El ELN anuncia un alto el fuego entre el 24 de diciembre y el 3 de enero

Tras semanas de combates e incidentes violentos, la principal guerrilla de Colombia ordena suspender operaciones militares desde Nochebuena hasta inicios de enero, limitando ataques contra el Estado y asegurando que la decisión no modifica su agenda política ni negociadora

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El comunicado del ELN incluyó un señalamiento sobre la percepción de riesgo que viven comunidades ajenas al conflicto durante las celebraciones de fin de año, donde la organización mencionó que existen campañas de desinformación emprendidas, desde su perspectiva, por agencias estatales y medios de comunicación de gran alcance. En medio de este escenario y luego de una serie de enfrentamientos recientes, el grupo insurgente anunció la implementación de un alto el fuego temporal, con inicio a la medianoche del 24 de diciembre y finalización a la medianoche del 3 de enero de 2026, abarcando todo el territorio colombiano. Según informó el medio que dio a conocer el comunicado, la directiva establece el cumplimiento obligatorio de esta orden para todas las estructuras bajo el mando del ELN.

De acuerdo con la información publicada por el mismo medio, la decisión surge después de una serie de hechos violentos recientes, entre los que figura el ataque ocurrido el 18 de diciembre en el municipio de Villanueva, La Guajira, donde murieron siete miembros del Ejército colombiano. El Ministerio de Defensa reportó que, entre el 15 y el 17 de diciembre, tuvo lugar un paro armado de 72 horas decretado por el ELN, durante el cual más de 80 incidentes alteraron la tranquilidad de distintas regiones. Autoridades informaron la instalación de explosivos en vías públicas, ataques dirigidos a instalaciones gubernamentales y el despliegue de banderas señalando la presencia del grupo armado en varias zonas.

El medio que divulgó la declaración insurgente destacó que el contexto general muestra una escalada en los combates y una interrupción prolongada del proceso de diálogo entre el ELN y el gobierno del presidente Gustavo Petro. La sexta ronda de conversaciones permanece aplazada, obstaculizando las posibilidades de desescalar el conflicto o de obtener pactos enfocados en una solución estable. En este escenario de estancamiento negociador y tensión armada, el ELN optó por establecer un cese unilateral de ofensivas, aunque, según expone la fuente original, la medida no implica una alteración en la agenda política de la organización ni en las condiciones de su participación en el proceso de paz.

El contenido del comunicado detalla que la suspensión de operaciones ofensivas tiene como fin principal reducir el riesgo para quienes no participan en el conflicto armado, especialmente en el periodo de festividades navideñas y de año nuevo. El grupo asegura su disposición a evitar que las estructuras bajo su control ejecuten acciones militares contra instalaciones del Estado o posiciones oficiales durante los días contemplados en la directiva, según reportó la fuente periodística. Además, se indicó que el objetivo incluye no interferir en la vida cotidiana de los ciudadanos, en el marco de un escenario nacional marcado por episodios recientes de violencia asociados a las operaciones de la guerrilla y la confrontación armada.

La agrupación insurgente recalcó que esta decisión se toma de manera unilateral y sin haberse negociado con el Ejecutivo, delineando una ruptura entre el gesto y cualquier avance sustancial en las negociaciones formales. El mismo comunicado, reproducido por el medio que lo difundió, enfatizó la temporalidad del alto el fuego y la continuidad de las exigencias históricas del grupo, centradas en cambios estructurales y en la salida de fuerzas extranjeras de Colombia y la región.

En el mensaje, el ELN envió al pueblo colombiano “un mensaje claro de paz declarando un Cese Unilateral el Fuego para esta temporada de festividades navideñas y fin de año”. Esta cita textual, según reprodujo el medio informativo, describe la intención oficial del grupo de no realizar ataques u operaciones durante las fechas establecidas, siempre en el marco de una coyuntura de alta tensión nacional.

La comunicación incluyó una mención a la agenda internacional, donde el ELN expresó una postura de rechazo frente al despliegue militar estadounidense en el Caribe. El grupo denunció tentativas de injerencia por parte de Washington sobre la soberanía y gestión de recursos en naciones de la región, y manifestó su disposición a actuar en coordinación con otros actores que se propongan contrarrestar lo que el grupo definió como amenazas provenientes del “Imperio norteamericano”.

El pronunciamiento distribuyó instrucciones específicas dirigidas a los integrantes del ELN, orientando a evitar incidentes que puedan perjudicar las actividades festivas de la población civil. La fuente periodística indicó que la directiva insiste en la suspensión de cualquier acto ofensivo contra objetivos oficiales durante el periodo definido, recordando el carácter transitorio de esta medida.

Durante las semanas anteriores a esta decisión, distintas regiones del país experimentaron hechos violentos asociados a la escalada del conflicto armado y a la falta de avances en las negociaciones, según documentó el medio original. La vigencia de la medida, insisten las instrucciones recabadas por la fuente, se limitará al periodo fijado y no tendrá efectos sobre los postulados ideológicos ni sobre las demandas históricas del ELN en la mesa de diálogos.

En este contexto, la atención pública continúa enfocada en la evolución de la confrontación armada en Colombia, en un momento de alta sensibilidad social por la proximidad de las celebraciones navideñas. Los análisis sobre el impacto real del alto el fuego, así como la continuidad de los hechos violentos y la reanudación de la negociación, siguen en proceso, de acuerdo a lo consignado por el medio que divulgó la información oficial del comando insurgente.