Jaime de Marichalar estalla tras coincidir con la Reina Letizia en unos premios

Tras reencontrarse con la esposa del rey durante la entrega de galardones, el exmarido de la infanta Elena respondió visiblemente incómodo a la prensa, reclamando tranquilidad y rehusando hacer declaraciones sobre el delicado momento vivido ante las cámaras

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El empresario Jaime de Marichalar, al ser abordado por reporteros tras finalizar la entrega de los Premios Internacionales de Periodismo de 'El Mundo', respondió con firmeza solicitando que no lo persiguieran ni lo presionaran para comentar sobre su reencuentro en el evento con la Reina Letizia. De acuerdo con información publicada por el medio 'El Mundo', Marichalar expresó ante las cámaras: “Me quieres dejar tranquilo, por favor, no me persigas, no voy a decir nada, adiós”, limitándose a remarcar su intención de no hacer declaraciones y a mantener su postura reservada, ante la insistencia de la prensa respecto al encuentro.

Tal como consignó 'El Mundo', la Reina Letizia encabezó la entrega de galardones la mañana de este jueves, ocasión en la que volvió a coincidir públicamente con Jaime de Marichalar, exesposo de la infanta Elena y padre de Victoria Federica. El acto tuvo lugar en un ambiente marcado por una tensión perceptible, aunque no se captaron imágenes de ambos juntos ni se detectaron interacciones directas entre ellos durante el desarrollo del evento. La organización del acto, así como la presencia de protocolos habituales en este tipo de ceremonias, contribuyeron a evitar situaciones que pudieran motivar comentarios en los medios.

Según detalló 'El Mundo', este tipo de coincidencias entre miembros de la Casa Real y Marichalar no resultan inéditas, ya que a lo largo de los años, en diferentes compromisos oficiales, estos encuentros han sido inevitables. Sin embargo, las partes involucradas han mostrado constante cautela para eludir situaciones que impliquen fotografías conjuntas u otros episodios que pudieran convertirse en motivo de atención mediática. La separación oficial en el Registro Civil de la Familia Real entre la infanta Elena y Jaime de Marichalar se formalizó el 21 de enero de 2010, tres años después del anuncio público del cese de su convivencia en el año 2007.

Durante el interrogatorio posterior al evento, Marichalar declaró de manera escueta ante la insistencia de los periodistas que el encuentro “ha ido muy bien” y subrayó su intención de no hacer comentarios adicionales, repitiendo que no aportaría más información sobre lo ocurrido. El medio 'El Mundo' hizo hincapié en la actitud discreta exhibida por el exmarido de la infanta Elena, quien reiteró el deseo de no involucrarse en discusiones públicas acerca de la dinámica en estos actos institucionales.

El episodio reciente resalta la permanente atención que despiertan los movimientos de los integrantes de la familia real española y de figuras vinculadas a ella, especialmente durante actos con presencia mediática. Marichalar ha manifestado en otras ocasiones una postura de distanciamiento hacia la exposición pública de su vida privada, acentuando la preferencia por evitar controversias. Esto se mantuvo tras el evento, a pesar de la presión ejercida por los periodistas presentes.

El medio 'El Mundo' repasó que la relación entre la Reina Letizia y Jaime de Marichalar ha estado marcada por la absoluta discreción desde la separación de este último con la infanta Elena, evitando siempre que posibles encuentros trasciendan a lo mediático mediante imágenes o declaraciones que puedan interpretarse como muestra de conflicto o cercanía. La estrategia de ambos ha consistido en mantener un bajo perfil y restringir la interacción públicamente reconocible, incluso en contextos donde se requiere compartir espacio en compromisos oficiales.

Todos estos elementos reflejan el cuidado con el que las figuras más expuestas de la familia real y sus allegados afrontan encuentros protocolarios, donde la repercusión mediática se anticipa y el manejo de la comunicación se convierte en un factor esencial para evitar interpretaciones o titulares desafortunados, según reportó 'El Mundo'.