
La fiscalía de Irlanda del Norte comunicó directamente a la joven denunciante y a su familia la decisión de retirar los cargos contra dos adolescentes extranjeros acusados en un caso que había provocado disturbios significativos en el país. Según informó la Fiscalía a través de un comunicado difundido el viernes, nuevas pruebas aportadas recientemente motivaron la exoneración de ambos acusados, quienes estaban siendo procesados en el Tribunal de Menores de Laganside. La Fiscalía además subrayó la importancia de resguardar la privacidad, el anonimato y el bienestar tanto de los menores implicados como de la denunciante, detallando que, por este motivo, no realizará declaraciones adicionales sobre el proceso.
De acuerdo con el comunicado recogido por la prensa y publicado por agencias internacionales, la Fiscalía explicó que tanto el equipo de investigadores policiales como los fiscales responsables organizaron una reunión con la joven denunciante y su familia para proporcionar detalles sobre las circunstancias y razones que llevaron a la decisión de sobreseer la causa. La retirada de los cargos se formalizó el 28 de noviembre de 2025 en un tribunal de menores, dejando sin efecto todas las acusaciones que pesaban contra los jóvenes extranjeros.
Tal como consignó la Fiscalía de Irlanda del Norte, la intervención judicial tiene lugar tras la aparición de lo que definieron como “importantes novedades probatorias”. Las pruebas, cuyo contenido específico no fue divulgado para proteger la confidencialidad de las partes, resultaron determinantes para modificar el rumbo del caso, que había suscitado un notable interés público y generado controversia social desde el primer momento. Debido a la naturaleza del caso, las autoridades judiciales insistieron en la necesidad de limitar la información divulgada sobre los implicados, considerando sus edades y la vulnerabilidad tanto de la persona denunciante como de los acusados.
Según publicó la Fiscalía y difundieron medios locales, el caso tuvo repercusiones amplias más allá del ámbito judicial. La acusación original desencadenó una ola de protestas y disturbios en distintas localidades, comenzando principalmente en Ballymena, donde ocurrieron los hechos bajo investigación. La tensión social creció significativa y rápidamente, propagándose hacia otras ciudades como Portadown, Newtownabbey y Carrickfergus. Durante una semana completa se registraron enfrentamientos que, según reportó la prensa norirlandesa, finalizaron con más de cien agentes policiales resultando heridos como consecuencia de los disturbios.
El incidente se situó en el centro del debate público irlandés debido al contexto de las tensiones migratorias que atravesaba el país en junio, mes en el que tuvieron lugar los hechos investigados. Medios de comunicación como la prensa local y agencias internacionales señalaron el carácter xenófobo de los disturbios, resaltando que la acusación de violación contra jóvenes extranjeros agravó la polarización en varias comunidades. Los disturbios incluyeron episodios de violencia callejera, actuaciones policiales intensivas y movilizaciones vecinales articuladas en torno a posiciones contrarias a la migración.
Según información brindada por la Fiscalía en su comunicado, la protección de la identidad y el bienestar de los menores involucrados permanece como una prioridad absoluta a lo largo de todo el proceso. La decisión de limitar comentarios públicos responde a la necesidad de resguardar a las personas afectadas por el procedimiento judicial y evitar la revictimización o la exposición mediática, situaciones especialmente delicadas cuando hay menores de edad implicados. Periodistas de medios norirlandeses informaron que las autoridades también han reforzado la vigilancia sobre posibles nuevos episodios violentos y han hecho un llamado a la calma en las distintas localidades que resultaron afectadas.
El sobreseimiento del caso supone el cierre de la investigación penal en relación a los dos adolescentes que inicialmente enfrentaban cargos por violación. Según detalló la Fiscalía, ni la identidad de los exonerados ni la de la denunciante serán reveladas, en concordancia con las normativas de protección vigentes en el Reino Unido para menores implicados en procedimientos judiciales de carácter sensible.
El medio norirlandés reportó que el episodio sigue teniendo impacto en la agenda social y en el debate público sobre las políticas migratorias, así como en las estrategias de intervención institucional frente a brotes de violencia derivados de incidentes individuales con fuerte carga mediática. Mientras tanto, las autoridades continuarán evaluando posibles vías para disminuir la tensión social y fortalecer la cohesión comunitaria tras los disturbios relacionados con el caso.