La investigación identificó que, además de los efectos dañinos sufridos por los migrantes detenidos, el centro de detención del condado de Glades también desvió recursos públicos hacia tenedores de bonos fuera del estado, incumpliendo las promesas iniciales de beneficios económicos locales. Sobre esta base, según reportó EFE, una coalición integrada por investigadores, colectivos ambientales y organizaciones civiles denunció una serie de abusos sistemáticos en el centro migratorio de los Everglades, Florida. Miles de personas estuvieron expuestas durante años a condiciones perjudiciales para su salud y a prácticas consideradas punitivas por varias agrupaciones especializadas.
El informe titulado 'Tierra Dulce, Trato Amargo', publicado este martes y citado por EFE, abarca el período comprendido entre 2008 y 2022, durante el cual miles de migrantes pasaron por las instalaciones del Centro de Detención del Condado de Glades. El documento describe cómo el recinto, diseñado para ser el mayor empleador local fuera de la industria agrícola, terminó siendo calificado en el informe como "un lugar de violencia ambiental y carcelaria".
Según detalló el medio EFE, el reporte identifica tres incidentes especialmente perjudiciales para la salud de los internos. Durante la pandemia de la covid-19, las autoridades rociaron pesticidas dentro de la cárcel, mientras los reclusos permanecían en el interior. Las concentraciones de pesticidas empleadas superaron sesenta y cuatro veces los niveles permitidos por las regulaciones federales. Esta exposición generó dolores intensos y problemas respiratorios en varias personas, y el documento advierte sobre posibles efectos crónicos en el sistema reproductor de quienes sufrieron la exposición prolongada.
El mismo informe citado por EFE documenta que en 2021 nueve personas, incluidos seis migrantes, experimentaron intoxicación por monóxido de carbono mientras cocinaban en el recinto. Cuatro de los afectados necesitaron hospitalización inmediata, aunque el resto continuó trabajando y sirviendo la cena antes de recibir atención médica, según lo informado por la investigación.
Además de estos hechos, EFE señala que el personal del centro utilizó gas pimienta con frecuencia como método de castigo contra los reclusos. El recurso al aerosol solía producirse, según el informe, ante solicitudes de necesidades básicas, como suministros de papel higiénico. El informe indica que el uso del gas afectó especialmente a personas de raza negra. "Estos peligros hicieron que el aire dentro de la cárcel fuera irrespirable y castigaron colectivamente a las personas detenidas, que no podían respirar libremente dentro de estas instalaciones", declaró Emma Shaw Crane, autora principal de la investigación y profesora adjunta de Antropología en la Universidad de Stanford, citada por EFE.
La coalición responsable del informe sostuvo, de acuerdo con EFE, que las condiciones para los reclusos no eran el único aspecto negativo del funcionamiento del centro. El documento señala que la operatoria financiera del centro migratorio resultó en el drenaje y desvío de recursos públicos hacia inversores en otros estados, en vez de promover el desarrollo económico local prometido al establecerse el recinto.
El medio EFE recogió las declaraciones de Guadalupe Cruz, directora de programas de AFSC Florida, quien expuso en un comunicado que "este informe revela un sistema de detención que deshumaniza a las personas y las perjudica profundamente. Glades no es una anomalía; refleja cómo la detención de inmigrantes inflige un sufrimiento profundo y duradero a las personas y las comunidades".
El Centro de Detención del Condado de Glades, ubicado en una zona de intensa producción de caña de azúcar, fue abierto con el objetivo de crear empleo más allá del sector agrícola, pero el informe plantea que la realidad para los migrantes internados fue de vulneración sistemática de sus derechos. Los datos publicados vinculan los sucesivos abusos y exposiciones a tóxicos con daños directos a la integridad de los afectados, tanto inmediatos como a largo plazo.
Las consecuencias de las prácticas descritas en 'Tierra Dulce, Trato Amargo' afectan no solo a quienes permanecieron en el centro durante los años examinados, sino también a sus familias y a la estructura social de las comunidades en las que estos migrantes vivían. EFE reflejó que el informe pretende visibilizar tanto los riesgos para la salud asociados a la exposición a sustancias peligrosas y castigos físicos como los impactos económicos y sociales de la gestión del centro.
Las organizaciones que participaron en la redacción del informe pidieron una revisión del sistema de detención migratoria y señalaron el caso de Glades como un ejemplo de los efectos perversos que puede tener la gestión actual sobre los migrantes y sus derechos. Según la documentación consultada por EFE, los hechos documentados son parte de una problemática estructural que las agrupaciones consideraron urgente abordar.