Tenerife consolida su liderazgo iberoamericano en el impulso a las Mipymes en su última jornada

La cumbre finalizó con un acuerdo histórico entre sectores público y privado para implementar políticas concretas que fortalezcan a las pequeñas empresas, priorizando innovación, medición de resultados y expansión internacional, con nuevos compromisos para ser evaluados en Paraguay

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El momento culminante del VII Foro Iberoamericano de la MIPYME en Tenerife estuvo marcado por la formalización de un acuerdo entre autoridades del sector público y representantes empresariales iberoamericanos para desplegar políticas de fortalecimiento a las micro, pequeñas y medianas empresas. Según consignó el medio, este consenso, presentado por Gustavo González de Vega en un diálogo de alto nivel, establece un marco de acción para evaluar, medir y avanzar en la implantación de iniciativas que impulsen la innovación, sistematicen herramientas, repliquen buenas prácticas y generen resultados tangibles, que serán revisados en la próxima edición del foro a realizarse en Paraguay.

Tal como reportó la fuente, la segunda y última jornada del evento congregó a más de seiscientos especialistas provenientes de veintidós países, además de una notable audiencia participativa a través de conexiones virtuales. La cita sirvió para consolidar el compromiso regional con una agenda enfocada en el talento, la competitividad y la transformación digital, factores que los organizadores y participantes consideran cruciales para el futuro empresarial iberoamericano. El acuerdo alcanzado constituye una hoja de ruta estructurada, orientada al monitoreo y la evaluación mediante indicadores precisos para sustentar nuevas políticas. Este mecanismo busca asegurar que los compromisos adoptados se traduzcan en mejoras reales en el ecosistema de las MIPYMES y que sus resultados puedan ser considerados en la reunión que se llevará a cabo en Paraguay el año próximo.

El medio subrayó que la cumbre reunió a más de cincuenta ponentes, entre ellos quince representantes gubernamentales y treinta líderes empresariales, junto con delegados de más de cincuenta instituciones regionales. Destacaron las intervenciones de presidentes de organizaciones sectoriales y de organismos multilaterales como la Organización Internacional de Empleadores, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el CENPROMYPE, el CELIEM, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Centroamericano de Integración Económica, la Fundación Carolina, AMPYME, UNE y COPAND. Según detalló la fuente, la participación incluyó a los veintidós países de la comunidad iberoamericana, configurando un escenario único de cooperación y diálogo en torno a la pequeña empresa.

Durante el segundo día del foro, los ponentes centraron el debate en el papel fundamental de las micro, pequeñas y medianas empresas dentro de la estructura productiva regional y su peso en economías locales como la de Tenerife. Rosa Dávila, presidenta del Cabildo de Tenerife, afirmó que el mañana no dependerá del tamaño de las compañías, sino del alcance del talento y la dedicación de quienes las lideran. Instó a transformar las ideas empresariales en proyectos concretos y a acompañar a las MIPYMES en su inserción en mercados y cadenas de valor internacionales.

Pedro Alfonso, presidente de CEOE Tenerife, propuso dejar de considerar a la pequeña empresa como un suplemento de grandes conglomerados. Según consignó el medio, Alfonso llamó a reconocer a las MIPYMES como generadoras directas de riqueza, empleo y competitividad, abogando por el abandono de la economía informal y el fortalecimiento de la capacidad exportadora e inversora. Recalcó la necesidad de un marco normativo y productivo más favorable para promover su desarrollo.

Roberto Suárez, representante de la Organización Internacional de Empleadores, puso énfasis en las dificultades que enfrentan millones de emprendedores de la región, incluyendo la burocracia y la insuficiencia de infraestructuras digitales. Suárez sostuvo que las MIPYMES representan la base del desarrollo social y requieren políticas audaces que impulsen su productividad. La presidenta de CEPYME, Ángela de Miguel, describió a estas empresas como protagonistas discretos de la innovación y la adaptación ante contextos adversos. Pidió reforzar el ecosistema empresarial por medio de la cooperación, la estabilidad normativa y la generación de espacios de colaboración reales.

Al abordar el contexto regional, Manuel Domínguez, vicepresidente del Gobierno de Canarias, defendió la apuesta del archipiélago por diversificar la economía preservando las actividades tradicionales y promoviendo el régimen económico y fiscal propio como incentivo para atraer inversiones y nuevas industrias. Andrés Allamand, secretario general de la Secretaría General Iberoamericana, remarcó la importancia de compartir experiencias y de avanzar en digitalización y desarrollo territorial para mejorar la competitividad conjunta.

Susana Sumelzo, secretaria de Estado para Iberoamérica y el Caribe y el Español en el Mundo, se comprometió a fortalecer la articulación con países latinoamericanos y sostuvo que las MIPYMES constituyen un elemento esencial en la estructura social. Sumelzo señaló los desafíos estructurales que persisten, como la desigualdad, el empleo informal y la vulnerabilidad frente a crisis económicas y climáticas, subrayando que la colaboración y el acuerdo internacional son elementos imprescindibles en la coordinación de soluciones.

En cuanto a los contenidos técnicos del evento, el foro incluyó la presentación del informe elaborado por el Instituto de Estudios Económicos en colaboración con CEIB. El documento describe la situación de las micro, pequeñas y medianas empresas en América Latina y el Caribe, identifica los principales retos, analiza las barreras prevalentes y documenta los avances logrados desde el sector privado tras el compromiso anterior asumido en Medellín. De acuerdo con lo publicado, las sesiones de la mañana se dedicaron al papel del talento y la capacitación, al fomento de ecosistemas locales para promover la competitividad y al impulso de la digitalización y la transición ecológica como factores clave de modernización.

Posteriormente, los debates se orientaron hacia la valoración del impacto económico y social de las pequeñas empresas, su aporte al desarrollo regional y la importancia de dotar a este sector de marcos regulatorios y alianzas adecuadas para potenciar su crecimiento. El panel de cierre se centró en el comercio exterior y la internacionalización, donde se destacó la urgencia de integrar a las MIPYMES en cadenas de valor globales y de habilitar vías efectivas para que puedan acceder a nuevos mercados.

Durante el diálogo público-privado de alto nivel, ministros, viceministros y presidentes de entidades empresariales coincidieron en la relevancia de la formación y el desarrollo de capacidades como fundamentos para el progreso sostenido. Como consignó la fuente, se reiteró desde las instituciones iberoamericanas que invertir en habilidades empresariales, fortalecer la formación —incluyendo la modalidad dual— y superar la brecha digital resultan condiciones necesarias para que las MIPYMES participen con éxito en un entorno globalizado. También se insistió en que las políticas públicas deben generar efectos reales a nivel local, acompañándose de regulaciones acordes y de procesos de cooperación continua entre gobiernos, empresas y la academia.

El VII Foro Iberoamericano de la MIPYME concluyó en Tenerife tras dos días de intercambio y puesta en común de estrategias, estructurando acuerdos que pretenden ser medibles y revisables, y sentando las bases para la evaluación de resultados en el próximo encuentro regional. Según destacaron los distintos participantes y el propio medio, el foro dejó patente la voluntad colectiva de convertir el consenso en acciones concretas que impacten de manera positiva en el tejido empresarial iberoamericano.