se dio días después de un ataque reportado contra Venezuela. Según publicó Interfax, esa acción resultó en más de mil muertos y derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Las autoridades estadounidenses justificaron el abordaje del petrolero como parte de un esfuerzo para debilitar los flujos petroleros que podrían sostener financieramente al gobierno venezolano sancionado.

El gobierno ruso reaccionó con "grave preocupación" ante la interceptación del 'Marinera', y desde un primer momento denunció el procedimiento como "ilegal". Moscú exigió explicaciones a Washington y requirió información sobre la situación de los tripulantes, solicitando además su liberación inmediata, datos que posteriormente confirmó la portavoz Zajarova durante una comparecencia.

En una declaración realizada el 9 de enero, Maria Zajarova manifestó que la liberación de los marinos respondía a una decisión directa del presidente estadounidense Donald Trump, tomada en reacción al pedido formal de Rusia. El medio Interfax reportó que, tras las gestiones diplomáticas desarrolladas entre ambas capitales, las autoridades estadounidenses dejaron en libertad a los ciudadanos rusos, aunque el gobierno de Estados Unidos no hizo públicos los pormenores del proceso ni los criterios aplicados para determinar su excarcelación.

El abordaje y la detención del ‘Marinera’ se inscriben en el marco del enfrentamiento abierto entre Washington y Moscú en torno a las sanciones energéticas vinculadas a Venezuela. Tal como consignó Interfax, la ‘flota fantasma’ se refiere a embarcaciones y operadores que presuntamente facilitan la venta de petróleo venezolano en violación de los límites impuestos por Estados Unidos, medidas que buscan restringir los ingresos económicos del gobierno de Caracas.

Tras el anuncio de la liberación, no se han divulgado mayores datos sobre el estado de salud de los tripulantes, sus declaraciones tras el retorno ni el lugar exacto donde se efectuó su desembarco. El gobierno ruso no anticipó si prevé nuevas gestiones diplomáticas o acciones en respuesta al incidente, aunque aseguró que monitorea la situación de sus ciudadanos en el extranjero, según reportó Interfax.