Corea del Sur prepara el despliegue del "monstruoso" misil Hyunmoo-5, clave en estrategia de disuasión nuclear

El gobierno surcoreano acelera los trabajos para incorporar avanzados proyectiles balísticos, considerados fundamentales frente a las amenazas de Pyongyang, mientras el ministro de Defensa insiste en reforzar el arsenal convencional y mantener el equilibrio estratégico ante la creciente tensión regional

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A finales de 2025, el despliegue del misil balístico Hyunmoo-5 inició como parte de un programa nacional que busca incorporar cientos de proyectiles avanzados, de acuerdo con la información divulgada por la agencia Yonhap. Este proceso, que implica la modernización significativa del arsenal convencional de Corea del Sur, tiene como objetivo completarse antes del final del mandato del presidente Lee Jae Myung, previsto para junio de 2030, según consignó el medio surcoreano.

El gobierno de Corea del Sur considera al Hyunmoo-5 como un elemento esencial para fortalecer su estrategia de disuasión nuclear frente al desarrollo de armas nucleares y misiles por parte de Corea del Norte. Según detalló Yonhap, las Fuerzas Armadas del país ya iniciaron los preparativos para desplegar este “monstruoso” misil, apodo que hace referencia a sus dimensiones y capacidades mejoradas. De acuerdo con el medio citado, el empleo de este tipo de armamentos busca incrementar las capacidades ofensivas de Corea del Sur a fin de disuadir cualquier eventual ataque procedente de su vecino del norte y, llegado el caso, posibilitar una respuesta inmediata y contundente.

El ministro de Defensa, Ahn Gyu-back, ha solicitado públicamente un aumento sustancial del arsenal de misiles balísticos de alta potencia. En una entrevista con Yonhap realizada a finales del año anterior, Ahn manifestó que la República de Corea debe buscar el equilibrio estratégico, dada su imposibilidad de poseer armamento nuclear como país signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear. “Dado que Corea del Sur no puede poseer armas nucleares al ser signataria del Tratado de No Proliferación Nuclear, creo firmemente que deberíamos poseer una cantidad considerable de misiles monstruosos Hyunmoo-5 para lograr un equilibrio antiterrorista”, declaró Ahn, según citó el medio. Durante la misma conversación, el titular de Defensa indicó que no solo había comenzado la producción de estos misiles, sino que se estaban evaluando medidas para intensificarla en el corto plazo.

La exhibición pública del Hyunmoo-5 tuvo lugar por primera vez con motivo del Día de las Fuerzas Armadas de 2023, como recogió Yonhap, pese a que la mayor parte de sus especificaciones técnicas permanecen clasificadas dada su relevancia estratégica y potencial ofensivo. El ministerio de Defensa ha establecido como política mantener la confidencialidad de las características clave del misil, aunque ha trascendido que se trata de uno de los sistemas más avanzados dentro del repertorio surcoreano de ataque convencional.

Según detalló Yonhap en su cobertura, el despliegue del Hyunmoo-5 ocurre en paralelo con el desarrollo de versiones aún más sofisticadas de misiles. El plan de modernización contempla la incorporación de varios cientos de proyectiles de última generación, lo que representa uno de los mayores procesos de refuerzo armamentístico en la historia reciente de Corea del Sur. Esta iniciativa está alineada con el compromiso de las autoridades surcoreanas de garantizar la capacidad de respuesta frente a amenazas nucleares y de misiles por parte de Pyongyang.

La agencia Yonhap puntualizó que la premisa de incrementar el arsenal convencional, a través de sistemas como el Hyunmoo-5, responde no solo a dinámicas bilaterales con Corea del Norte, sino también a una preocupación creciente por el equilibrio estratégico a nivel regional. Los encargados del programa de defensa surcoreano han insistido en que el objetivo prioritario es mantener la capacidad de disuasión efectiva, dentro del marco legal internacional que limita el acceso surcoreano a armamento nuclear propio.

En suma, el proceso anunciado por el Ministerio de Defensa mediante testimonios y reportes publicados por Yonhap apunta a fortalecer la postura defensiva del país, enmarcándose en una coyuntura marcada por nuevas amenazas tecnológicas provenientes del Norte y por la presión constante para contar con herramientas capaces de equilibrar la balanza militar en la península coreana. La decisión de aumentar la cantidad de misiles balísticos capaces de operar bajo escenarios de ataque convencional se inscribe en esta lógica, priorizando el despliegue de capacidades autóctonas y la autonomía estratégica frente a la incertidumbre regional.