Un centenar de personas protestan frente al Parlamento portugués contra la represión iraní

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Lisboa, 17 ene (EFE).- Más de 100 personas se concentraron este sábado frente al Parlamento de Portugal para denunciar la sangrienta represión en Irán y pedir un cambio de régimen, así como para exigir al Gobierno portugués que expulse al embajador iraní.

La lluvia no fue un impedimento y los manifestantes exigieron con varios cánticos "destituir al dictador, destituir a Jameneí", así como "libertad para Irán, internet para Irán". También se dirigieron a las autoridades portuguesas y europeas para pedirles que "actúen".

Las banderas iraníes ondearon ante el Parlamento luso acompañadas de pancartas en las que, entre otros, había mensajes dirigidos al presidente estadounidense, Donald Trump, en los que se pedía la intervención de Estados Unidos y también se recordaba a algunas de las víctimas.

Los manifestantes también mostraron su apoyo al heredero del sha de Irán, Reza Pahlaví, con gritos y carteles con su efigie, y quemaron un retrato del líder supremo de Irán, Ali Jameneí.

"Lo que ha sucedido en Irán estos días no son disturbios, no son desórdenes, no es un asunto interno, es un genocidio, una masacre de miles de civiles, ejecutada con una velocidad escalofriante y la mayor brutalidad", denunciaron los protestantes a través de un manifiesto.

Y agregaron que "en tan solo 48 horas, el régimen islámico asesinó a más de 12.000 civiles iraníes, gente común".

La manifestación sucedió el mismo día en el que Jameneí reconoció que "varios miles" de personas han muerto en las protestas en su país, de las que, no obstante, responsabiliza a Trump y a Israel, a los que acusa de urdir un complot.

Hasta ahora las autoridades iraníes no habían proporcionado cifras de muertos en las protestas, pero ONG opositoras con sede en el exilio cifran en 3.428 los fallecidos y en 19.000 los detenidos.

Las movilizaciones comenzaron el 28 de diciembre cuando comerciantes de Teherán cerraron sus negocios por la caída del rial, pero pronto se expandieron por todo el país con gritos de "Muerte a la República Islámica" y "Muerte a Jameneí".

El jueves 8 de enero y el viernes 9 enero llegaron a su momento crítico con una explosión de manifestaciones en prácticamente todo Irán, que derivaron en actos de vandalismo contra organismos públicos, bancos que fueron arrasados, y el incendio de 53 mezquitas en todo el país, según la versión oficial del Gobierno iraní.

Teherán sostiene que las protestas económicas se tornaron violentas por la infiltración de agentes externos apoyados por Israel y Estados Unidos para justificar una intervención militar de Washington, que no se ha producido hasta ahora.

El jueves, el Gobierno de centroderecha portugués informó de que va a cerrar temporalmente su embajada en Irán, mientras que este sábado los protestantes pidieron al Ejecutivo expulsar al embajador iraní en Portugal. EFE

(foto)(vídeo)