Sanidad defiende un sistema de precios dinámicos que "no erosione el precio" de los fármacos sin patente

El Ministerio apuesta por nuevas regulaciones para garantizar medicamentos asequibles tras la expiración de patentes, buscando incentivar la competencia, evitar la falta de productos clave y ajustar el sistema a las necesidades reales del mercado farmacéutico

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El sistema sanitario español experimenta desde hace varios años un aumento constante de la inversión en medicamentos, lo que ha provocado que el gasto anual pase de unos 14.000 o 15.000 millones de euros en 2014 a unos 25.000 millones estimados para el cierre de este año. Sobre este telón de fondo, la necesidad de ajustar el sistema de precios y garantizar el acceso de los pacientes a fármacos esenciales se presenta como un reto central. Según publicó Europa Press, el Ministerio de Sanidad ha propuesto nuevas regulaciones destinadas a incentivar la competencia, evitar la escasez de productos claves y adaptar el sistema a las exigencias reales del mercado farmacéutico.

El director general de la Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y de Farmacia, César Hernández, defendió, de acuerdo con Europa Press, la propuesta de un sistema de precios dinámicos que optimice la introducción de medicamentos a precios competitivos justo cuando pierden la protección de la patente. El objetivo es doble: asegurar el acceso a medicamentos esenciales y frenar el desabastecimiento derivado de una rentabilidad insuficiente para los fabricantes. Hernández especificó durante el foro ‘¿Cómo garantizar el acceso a medicamentos para salvar vidas?’ —organizado por Viatris y Europa Press— que la intención del Ministerio se centra en fomentar una competencia permanente en el mercado que evite que los precios se derrumben hasta un nivel tal que imposibilite la continuidad del suministro.

Entre los problemas detectados figura el desequilibrio de incentivos en el sector, lo que, según Hernández, requiere una reorientación urgente. El Ministerio de Sanidad trabaja en reformas legislativas y procedimientos para actualizar el precio de los medicamentos que han perdido rentabilidad o valor comercial, y prevenir que aquellos que finalizan su período de patente resulten inviables para su comercialización. Hernández recordó que Sanidad lleva tiempo ajustando al alza precios de ciertos fármacos incluidos en los precios de referencia.

A nivel legislativo, el Anteproyecto de Ley del Medicamento propone modificar el modelo de fijación de precios, pasando de un sistema inicialmente orientado a precios seleccionados (con menor intervención administrativa) a uno dinámico (con mayor intervención del Estado). No obstante, Hernández enfatizó ante Europa Press que, si bien los métodos varían, el objetivo se mantiene: potenciar grandes volúmenes de medicamentos a precios competitivos de forma efectiva y temprana.

En el ámbito sectorial, la secretaria general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG), Elena Casaus, expuso ante Europa Press la dependencia europea casi total de terceros países para la producción de principios activos como paracetamol, ibuprofeno y analgésicos (100% de dependencia), así como el 80% en antibióticos. Casaus argumentó que este fenómeno responde, entre otros factores, a la presión para abaratar costes de fabricación. Asimismo, criticó que el umbral mínimo de precio para medicamentos estratégicos permanece fijado en 1,6 euros desde hace 11 años, mientras el Índice de Precios al Consumo (IPC) subió más del 25% en el mismo periodo. Casaus solicitó una revisión al alza del umbral de precio en un rango del 20 al 25%, alegando que la actualización representaría un incremento menor respecto al gasto total, calculando unos 80 millones de euros frente a un presupuesto de 25.000 millones.

Isabel del Río, subdirectora de la Asociación Española de Biosimilares (Biosim), señaló que si bien los medicamentos biosimilares no sufren actualmente los mismos problemas de desabastecimiento que los genéricos, sí se han detectado señales de alerta. En relación con las medidas medioambientales europeas para la sostenibilidad en el sector farmacéutico, Del Río destacó los costes adicionales que esto genera e instó, según detalló Europa Press, a que tales esfuerzos se valoren en los concursos públicos, y no se priorice exclusivamente el precio más bajo.

En coincidencia, Emili Esteve, director del departamento técnico de Farmaindustria, expresó ante Europa Press que la Administración española ha favorecido históricamente la adjudicación al precio más bajo, situación que prevé cambiar con la futura normativa europea. Esteve agregó que nuevos criterios, como la fabricación local en la Unión Europea, podrían ser determinantes para la adjudicación, aunque suponga un coste superior, con el propósito de minimizar riesgos de suministro. Además, resaltó que los planes preventivos establecidos por la Administración y el sector han mostrado eficacia, en parte porque la intervención ha sido limitada.

Desde la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), Luis de Palacio atribuyó la escasez de medicamentos a la política de precios bajos, estableciendo lo que denomina una correlación directa entre bajos precios y problemas de suministro. De Palacio apuntó, tal como transmitió Europa Press, que esta situación deriva de factores estructurales impulsados desde la Administración, responsable de legislar e interpretar la normativa.

El análisis se completó en la segunda parte del foro con las experiencias de pacientes y profesionales sanitarios. Cristina Manzanares, de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), destacó la frecuencia del desabastecimiento y lo calificó como una situación frustrante dentro de la práctica clínica. Maite San Saturnino, presidenta de la Plataforma de Pacientes de la Fundación Española del Corazón, alertó sobre los riesgos para la adherencia terapéutica asociados a la falta de medicamentos. Según reportó Europa Press, la alteración de tratamientos habituales puede generar desconfianza en los pacientes, quienes llegan a sospechar una menor eficacia o efectos adversos al cambiar de fármaco o de presentación.

En la misma línea, los participantes del foro organizado por Viatris y Europa Press enfatizaron la importancia de hacer visible el problema del desabastecimiento, con el fin de impulsar soluciones concretas. Vicente Baixauli, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC), destacó la vital necesidad de dotar de más competencias a los profesionales farmacéuticos para abordar las disrupciones en el suministro. Por último, Raquel Sánchez Sanz, vicepresidenta segunda del Foro Español de Pacientes, defendió que todos los actores involucrados deben fomentar la participación activa, la colaboración y la corresponsabilidad para gestionar de manera adecuada las interrupciones de abastecimiento, así como garantizar una comunicación fluida y proactiva con los pacientes.

Las posiciones expresadas durante el encuentro, según reportó Europa Press, ponen en primer plano la urgencia de revisar los criterios de fijación de precios, adaptar la normativa a las nuevas realidades del mercado y mantener el acceso equitativo y sostenible a los tratamientos críticos dentro del sistema sanitario español.