Una ONG cifra en 1.850 los muertos por las protestas en Irán

La organización Human Rights Activists advierte de un alarmante incremento de fallecidos y arrestos tras las protestas recientes en el país, mientras denuncia graves vulneraciones a derechos fundamentales por parte de las autoridades locales, incluyendo el uso de munición militar

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Las interrupciones en el acceso a internet y las restricciones en las comunicaciones dificultan el seguimiento de la magnitud real de la represión en Irán, según advierte la organización Human Rights Activists (HRA), que sostiene que los datos conocidos podrían estar subestimados. La ONG, con sede en Estados Unidos, ofreció este martes un nuevo balance de víctimas, indicando que 1.850 personas, entre ellas nueve menores de edad, han perdido la vida durante la represión de las recientes protestas antigubernamentales en el país. Además, según detalló HRA, las fuerzas de seguridad han arrestado a más de 16.700 manifestantes, en un contexto de denuncias sobre graves violaciones de derechos humanos por parte de las autoridades iraníes.

Tal como consigna HRA en un comunicado recogido por la prensa internacional, continúan las investigaciones sobre otras 770 muertes vinculadas a la represión. La organización subrayó que estas cifras podrían incrementarse, ya que los bloqueos constantes impuestos por las autoridades dificultan la recopilación de información y la verificación independiente de los hechos. HRA destacó que el incremento acelerado de víctimas y detenidos resulta especialmente preocupante en el contexto de los recientes acontecimientos en las calles iraníes.

La ONG detalló las tácticas empleadas por las fuerzas de seguridad, entre ellas el uso de armamento de tipo militar, armas de perdigón y escopetas, así como tiroteos a corta distancia contra quienes participan en las manifestaciones. El comunicado de HRA sostiene que estos métodos constituyen una violación del derecho a la vida, tal como lo establece el Derecho Internacional. "Todas las denuncias creíbles de ejecuciones ilegales y otros usos excesivos o arbitrarios de la fuerza requieren una investigación rápida, independiente y efectiva, y los responsables deben rendir cuentas", indica la organización.

El grupo Human Rights Activists denunció que este tipo de represión viola derechos fundamentales y demandó transparencia y responsabilidad respecto a las acciones de las fuerzas policiales y militares contra la población civil. Según publicó HRA, el último registro situaba el número de fallecidos en 646, pero las cifras actuales reflejan un incremento considerable en el número de víctimas mortales en el contexto de las protestas.

Por otro lado, Iran Human Rights (IHRNGO), una ONG con sede en Noruega, proporcionó cifras alternativas respecto al número de muertos. Según este grupo, hasta este martes se habían registrado al menos 734 fallecimientos vinculados a la represión de las protestas, cifra que apenas el día anterior era de 648, según detalló la propia organización. Este contraste en los datos expone la dificultad de establecer un registro único, dadas las condiciones de opacidad vigentes y las trabas que enfrentan las entidades de derechos humanos para consolidar la información.

HRA hizo hincapié en la necesidad de una investigación independiente sobre cada denuncia de uso excesivo o arbitrario de la fuerza, subrayando la obligación de que los responsables rindan cuentas ante la justicia. La organización alertó sobre el peligro que representa la escalada en la violencia estatal y el uso de tácticas calificadas como letales, así como la utilización de bloqueos comunicacionales para obstaculizar la transmisión de pruebas y testimonios.

La variación entre los reportes de víctimas que presentan distintas ONG refleja la dificultad intrínseca para acceder a fuentes confiables y recabar datos en medio de restricciones. Human Rights Activists, por su parte, recalca que el número real podría ser mucho más alto, ya que trabajar bajo condiciones de represión, con cortes continuos de internet, impide elaborar balances precisos y tempestivos. Según consignó la ONG, el miedo a represalias y la vigilancia estatal limitan la participación ciudadana en la denuncia y documentación de estos acontecimientos.

Además de las muertes y los arrestos, la organización denunció posibles ejecuciones ilegales y prácticas que, según su análisis, contravienen normas internacionales sobre el uso de la fuerza. HRA subrayó en su declaración la necesidad de que la comunidad internacional supervise la situación y que quienes hayan incurrido en violaciones a los derechos humanos se enfrenten a procesos legales adecuados.

Diferentes organizaciones defensoras de los derechos humanos insisten en que el contexto de represión en Irán se ha intensificado en los últimos meses, llevando a un aumento notable de víctimas y personas detenidas por motivos políticos. Los bloqueos de internet, mencionados reiteradamente en los comunicados, actúan como una barrera para la denuncia, el acceso a información fiable y la visibilidad internacional de los incidentes.

Las protestas en Irán han generado reacciones de alarma entre entidades internacionales, que demandan garantías para el ejercicio del derecho a la libre manifestación y el respeto a la integridad física de los manifestantes. Según Human Rights Activists, la gravedad de las denuncias señaladas requiere la adopción de medidas urgentes para detener el ciclo de violencia y asegurar procesos efectivos de rendición de cuentas.

En el marco de estos hechos, las cifras manejadas por distintas ONG ofrecen una aproximación a la dimensión del conflicto en el país, aunque la cifra real podría continuar aumentando ante las limitaciones para recabar datos verificables. Human Rights Activists reiteró su llamado a la comunidad internacional y a los órganos de justicia a priorizar la protección de los derechos humanos en Irán y a fortalecer los mecanismos de documentación, investigación y sanción ante posibles abusos.